Un exoesqueleto cambia por un día la vida de 16 niños con discapacidad en Almería: "La esperanza no la perdemos"
MiniHollywood Oasys fue el escenario de una jornada en la que los menores probaron el EXPLORER, diseñado para ayudarles a caminar y ganar autonomía en su día a día

Nora, de seis años y medio y con parálisis cerebral, prueba el exoesqueleto EXPLORER MB durante la jornada celebrada en MiniHollywood Oasys de Almería
Hay sueños que no necesitan grandes palabras para explicar lo mucho que significan. A veces tienen la forma de unos pasos, de un paseo por el parque o de unas ganas inmensas de descubrir qué hay un poco más allá. De poder elegir un camino sin que nadie tenga que hacerlo por ti, de acercarte a quien quieres o de detenerte simplemente porque algo ha llamado tu atención. Son pequeños gestos que pasan inadvertidos para quienes los hacen cada día, pero que para otros representan todo un mundo de posibilidades. Porque caminar no siempre consiste en llegar a algún lugar. A veces, lo verdaderamente importante es sentir que puedes decidir hacia dónde ir.
De esa libertad sabe mucho Leila Martín, madre de Nora, una niña almeriense de seis años y medio con parálisis cerebral que tiene algo muy claro: le encanta caminar. Aunque sus dificultades de coordinación y de control del tronco hacen que necesite ayuda para desplazarse, las ganas de descubrir el mundo nunca le faltan. Por eso, el pasado sábado 24 de octubre vivió junto a su familia una experiencia muy especial en MiniHollywood Oasys, donde pudo probar un exoesqueleto que le ayudó a dar pasos con mayor estabilidad. Y fue tanta su felicidad que apenas quería detenerse. "Era como si dijera: 'Si esto me encanta y me hace feliz, ¿por qué me tengo que parar?'", recuerda su madre en una charla con LA VOZ, emocionada al revivir aquel momento.
La ilusión de caminar sin límites
Nora fue una de los 16 niños con discapacidad motora que participaron en la jornada EXPLORER Day, organizada por la empresa española Marsi Bionics con la colaboración del centro de rehabilitación almeriense Arenas de Mónsul. Durante el encuentro, las familias pudieron conocer y probar EXPLORER MB, un exoesqueleto pediátrico diseñado para ayudar a los más pequeños a caminar y ganar autonomía en su vida cotidiana. Una tecnología que busca salir de los centros de rehabilitación para acompañarlos también en el colegio, en el parque o en una excursión familiar.
Para Leila, aquella experiencia tuvo un significado especial. Verla desplazarse con el dispositivo fue una imagen difícil de olvidar. "Cuando la vimos con el exoesqueleto fue una felicidad para nosotros; se le veía en la cara. Fue increíble", recuerda. Y es que la familia ya conocía las posibilidades de esta tecnología gracias a ATLAS 2030, otro exoesqueleto que se utiliza en las sesiones de rehabilitación del centro Arenas de Mónsul. Sin embargo, EXPLORER MB abre una posibilidad diferente: está concebido para su uso personal, más allá de las terapias.
Precisamente esta característica es la que destaca Carlos Cumplido, director clínico de Marsi Bionics, al explicar cómo funciona EXPLORER MB. El exoesqueleto se ajusta a las piernas y al tronco de cada niño mediante elementos ergonómicos y sistemas de sujeción, e incorpora cuatro motores que ayudan a realizar los movimientos necesarios para caminar. Los padres o tutores pueden controlarlo a través de una aplicación móvil, aunque también dispone de modos que responden a la intención de movimiento del propio menor. "Hay modos más activos en los que el exoesqueleto solo se mueve si el niño quiere que se mueva", explica Cumplido. Una tecnología que busca trasladar las posibilidades de la robótica a espacios cotidianos.

Acto de cesión del exoesqueleto infantil
Quince años de investigación
Detrás de este avance tecnológico hay cerca de quince años de investigación y desarrollo. El camino comenzó con la creación de exoesqueletos destinados a su utilización en hospitales y centros de rehabilitación que permite a los niños realizar terapias asistidas por robótica bajo la supervisión de profesionales. Sin embargo, el objetivo de Marsi Bionics era ir un paso más allá: conseguir que esta tecnología pudiera salir de las consultas. Así nació EXPLORER MB, un dispositivo de uso personal que recientemente ha obtenido el marcado CE, un requisito fundamental para iniciar su comercialización.
Su desarrollo ha sido posible gracias a la colaboración entre Marsi Bionics, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y cuatro hospitales públicos madrileños: La Paz, 12 de Octubre, Niño Jesús y Gregorio Marañón, con el apoyo del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades a través del PERTE para la Salud de Vanguardia. Además, alrededor de un centenar de familias han participado en los estudios realizados durante los dos últimos años, aportando su experiencia para mejorar el funcionamiento del dispositivo y adaptarlo a las necesidades reales de los niños.
Y uno de los elementos más importantes de EXPLORER MB es precisamente su capacidad para crecer junto a quienes lo utilizan. Está diseñado para menores de entre dos y 17 años y permite ajustar periódicamente la longitud de las piezas correspondientes al fémur y la tibia, aproximadamente cada tres o cuatro meses. Además, profesionales especializados valoran las capacidades y limitaciones de cada niño para adaptar el funcionamiento del sistema a su fuerza y movilidad. De esta manera, un mismo dispositivo puede acompañarlo durante distintas etapas de su crecimiento, sin necesidad de sustituirlo cada vez que aumenta de estatura.
Un sueño que busca ser realidad
Con el marcado CE recién obtenido, Marsi Bionics afronta ahora uno de sus grandes retos: conseguir que EXPLORER MB llegue al mayor número posible de familias. Para ello, la compañía contempla campañas de lanzamiento que reducirán su precio de lista de 49.900 euros, posibles ayudas de Fundación ONCE, financiación a través de MicroBank y soluciones solidarias con Mi Grano de Arena. Además, trabaja para avanzar hacia su futura incorporación a la financiación pública. "Igual que una silla de ruedas, un bipedestador o un andador están financiados total o parcialmente, este tipo de dispositivos también podría tener ese reembolso", explica Cumplido.
Mientras tanto, Marsi Bionics continúa mirando hacia el futuro, con nuevas investigaciones que buscan llevar todavía más lejos las posibilidades de esta tecnología. Entre ellas se encuentra el desarrollo de sistemas capaces de interpretar señales cerebrales para que los propios niños puedan iniciar o detener sus movimientos sin necesidad de un controlador físico. Un horizonte todavía lejano, pero que refleja hasta dónde puede llegar una innovación que comenzó en los laboratorios y que hoy permite a familias como la de Nora imaginar una vida con mayor autonomía. Porque detrás de cada avance científico hay mucho más que motores, sensores y años de investigación: hay niños que quieren descubrir el mundo y familias que sueñan con verlos hacerlo.
Y entre todos esos sueños está el de Leila, que no pide grandes hazañas para su hija, sino algo tan sencillo y tan inmenso como verla caminar junto a sus compañeros de colegio, recorrer un parque o elegir por sí misma hacia dónde quiere ir. Aquel sábado, entre los decorados del oeste de MiniHollywood Oasys, Nora solo sabía que quería seguir caminando. Y mientras ella avanzaba, su madre contemplaba una imagen que difícilmente podrá olvidar: la de su pequeña disfrutando de una libertad que desea para ella cada día. "La esperanza no la perdemos", asegura Leila, consciente de que todavía quedan muchos obstáculos por superar. Pero aquella jornada les permitió imaginar un futuro lleno de posibilidades. Porque hay sueños que empiezan mucho antes de hacerse realidad, en el instante en que alguien descubre que pueden ser posibles. Y a veces, para empezar a cambiar el mundo de una niña, basta con darle la oportunidad de decidir hacia dónde quiere dar su siguiente paso.