Vergüenza ajena
Vergüenza ajena
Se lo que supone para muchas personas el descubrimiento de un delito de corrupción de tal magnitud. Unos tiemblan de miedo y los demás lucen sus posturas de auténtica chulería.
“No te fíes del amigo que, como dice .la copla, se suele portar contigo, según el viento que sopla” Algunos de mis lectores no saben discernir; apartando los ideales políticos lo verdaderamente importante es que los prevaricadores devuelvan el dinero y pasen a la cárcel. Ese dinero está manchado de sangre inocente.
Hoy más que nunca pienso: “En la Paz los hijos dan sepultura a sus padres y en la guerra los padres, con el corazón desgarrado, entierran a sus hijos.
Mercedes Soler -un regalo para mi espíritu oír tu voz-y otras que iré nombrando en su momento oportuno, si. Dios me lo permite, me mantienen en contacto con ciertos asuntos pero si os suplico que me dejéis gozar de mi independencia.
Mi anterior artículo ha supuesto un pequeño éxito y, aunque voy dejando la estúpida vanidad, quisiera dejar un campo expedito para los jóvenes que traen ideas nuevas.
Soy enemigo de los grandes fastos -en mi juventud si participaba en muchos de ellos- pero supe respetar a las mozas de ayer y a las otoñales de hoy.
Hace bastante tiempo que no visito el centro de la capital, por cuya razón no veo a los políticos de cuellos enhiestos paseando su poca o ninguna vergüenza; y no distingo si son del PP o del PSOE.
Dejando atrás las diatribas y “ellos” su afán desmedido de atesorar lo que no les pertenece, hay motivos para estar contentos. Lo verdaderamente positivo es que España se limpie de ladrones y vuelvan a florecer amapolas y margaritas en sustitución de sangre inocente.
Los actos sociales nos agradan a todos pero hay que prescindir y perder las poses ostentosas.
Esperanza Aguirre da pocas esperanzas para un mundo mejor. Llega a mi mente cansada este fragmento, no conozco al autor: ”Acepta, madre, mis versos; te ofrezco en ellos mi amor, son pensamientos dispersos reunidos para tu amor”.
Pilar Pérez, señora de pensamientos liberales; su agilidad mental le hace ser poeta por la gracia del SUMO HACEDOR y quiere lo mejor para España. Leer: ”Esa luna de romance color de verde manzana creyó que estrenaba amante y me vistió de alborada”.
No quiero enturbiar mi artículo, pero cuando fue preciso busqué, en distintas horas, a un sacerdote, ya que soy cristiano.