Meg Ryan, la gata de cine y ojos azules que busca una familia en Almería
Llegó al Centro de Protección y Adopción Animal Municipal de Almería el pasado mes de abril junto a sus cuatro crías, que ya han sido adoptadas

Meg Ryan espera una familia en Almería.
Hay madres que dedican todo su tiempo a cuidar de sus pequeños hasta que llega el momento de dejarlos marchar. Y hay historias, como la de Meg Ryan, en las que ese momento llega acompañado de una nueva espera. Porque sus cuatro bebés ya han encontrado una familia, pero ella todavía no ha tenido la oportunidad de comenzar una nueva vida.
Meg Ryan llegó al Centro de Protección y Adopción Animal Municipal de Almería el pasado mes de abril, acompañada de sus cuatro crías. Había dado a luz en la calle, donde intentaba sacar adelante a sus pequeños mientras todos ellos se encontraban expuestos a los peligros de vivir sin un hogar. Afortunadamente, fueron rescatados y trasladados al centro, donde comenzaron a recibir los cuidados que necesitaban.
Desde entonces, sus caminos han ido separándose. Sus cuatro pequeños ya han sido adoptados y disfrutan de una nueva vida junto a sus respectivas familias. Sin embargo, Meg Ryan continúa en el centro, esperando que alguien se fije también en ella y le dé la oportunidad que sus bebés ya han tenido.
Una gata que solo necesita cariño
Con tres años, Meg Ryan es una gata tranquila, mimosa y extraordinariamente cariñosa, de esas que disfrutan de la compañía humana y que no necesitan demasiado para sentirse felices: un lugar seguro, tranquilidad y alguien dispuesto a dedicarles tiempo y caricias.
Y es precisamente su carácter lo que hace pensar a sus cuidadores que, antes de terminar viviendo en la calle, Meg Ryan pudo haber tenido una familia. Aunque no se conoce con certeza cómo llegó a encontrarse en esa situación, su comportamiento parece indicar que estaba acostumbrada a convivir con personas y que, en algún momento, pudo haber sido abandonada.
Porque, a pesar de haber conseguido sobrevivir en la calle y sacar adelante a sus cuatro pequeños, Meg Ryan es una gata completamente doméstica. Le gusta recibir cariño, sentirse acompañada y disfrutar de esa tranquilidad que difícilmente podía encontrar mientras tenía que preocuparse por proteger a sus crías.
Y si hay algo que llama la atención nada más verla son sus dos preciosos ojos azules, del color del cielo. Una mirada que resulta difícil pasar por alto, aunque quienes tienen la oportunidad de conocerla descubren enseguida que su mayor belleza no está precisamente en sus ojos, sino en su manera de relacionarse con las personas.
Meg Ryan se entrega en adopción
- Vacunada.
- Desparasitada.
- Esterilizada.
- Con todos sus papeles en regla.
- Con su correspondiente identificación y documentación sanitaria.
- Con el coste de adopción establecido por el centro, destinado a contribuir a los gastos de atención y cuidados de los animales.
- Se encuentra en el Centro de Protección y Adopción Animal Municipal de Almería, donde puedes conocerla y descubrir personalmente cómo es.
- También puedes contactar a través del corrreo cepaama@aytoalmeria.es y el teléfono 950268531.
Detrás de esa mirada se encuentra una gata dulce, afectuosa y tranquila, que no ha perdido sus ganas de recibir cariño a pesar de haber pasado por la experiencia de vivir en la calle. Una gata que ya ha demostrado ser capaz de cuidar de sus pequeños en circunstancias difíciles y que ahora necesita encontrar a alguien que quiera cuidar de ella.
Meg Ryan continúa esperando en el Centro de Protección y Adopción Animal Municipal de Almería. Allí tiene alimento, atención y un lugar seguro en el que descansar, lejos de los peligros a los que estuvo expuesta junto a sus bebés. Pero todavía le falta algo que sus cuatro pequeños ya han conseguido: una familia con la que compartir su día a día, un hogar propio y la tranquilidad de saber que no tendrá que volver a vivir en la calle.
Sus cuatro crías ya han comenzado una nueva vida. Ahora es ella quien espera su oportunidad. Y después de haber pasado tanto tiempo preocupándose por sacar adelante a sus pequeños, quizá haya llegado el momento de que Meg Ryan deje de ser quien cuida de los demás y encuentre, por fin, una familia que quiera cuidar de ella.