Los 5 espectaculares atardeceres de Almería que te dejarán sin palabras
Cada día, cientos de almerienses comparten en redes sociales imágenes del atardecer

Atardecer en Almería.
Que Almería posee paisajes capaces de dejar sin aliento no es ninguna novedad. Cada día, cientos de almerienses comparten en redes sociales imágenes del atardecer, cautivados por los espectaculares colores que tiñen el cielo, por la silueta del horizonte recortada por los últimos rayos de sol o por los jirones de nubes que parecen sacados de un sueño más que de la realidad.
Y aunque estas puestas de sol pueden disfrutarse desde la acera o, con un poco de suerte, desde el propio balcón, existen rincones donde adquieren una belleza aún mayor, lugares que todo amante de la fotografía o de la naturaleza debería conocer.
En pleno corazón de la ciudad, es imprescindible vivir al menos una vez el atardecer desde el Cable Inglés. Ahora que está abierto al público, se ha convertido en una parada obligada para hacer fotos o simplemente detenerse a contemplar el paisaje. Y nada mejor que hacerlo justo al caer la tarde, cuando las vistas son más espectaculares y el punto de observación resulta único.
Otra opción urbana es la playa de El Zapillo. Incluso cuando la temperatura no invita a darse un baño, siempre merece la pena sentarse en la arena y dejarse envolver por la calma del mar mientras el cielo se transforma con los tonos cálidos del ocaso.
Saliendo de la capital, uno de los lugares más recomendables es el mirador de las Antenas de Aguadulce. Desde allí se domina toda la bahía y, sin obstáculos que tapen la vista, se puede seguir el recorrido del sol hasta que se pierde en el horizonte marino.
Si ponemos rumbo al Levante, encontramos el mirador de la Isleta del Moro. Elevado lo justo para regalar una panorámica privilegiada de la costa, se convierte en un escenario inolvidable, sobre todo en temporada baja, cuando el pueblo recupera su esencia más tranquila. Subir hasta allí y contemplar las barcas varadas y la playa casi desierta bajo la luz dorada del atardecer es una experiencia difícil de igualar.
Por último, aunque no menos especial, y a poca distancia del anterior, destaca el mirador de la Amatista, en pleno Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar. Situado sobre los acantilados, permite ver cómo el mar se funde con el cielo en un horizonte sin límites, mientras la silueta de los riscos se recorta contra los tonos anaranjados del ocaso. Un lugar perfecto para comprender por qué los atardeceres en Almería tienen algo de mágico.