Proxeneta con acento español

El martes se proyectó en el Teatro Cervantes la película ‘El Proxeneta. Paso corto, mala leche'

Mabel Lozano, durante la presentación del filme.
Mabel Lozano, durante la presentación del filme.

El Área de Igualdad de Diputación Provincial organiza esta segunda edición de ‘Encuentros Cinematográficos contra la violencia hacia las mujeres’,  con el lema No podrán callarnos y una notable afluencia de público.


Mabel Lozano

La actriz y cineasta lleva diez años denunciando la impunidad con que en nuestro país se mueve la mafia de la Prostitución y Trata de mujeres: Presentamos a las mujeres desnudas de derechos. Esta película está hecha desde la voz única e inédita de uno de los grandes dueños de los puticlubes españoles: El Músico. 


De macarra a proxeneta

Aparece el relato de un hombre analfabeto de cincuenta y tantos años, criado en orfanatos, que se expresa con la apabullante claridad del arrepentido: Aprendí a sobrevivir dentro de la picardía y la maldad. En los años ochenta tocaba a su fin la manera antigua de funcionar de los clubes. La mujer dependía de su marido, el macarra. Ella trabajaba para ti y había que enamorarla. Entonces no era negocio para nadie, se sobrevivía. Por norma general ellas aguantaban esta situación un año y medio. Yo pensaba entonces que ellas tenían libertad. Aprendí el oficio durante diez años con mi mentor, El Flaco: Niño, para sobrevivir, paso corto, vista larga y mala leche. 


Mujeres a granel

Entonces nació la Prostitución a lo grande, mucho más violenta. Y me independicé. En el  91 vinieron las primeras sudamericanas sin maridos de 18 a 20 años. Fue la primera vez que escuchamos la palabra deuda.  Los dueños de los puticlubes ya solo querían dominicanas.  Esa época coincide con las Olimpiadas y la Expo y hay mucho dinero. Un colombiano nos enseñó cómo traer a las mujeres. Comenzaron los grandes puticlubes, traíamos a cientos de mujeres de muchos países. El negocio de la TRATA era ya una realidad que manejamos entre treinta hombres, los mismos de ahora. ¡Todo era tan fácil, un delito virgen! Las mujeres entraban con visados de tres meses, se les hacía contrato laboral y hasta ahí llegaba la ley. En 4 años montamos 10 o 12 macronegocios, que siguen impunes.  


La deuda invisible

Ninguna mujer nace para ser puta.  Buscar el país  de captación es muy fácil, la pobreza hace que sus familiares nos las ofrezcan. No llega a 1000 euros de gastos traerla a España, pero la deuda que contrae con nosotros no tiene fin. Algunas saben a lo que viene, pero no de qué manera van a pagar esa deuda,  ese es el engaño, el gran negocio… Todas valen, hasta las feas.  Los clubes promueven el 70 % de la Trata. Las multamos por todo y le cobramos hasta por respirar. Vivíamos del coño de las mujeres. Una mujer tiene una capacidad para ser explotada de tres años. El primer año genera mucho dinero, el segundo, está hastiada y aguanta como puede con nuestras amenazas a su familia, se empieza a meter en drogas y alcohol para soportarlo. El tercero se está quedando obsoleta y la sigues explotando con violencia física.  Después ha dejado de tener voluntad y se vende para que vaya a un club de carretera. Por tanto los grandes clubes son tratantes y los pequeños se nutren de los grandes. Todos nos beneficiamos de la Trata, nos hacemos millonarios. ¿Cómo aguantan ellas? Les rompes la voluntad y los sueños. El miedo es muy poderoso, lo mismo que aguantaron los judíos frente a los nazis.


Lucía

Yo era un hijo de puta, reconozco mi maldad, pero yo dormía tranquilo.  Algunas me dejaron huella, (llora... por primera y última vez) aparece Lucía. Era muy manipulable. En dos meses había pagado la deuda y quería traerse a su hijo. Cuando hacía las cuentas con ella siempre la engañaba. Y comenzó a no rendir. Un día se cortó las venas en el cuarto de baño de un club.


Red impune en España

En 2001 ya llevábamos cuatro años trayendo mujeres. Comenzamos a hacer fiestas  para a atraer a los jóvenes con  despedidas de soltero. Creamos las discotecas porno. Copas gratis, follar seguro. Corrompimos a la juventud y ahí sigue, eso no ha cambiado. (Habla de la sólida red que continúa impune) Notarios, políticos, abogados, médicos, banqueros… todos confabulados, más la clientela, que no tiene ningún sentimiento de culpa. Nos hemos convertido en un país de puteros y no hay leyes que nos detengan. Y encima en Hacienda nos sale a devolver. El toro no es el signo de España, es el puticlub.


Políticas y soluciones

¿Qué hacer ante esta sociedad? Porque estamos igual de desprotegidos que hace 25 años. ¿Vamos a quitarla o vamos a legalizarla? En Bélgica y Alemania es legal y allí se gana todavía más dinero, no hace falta ni corromperlos. Las niñas putas y los niños chulos. La juventud de hoy está perdida porque la captamos nosotros hace tiempo. Hay que incidir en educación.  Como solución de choque aparece el llamado Modelo Nórdico, la criminalización de los clientes de la prostitución se ha aprobado en: Suecia, Islandia, Canadá, Singapur, Sudáfrica, Corea del Sur, Irlanda del Norte (desde 2015) y Francia. También en Noruega, con el añadido de que ese país también persigue a aquellos que hacen turismo sexual.  


Y suena la canción ‘Un día’ de la colombiana Marta Díaz, interpretada junto a Juan Guerra, como rayo de luz. 


Cuando una consigue volver a respirar, grita: ¡Que salgan las ratas de sus agujeros, no podrán callarnos! 


Gracias, Mabel, por abrirnos los ojos.

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