Si usas patinete eléctrico en Almería, esto te interesa: las nuevas reglas que entran en vigor en diez días
La DGT aprieta las tuercas a miles de usuarios de VMP en las calles almerienses a partir del 1 de octubre

Imagen de archivo de un grupo de unos jóvenes en patinete.
Faltan apenas diez días para que la movilidad en la capital de Almería experimente un cambio radical. A partir del próximo 1 de octubre, coger el patinete eléctrico para desplazarse al trabajo o salir a dar un paseo dejará de ser una rutina sin grandes trámites para convertirse en una responsabilidad plenamente regulada. Su uso en España, por fin, dejará de ser ese limbo legal en el que cada ayuntamiento ha estado improvisando sus reglas estos últimos años.
La entrada en vigor del nuevo marco de la Dirección General de Tráfico (DGT) busca ordenar la circulación urbana e instaurar un escenario claro de convivencia en las calles. En las calles de la capital almeriense, la urgencia de esta regulación viene avalada por las cifras de los últimos años. Entre 2021 y 2026, la provincia ha registrado unos 245 siniestros de tráfico con implicación directa de vehículos de movilidad personal, un balance trágico que se ha cobrado hasta tres vidas en vías no autorizadas y un goteo constante de heridos por atropellos, colisiones y caídas.
La incidencia de los VMP en Almería, en cifras
El volumen de sanciones refleja la misma intensidad: desde 2023 se han tramitado cerca de 2.000 multas a usuarios de VMP, superando las 500 denuncias anuales tanto en 2024 como en 2025 y alcanzando las 508 solamente hasta septiembre de este año.
Además, la Policía Local ha enviado más de 430 patinetes al depósito municipal por carecer de seguro o de la certificación técnica obligatoria. Ante la inminente llegada de la fecha límite, la autoridad municipal reforzará más aún su presencia en las vías públicas, multiplicando los controles e inspecciones aleatorias en los puntos de mayor tránsito, algo que ya viene haciendo desde el pasado año.
Puntos emblemáticos y zonas costeras muy concurridas como el Paseo Marítimo, así como el céntrico y ahora peatonalizado Paseo de Almería, entorno del MUREC, Plaza Vieja o Reyes Católicos estarán bajo la lupa de las patrullas para garantizar que ningún vehículo a motor irrumpa en espacios reservados exclusivamente al peatón. El objetivo principal de este despliegue preventivo es concienciar a los usuarios antes de ejecutar las severas sanciones que contempla el texto legal.
Los cambios desde el próximo 1 de octubre
Aunque el reglamento de la DGT fija con carácter estatal la edad mínima de acceso en los 15 años, la ordenanza municipal de Almería capital mantiene su propio criterio de exigencia situando el tope en los 16 años. Los usuarios deberán tener muy presente la prohibición tajante de transitar por aceras, zonas peatonales, travesías, autovías o túneles urbanos, teniendo que circular por carriles bici o por la calzada a una velocidad máxima de 25 kilómetros por hora.
Además, aspectos clave como la prohibición de llevar acompañante, el veto al uso de auriculares o teléfonos móviles mientras se conduce y la aplicación de las mismas tasas y sanciones de alcoholemia y drogas que a los conductores de turismos continuarán vigilándose de forma estricta.
Entre las novedades más destacadas que afectarán al bolsillo y a la rutina diaria de miles de almerienses figura la obligación incondicional de llevar casco homologado y disponer de un seguro de responsabilidad civil, cuya ausencia puede acarrear multas inmovilizadoras de entre 200 y 800 euros.
Cada patinete deberá contar con una placa identificativa y estar inscrito en el registro nacional de la DGT. En materia de visibilidad, la normativa impone llevar chaleco reflectante durante la noche o en condiciones de escasa luz, respaldado por un sistema completo de alumbrado delantero y trasero.
Una implantación progresiva
Para mitigar el impacto económico y técnico en los propietarios, el Gobierno ha diseñado un calendario de implantación progresivo. Mientras que las obligaciones de circulación, el casco, el seguro, la edad mínima y el respeto a los espacios peatonales serán exigibles desde el primer minuto de este 1 de octubre, los requisitos técnicos de alumbrado y componentes de los patinetes adquiridos con anterioridad contarán con una moratoria hasta octubre de 2027.
Un margen de doce meses para adaptar los equipos que contrasta con la inmediatez de las reglas de uso en la vía pública, marcando un antes y un después en una movilidad almeriense en la que los patinetes eléctricos han tenido un importante peso en los últimos cinco años y han sido objeto de polémica en numerosas ocasiones.