La motivación laboral, presente y futuro de la empresa
La motivación laboral, presente y futuro de la empresa
La empresa ocupa un lugar central en la vida social y económica de nuestra sociedad. En torno a ella se establece multitud de relaciones de diferente índole. Ocupando un lugar preferente en la vida de las personas, ya que en ella es donde pasan gran parte de su tiempo y de ésta depende, principalmente, su sustento económico.
Del buen funcionamiento de las empresas se desprenderá una mejor calidad de vida para las personas implicadas en el proceso productivo del que la empresa forma parte. De esta manera, un trabajador motivado, no sólo se sentirá mejor en su empresa, sino que será más productivo.
Por esto último, la motivación es una de las cuestiones centrales a cerca de la configuración de la empresa y desde hace décadas se viene estudiando como tener unos trabajadores más motivados.
Uno de los pilares principales de las políticas de recursos humanos de las empresas es el referido al diagnóstico y evaluación de la motivación.
Sólo a través del conocimiento del estado en que se encuentra, en cuanto a nivel de motivación, el personal de una empresa, se podrán detectar las necesidades y proceder a aplicar las medidas necesarias para corregir, aumentar y mantener la motivación entre los trabajadores, mediante la implementación de los planes más adecuados.
Diferentes test e inventarios serán los principales instrumentos a la hora de diagnosticar y evaluar la motivación de los trabajadores en la empresa. También son importantes en este punto otros instrumentos como los auto-informes, las entrevistas, ya individuales o grupales, y la observación.
Son diversas las técnicas de motivación laboral, así como las clasificaciones que a éstas pueden serles concedidas.
La más tradicional y típica de las técnicas de motivación es el dinero. Entendiéndose que a mayor retribución, mayor motivación. Sin embargo, parece demostrado que a partir de ciertos niveles de ingresos este pierde su valor motivador y, por otra parte, algunos estudios revelan que en muchos casos la cuestión pecuniaria no es la más valorada por muchos trabajadores como factor fundamental de motivación.
No se puede perder de vista el valor motivacional que tiene la propia tarea efectuada para muchos de los trabajadores, sobre todo en aquellas actividades con un cariz mucho más vocacional. Desde esta perspectiva, es interesante la aportación que supone el llamado enriquecimiento de trabajo (que agrupa diferentes técnicas como serían los círculos de calidad) o la creciente autonomía de muchos puestos de trabajo, mediante el formato de la delegación.
Otros elementos de motivación laboral que cabe citar son los relativos a la conciliación del trabajo con la vida familiar y de ocio, la variedad que implique la tarea o los servicios y prestaciones que la empresa puede abastecer a sus trabajadores. En conclusión, cada vez las empresas se preocupan más por la motivación de sus empleados, ya que son conocedoras de que ésta revertirá en unos mejores resultados productivos. Por lo que, como hemos estado analizando, la motivación será uno de los factores que las empresas tendrán más en cuenta a la hora de estimular el trabajo de sus empleados.