“La del exilio fue una generación irrepetible que se perdió para España”
“La del exilio fue una generación irrepetible que se perdió para España”
Alfonso Guerra es un artesano de la palabra hablada. Pertenece a esa generación de políticos que sudó la camiseta -primero en la clandestinidad, luego en infinidad de mítines- para que los españoles creyeran en él y en el proyecto de su partido, el socialista. Sucedió en una época en que la privación de libertades era tan reciente que sobre la espalda de la clase dirigente cayó la enorme responsabilidad de encauzar la consolidación de la democracia. Los ciudadanos confiaban a ciegas en su discurso. Y ellos estuvieron a la altura de las circunstancias. Estuvieron a la altura de la historia.
Con treinta años más a las espaldas, pero sin perder un ápice de vehemencia y apenas leer una línea, el exvicepresidente del Gobierno y parlamentario más longevo de España clausuró ayer las Jornadas ‘Fascismo y democracia’ que organizan la Cátedra Rafael Escuredo de la Universidad de Almería (UAL) y el Ministerio de Cultura. El histórico socialista disertó sobre el exilio republicano ante un auditorio abarrotado por universitarios, coetáneos suyos libro en mano y la familia del PSOE de Almería.
LA VOZ ofrece ahora las claves de un asunto que, como él mismo apuntó, es desconocido incluso en el ámbito de la universidad.
España, país de exilios.
Según Alfonso Guerra, España es históricamente un país de exilios. “Es muy famoso el exilio de los liberales cuando la revolución del año 1812 y también el que nos ocupa, el de los republicanos en 1939”, señaló. El exilio republicano es peculiar no sólo por la magnitud numérica - “fueron muchas personas, hay discusión sobre la cifra, pero todas coinciden en que fueron centenares de miles”-, también porque el mundo cultural abandona el país forzosamente. “No es un exilio que se separe de sus ideas políticas, sino que se divide en dos, los que se quedan en Europa y los que van a América”, explicó.
Dos destinos.
Los exiliados que se quedan en Europa se comprometen en la lucha contra la ocupación nazi y son, por ejemplo, los defensores de París. “Los primeros tanques que entran en la capital francesa llevan nombres como Toledo, Guadalajara y Don Quijote. Los conducen españoles”, enfatizó. Mientras, los que escapan a América conectan el mundo cultural español de los años 20 y 30 con la realidad de allí y aportan toda su sabiduría, sobre todo los intelectuales.
Exiliados sin nombre.
El cabeza de lista del PSOE al Parlamento por Sevilla -donde siempre ha obtenido entre un 56 y un 58 por ciento de los votos- hizo hincapié en que la generación que se ve obligada a salir del país no es sólo la generación de los grandes nombres, intelectuales y artistas. “Cuando uno estudia este fenómeno con detenimiento hace un viaje a través de la dignidad humana. Es una generación irrepetible, de extraordinaria moralidad, planteamiento ético y cultura y se perdió para España, aunque colaboraron mucho en la restauración de la democracia en 1978”, sentenció.
Ese gran desconocido.
El exvicepresidente del Gobierno hizo un recorrido detallado sobre el papel de los exiliados en distintas esferas, desde el compromiso en la guerra europea a la realidad cultural americana, intentando abarcar todo lo posible. “Hay mucho escrito, hasta los 70 existía poco. Esto es un intento de ilustrar, en la medida que yo pueda, el conocimiento del exilio que no es muy conocido ni siquiera en el ámbito de la universidad española”.
Su documental.
En 2002 Alfonso Guerra firmó la idea y el guión del documental ‘Exilio’ que se emitió en Televisión Española y después en otras cadenas. “Antes de terminar la producción definitiva, celebré unas reuniones con estudiantes universitarios de distintas ramas en Madrid para que vieran la película y opinaran. Al concluir el visionado, todos sostenían que las imágenes de la salida de los españoles se habían tomado en la guerra de Kosovo o de Bosnia. Todo era de España y ellos no tenían ningún conocimiento de lo ocurrido”, confesó.
El olvido.
El desconocimiento del exilio español