La concentración por el recuerdo de Maricarmen Marin se convierte en un duelo por todas las víctimas
Decenas de vecinos de Berja ponen velas en la Plaza de la Constitución

La concentración fue respaldada por muchos vecinos
Las reacciones de condena condena del asesinato de Mari Carmen Marín, el pasado 2 de agosto, presuntamente por un hombre que quería relaciones con esta mujer y a la que ella siempre se opuso, siguen estando patentes en Berja.
Si el pasado domingo un grupo de personas, principalmente mujeres, se concentraban en torno a la Fuente de los 16 caños, en la Plaza de la Constitución, en señal de condena de lo ocurrido y pidiendo medidas judiciales más contundentes, que según ellos hubieran impedido el crimen, ayer, y de nuevo sin autorización de la Subdelegación del Gobierno, otro grupo de ciudadanos volvía a reunirse con idéntico fín.
El grupo fue mayor que el de la semana pasada. En esta ocasión se han reunido alrededor de 70 personas, que estuvieron vigiladas muy discretamente por guardias civiles y policias locales que, en ningún momento intervinieron, discurriendo el acto de protesta con total normalidad.
Ciudadanas de Berja El acto de ayer por la tarde, a partir de las 21 horas, estuvo convocado nuevamente a través de redes sociales y mensajería instantánea y ningún grupo legalmente constituido llevó la voz cantante. Angela Sepúlveda, que se definió cómo una ciudadana española que vive en Berja, aclaró que el convocante no era ninguna asociación de mujeres de Berja sino el grupo de “Ciudadanas de Berja”, así, con ese nombre.
Sepúlveda recordó que se reunían, “en contra de la violencia de género” y, subrayó que “cada dia muere una mujer a manos de su marido, de su pareja”. La portavoz de los concentrados estima que no se hace lo suficiente y pedía más rigor en las leyes para que no se produzcan casos cómo el de Mari Carmen, por parte de los políticos: “Están a ver quién va a ganar las próximas elecciones. Tiene que fallar algo, porque siguen muriendo mujeres”.
A levantarse Para denunciar está situación que están viviendo muchas mujeres, Angela Sepúlveda, “una simple ama de casa”, cómo ella misma dice, veía muy necesario salir a la calle a protestar ante la situación de violencia que están viviendo muchas mujeres y también muchos niños, llegando estos, en ocasiones, también a morir en estos desgraciados acontecimientos; “hay que levantarse”, enfatizaba la portavoz del grupo de concentrados. Gente sencilla, de distintas profesiones, trabajadora, se dió cita de nuevo en la Plaza de la Constitución. En recuerdo de Mari Carmen y de otras muchas mujeres que han muerto en estos años a consecuencia de esta lacra social, se acercaron de nuevo a la Fuente de los 16 caños, encendieron velas y guardaron un minuto de silencio.
Satisfechos con la concurrencia aunque, se quejaba Sepúlveda, había habido un rumor de que no se celebraría y esto había restado gente.
Respeto a la familia Como en la anterior ocasión, hace una semana, la familia de Mamen, la virgitana asesinada, no se quiso vincular a esta convocatoria. Preguntada por la actitud de la familia de la fallecida, Angela Sepúlveda dijo que, “Debemos dejar que la familia mantenga su luto y respetarla”.
En la reunión de ayer, algunas personas comentaban que la familia seguía trabajando en una manifestación autorizada que muy posiblemente se celebre antes de finalizar el presente mes de agosto; “ya tienen la pancarta”, señalaban.
Después de lo ocurrido frente a los juzgados de Berja, cuando fué puesto ante el juez el presunto asesino, con intentos de agresión a éste, algunos familiares fueron denunciados por las fuerzas de seguridad. Hasta que se celebre la manifestación prefieren estar al margen de actos cómo ésté.