Dos mujeres para 300 economistas
Dos mujeres para 300 economistas
Dos mujeres, Mercedes y Ana, se verán las caras el próximo viernes en las urnas para dirigir el Colegio de Economistas; dos almerienses, que aún no peinan canas, acostumbradas a bregar con balances y cuentas de resultados, se enfrentan, en un duelo inédito, por el sillón del decanato de un colegio de solo una década de vida en Almería, que aún no tiene ni sede.
Ayer lunes se cerró la campaña y habrá tres jornadas de reflexiónen unos comicios en los que están convocados a votar casi 300 economistas de los cuatro puntos cardinales de la provincia. Ni se sabe, ni se intuye el índice de participación porque es la primera vez que se celebran elecciones en Almería para presidir esta institución: hasta ahora ha habido siempre candidatura de consenso presidida por Francisco Giménez y no ha habido lugar a contrastar programas y promesas.
Delfinas de Giménez
Giménez se retira, tras una década al frente de la nave, y dos de sus delfinas de la Junta de Gobierno son las que aspiran a quedarse con el cetro de este plantel de profesionales liberales que nunca se sabe si son más historiadores que profetas o viceversa; que nunca se sabe, como a los hombres del tiempo que salen en el telediario, si hay que hacerles demasiado caso cuando predicen cifras y ciclos.
Ana Moreno quiso cerrar campaña con cierta oficialidad, en La Tahona de la Plaza Vieja, rodeado de sus compañeros de viaje en esta travesía electoral: Carlos Cano, José Luis Mellado, Javier Gómez, Javier López, Laura Camacho, José Vázquez, Andrés Montiel, Joaquín del Aguila, Enrique Valero, Alejandro Guerrero, Encarnación Montero, Elena Casares y Oscar Santana. Ana, del 68, el año de las revoluciones juveniles, es auditora y administradora de cuentas en la empresa Gap Auditores, es licenciada en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Granada y acumula más de 15 años de asesoramiento tributario. Conoce, como administradora concursal, de los turbios momentos por los que tiene que atravesar un empresario y en la actualidad es la tesorera, la que guarda la llave de la caja de caudales del Colegio de Economistas.
Aspira, si vence, a dotar al colegio de más transparencia, “que no digo que no la haya, pero es mejorable” -matiza veloz.
También lleva grabado en su programa la necesidad de ampliar el número de colegiados y estrechar las relaciones con la Universidad. Se declara favorita del cónclaves del próximo viernes. “No puedo decir lo contrario, lo primero para ganar es tener confianza” -argumenta. Añade que tiene una buena relación con su rival, “que es también compañera”.
La contrincante, Mercedes, es alguna añada más joven, del 75, el año que empezó a cambiar todo (o casi todo) en este país. Su padre ha sido su espejo y ahora ella es una de las profesionales que lleva las riendas en la asesoría fiscal de la familia, en la calle Reyes Católicos. Es licenciada en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad San Pablo-CEU.
Mercedes está acompañada en la candidatura por otros profesionales como José García, Pablo Castillo, Mamen Saldaña, Catalina García, Mar Giménez, Miguel Angel Almanza, Esther Moreno, Borja Alonso, Arturo Haro, Eva Gómez, Antonio Méndez y José Antonio Cabello.
Asume la necesidad que tienen los economistas de reinventarse, de ver la realidad con unos ojos diferentes y le preocupa, sobre todo, la situación que atraviesan muchos jóvenes titulados que están encontrando enormes dificultades para encontrar un empleo, a pesar una excelsa formación.
“Con A