La Voz de Almeria

Almería

La nueva vida de Eleven, la gata a la que Pablo ha devuelto la vida: "Me enamoré de ella y ahora puede tener un hogar"

Gracias a la iniciativa de LA VOZ, una gata que llevaba más de tres años en el Centro de Protección y Adopción Animal Municipal de Almería ha encontrado un nuevo hogar

Pablo adoptó a Eleven y la ha llamado Piña.

Pablo adoptó a Eleven y la ha llamado Piña.La Voz

Miguel Antonio Rodríguez Cárdenas
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Durante casi tres años, Eleven ha visto cómo otros gatos encontraban una familia mientras ella seguía esperando su oportunidad en el Centro de Protección y Adopción Animal Municipal de Almería. Pero su historia ha dado un giro inesperado. Ya no se llama Eleven, ahora es Piña. Y, lo más importante, ya tiene un hogar.

Todo comenzó con un artículo publicado en La Voz de Almería, dentro de la iniciativa con la que este periódico busca dar visibilidad a los animales que esperan una segunda oportunidad en el centro municipal. Entre ellos estaba Eleven, una gata tricolor de cuatro años, cariñosa y tranquila, que llevaba desde 2023 esperando que alguien se fijara en ella.

Y alguien lo hizo. Se llama Pablo y, después de conocer su historia en LA VOZ, decidió que quería conocerla en persona. "La conocí por el artículo de La Voz de Almería y básicamente hice una reunión para conocerla y ver si la adoptaba y al final me enamoré de ella", explica el joven, que hoy comparte su casa con la que antes era Eleven.

De Eleven a Piña: una nueva vida

El cambio no ha podido ser más rápido. Después de pasar prácticamente tres años en el centro de protección animal, Piña ha descubierto lo que significa tener un hogar propio. Y parece que no ha necesitado demasiado tiempo para acostumbrarse.

"Se ha adaptado bastante bien al cambio, prácticamente al día o a los dos días ya estaba siendo ella misma", cuenta Pablo, que describe a su nueva compañera como una gata «muy cariñosa, muy buena". Y todo fue por amor: "Me enamoré de ella, es una gata buena y ahora puede tener una vida mejor", asegura el joven, satisfecho de haber podido cambiar el destino de un animal que llevaba tanto tiempo esperando una familia.

Pero su decisión de adoptarla no fue casual. Pablo tenía claro que quería darle una oportunidad a un animal que llevaba demasiado tiempo esperando. Y, frente a la posibilidad de adoptar un cachorro, eligió a una gata adulta que todavía no había encontrado su sitio en una familia.

"Me decanté por adoptarla a ella más que a un cachorro porque, bueno, también da penilla, todos dan penilla obviamente, pero da penilla que ella no haya podido tener una experiencia de una vida así antes", reconoce Pablo, para quien llevarse a Eleven a casa ha significado mucho más que incorporar una mascota a su día a día. También ha supuesto ofrecerle la oportunidad que durante tanto tiempo parecía no llegar: "Estoy muy contento y muy orgulloso de haber adoptado a esta gata porque la verdad es que se merece una segunda oportunidad".

Una historia que comienza en LA VOZ

La historia de Piña representa precisamente el objetivo de la iniciativa de adopciones impulsada por La Voz de Almería: conseguir que los animales que llevan meses o incluso años esperando una familia dejen de ser invisibles y tengan la oportunidad de encontrar un hogar.

En el caso de Eleven, bastó con que su historia llegara a Pablo para que sus casi tres años de espera llegaran a su fin. El artículo permitió que el joven conociera su existencia y se interesara por una gata adulta que, de otra manera, quizá nunca habría llegado a conocer.

Ahora, aquella gatita tricolor que esperaba pacientemente en el centro municipal tiene una nueva vida y un nuevo nombre. Y Pablo quiere aprovechar su experiencia para animar a otras personas a tomar la misma decisión. "Yo animo a todo el mundo que lo esté dudando, que no lo tenga claro, que por favor adopte y les den una vida mejor", afirma. Porque, para él, la adopción no solo cambia la vida de los animales. También puede transformar la de quienes deciden abrirles las puertas de su casa: "Ellos te van a rellenar un hueco en el corazón que no sabías que tenías, de verdad, son un amor".

Eleven ha dejado atrás casi tres años de espera. Ahora se llama Piña, tiene una familia y, gracias a Pablo, ya no necesita seguir esperando a que alguien llegue.

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