Francisco, el almeriense que triunfa en el mundo del cosplay entre Londres, Suiza y Corea del Sur: "Es un hobby muy caro"
Este joven ha conseguido hacerse un hueco entre los grandes nombres del cosplay internacional y alzarse con algunos de los galardones más destacados de esta disciplina en escenarios de todo el mundo
De Almería a Londres y de Londres a Corea del Sur, Suiza y otros grandes escenarios del mundo. Francisco Calatrava, conocido en redes como Furano Cosplay, ha hecho de su pasión por el cosplay —el arte de meterse en la piel de personajes de ficción a través del vestuario, la caracterización y la interpretación— una forma de vida y una carrera que le ha llevado a competir en algunos de los grandes certámenes internacionales de esta disciplina.
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Este almeriense reside actualmente en Londres, desde donde continúa desarrollando su trabajo como creador y artesano. Su último viaje le llevó hasta Corea del Sur, donde consiguió la medalla de bronce en el Gyeonggi International Cosplay Festival (GICOF), uno de los grandes certámenes mundiales del sector. Junto a su compañero Vemu Cosplay, representó a España y logró un tercer puesto que se suma a una trayectoria internacional que también incluye el World Cosplay Summit de Japón y el Polymanga Global Easter Cosplay de Suiza.
La suya es la historia de un joven almeriense de 31 años del barrio de Pescadería que, tras estudiar Filología Inglesa, decidió emigrar en busca de nuevas y distintas oportunidades. “Terminé un viernes la carrera, y el lunes ya estaba viviendo en Londres”, cuenta para LA VOZ Francisco, que encontró trabajo de camarero en muy poco tiempo gracias a su nivel de inglés.
“Desde chico ya me disfrazaba mucho en carnaval"
La pasión por el cosplay, no obstante, le viene de mucho antes. “Desde chico ya me disfrazaba mucho en carnaval en Almería. Recuerdo un disfraz de El Zorro que me encantaba. Me lo podía poner un día cualquiera”, detalla el almeriense para este periódico. Una afición relativamente habitual para un niño que, sin embargo, en el caso de Francisco se ha convertido casi en una forma de vida.
“El tema artístico siempre me ha gustado. En Almería fui alguna vez al salón del manga, y me hacía de vez en cuando mis propios disfraces. Ahí, fui conociendo el ‘mundillo’ del cosplay”, cuenta el almeriense, que pudo hacerse sus propios trajes gracias a que su abuela le enseñó a coser.

Francisco, el almeriense que triunfa en el mundo del cosplay entre Londres, Suiza y Corea del Sur: "Es un hobby muy caro"
Poco a poco, Francisco empezó a profesionalizar lo que hasta aquel momento tan solo era una afición ‘amateur’. El punto de inflexión, tal y como él mismo cuenta, fue su Erasmus en Polonia, donde conoció mucha más gente del sector y, sobre todo, el Covid; época en la que comenzó a recibir encargos de costura.
“No me encantó coser para otras personas. Encontré las competiciones de cosplay, que me motivaban mucho más, y empecé a participar”, relata Francisco, que en muy poco tiempo se ha colado en algunos de los concursos más prestigiosos de todo el mundo en Japón, Suiza Corea del Sur o hasta Israel.
“Es un hobby muy caro”
Detrás de cada competición hay, sin embargo, meses de trabajo. Elaborar un traje de cosplay está lejos de ser simplemente ponerse un disfraz: Francisco diseña, cose, construye piezas, trabaja los materiales y cuida también la caracterización y los pequeños detalles que permiten que el personaje cobre vida. “Un traje me puede llevar alrededor de un año, o incluso más”, explica el almeriense, que compagina todo ese proceso con su trabajo y su vida en Londres.
Y tampoco es una afición barata. Entre telas, pelucas, maquillaje, materiales, herramientas y atrezzo, la inversión puede ser considerable. “Es un hobby muy caro”, reconoce. Una inversión que, en su caso, no suele recuperar con la elaboración de los trajes, por lo que buena parte de los gastos salen directamente de su bolsillo. “Con el cosplay hace dinero muy poca gente. Quizá influencers, pero no gente que se dedique solo al cosplay”, cuenta el almeriense, que reconoce gastar entre mil y dos mil euros por traje.

Francisco, el almeriense que triunfa en el mundo del cosplay entre Londres, Suiza y Corea del Sur: "Es un hobby muy caro"
El resultado de todo ese esfuerzo es un trabajo que puede acumular cientos de horas antes de llegar al escenario. Para Francisco, precisamente ahí está una parte importante del atractivo del cosplay: el proceso de construir desde cero algo que inicialmente solo existe en la ficción y conseguir después transformarlo en una representación física del personaje. Una disciplina que combina costura, artesanía, diseño, interpretación y creatividad y que, con los años, ha dejado de ser para él un simple pasatiempo.
Ahora, desde Londres, Francisco sigue mirando hacia nuevos personajes y nuevas competiciones. Pero, pese a los miles de kilómetros recorridos, los escenarios internacionales y las horas de trabajo que hay detrás de cada traje, su historia comenzó mucho más cerca: en las calles de Pescadería, con un niño que disfrutaba poniéndose un disfraz de El Zorro cualquier día del año. Años después, aquella afición lo ha llevado hasta Corea del Sur y a representar a España en uno de los grandes escaparates del cosplay internacional.