Cesáreas humanizadas, una nueva bienvenida para el bebé

Marta Valdivieso, reciente mamá, cuenta su experiencia en el día más importante de su vida

El pequeño Oliver con su familia junto a la doctora Pilar Cabrera que asistió la cesárea de Marta.
El pequeño Oliver con su familia junto a la doctora Pilar Cabrera que asistió la cesárea de Marta. La Voz
Pablo Poza
10:49 • 18 abr. 2024 / actualizado a las 10:52 • 18 abr. 2024

En un esmero continuo por priorizar la experiencia de parto y nacimiento, el Hospital Vithas Almería refuerza un innovador servicio de cesáreas humanizadas para sus pacientes. Este enfoque revolucionario no solo destaca la seguridad y el bienestar de la madre y el bebé, sino que también pone énfasis en la conexión emocional entre los padres y el nuevo miembro de la familia. 



 



Las cesáreas humanizadas son intervenciones quirúrgicas que buscan profundizar el proceso de nacimiento mediante la inclusión de prácticas que priorizan el bienestar emocional y físico de la madre, el padre y el bebé. El Hospital Vithas Almería inició el protocolo de cesárea humanizada en 2019 siendo en 2023 cuando la oferta de esta intervención se completó brindando un entorno cálido y respetuoso que permite a los padres participar activamente en el momento del nacimiento de su pequeño. 



 



“La cesárea es una intervención quirúrgica mayor pero el objeto de esta técnica es el nacimiento de un hijo y debe fomentarse que se dé en un ambiente de tranquilidad, confianza y respeto, pues se trata de un momento muy importante y único en la vida”, afirma Inma Ruiz, matrona del Hospital Vithas Almería. 



 



Marta Valdivieso, reciente mamá por segunda vez, comparte su experiencia con la cesárea de su hijo Oliver nacido el pasado enero. Su segundo hijo llegó al mundo en una cesárea respetada y acompañada de su pareja. "En la intervención, mi pareja pudo estar presente en este momento tan importante para nosotros como era el nacimiento de nuestro hijo. Esto ya no solo era importante para mí por poder estar acompañada, sino porque Oliver iba a poder estar también con su padre y así poder juntos darle la bienvenida al mundo. Fue un momento muy emotivo para los tres, que sin lugar a duda repetiríamos si nos volvieran a dar la opción de optar por una cesárea humanizada”, confirma Marta.



 

Son múltiples los beneficios que ofrecen las cesáreas humanizadas para los padres, la principal es la participación de los progenitores, ya que están presentes en todo el proceso de nacimiento de su hijo, fomentando una conexión emocional más fuerte desde el principio. Además, el entorno es más acogedor ya que se crea un ambiente más relajado y tranquilo en el quirófano, contribuyendo a una experiencia positiva y menos estresante para la familia. Además, en la cesárea humanizada, se busca una comunicación abierta entre el equipo médico y la madre, asegurando que esté informada sobre el procedimiento, las opciones disponibles y tenga la oportunidad de expresar sus preferencias siempre que sea posible.

 

En cuanto a los beneficios para el bebé, el más importante es quizás el vínculo temprano: la presencia y participación de los padres promueven un lazo afectivo más anticipado entre ellos y el bebé, favoreciendo el desarrollo emocional del recién nacido. “Además, existe un menor estrés, ya que el ambiente menos intimidante del quirófano y la conexión con los padres contribuyen a reducir su estrés durante el nacimiento”, afirma la Dra. Pilar Cabrera, ginecóloga del Hospital Vithas Almería. “Nuestro objetivo es ofrecer a las familias una experiencia de parto que celebre la llegada de un nuevo miembro de manera respetuosa y cálida. Las cesáreas humanizadas reflejan nuestro compromiso con la atención centrada en el paciente y la conexión familiar", comenta la Dra. Cabrera. 

 

Las matronas cumplen un papel esencial en el nacimiento del bebé, ya que se encuentran con la madre en todo momento, guiando y acompañando todo el proceso de parto. “Cuando una mujer entra en el quirófano sola, se encuentra asustada y vulnerable, con la adrenalina y el cortisol muy elevados, lo que hace que esté tensa y tenga una mayor sensación dolorosa. Sin embargo, si está con su compañero/a que le está dando la mano y hablando con ella, se crea un clima de confianza en el que realmente se disfruta del nacimiento de su hijo/a y se favorece la secreción de endorfinas y oxitocina lo que se traduce en una menor sensación dolorosa, mayor bienestar, mayor satisfacción con el proceso y favorecimiento del vínculo materno- filial”, afirma Ruiz.

 

“El hecho de que el otro progenitor participe en el nacimiento y vea junto a la madre por primera vez la cara de ese bebé al que tanto estaban esperando y puedan emocionarse juntos, es una motivación muy importante tanto para nosotras, el equipo asistencial, como para ellos”, concluye Ruiz.


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