Ashal mira con incertidumbre y prudencia la próxima Semana Santa
La ocupación media prevista se sitúa por debajo de la del pasado año

La Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de Almería (Ashal) afronta la próxima Semana Santa en un contexto de incertidumbre y prudencia, con unas previsiones de ocupación que, a fecha de hoy, se sitúan por debajo de las registradas el pasado año y con "unos precios medios también inferiores en la mayoría de establecimientos".
Según los datos recabados entre los asociados de la ciudad de Almería, los días previos al inicio de los festivos fuertes, es decir, desde este fin de semana hasta el miércoles inclusive, presentan niveles de ocupación que se mueven por debajo del 50% - 60%, mientras que Jueves y Viernes Santo, que este año se celebran los días 2 y 3 de abril, podrían alcanzar entre el 65% y el 75%. De cara al sábado y domingo, la previsión vuelve a descender a cifras en torno al 50%-60%.
La patronal hostelera recuerda que la Semana Santa arranca oficialmente este sábado 28 de marzo, aunque tradicionalmente los días de mayor intensidad turística se concentran entre Jueves Santo y el Domingo de Resurrección (del 2 al 5 de abril).
Por zonas, los datos reflejan comportamientos dispares. En El Toyo, la ocupación prevista para los días festivos se sitúa, por el momento, en torno al 25%, mientras que en San José los establecimientos registran aproximadamente un 30% en jornadas no festivas, que podría elevarse hasta el 60%-65% en los días principales.
Desde Ashal subrayan que estas cifras son aún provisionales y muy dependientes de factores externos, especialmente de la evolución meteorológica y del volumen de reservas de última hora. En este sentido, el presidente de la asociación, Pedro Sánchez-Fortún, apunta que “la Semana Santa sigue siendo un periodo muy sensible a la climatología y a las decisiones de viaje de última hora. Si se confirman las buenas previsiones de tiempo, es muy probable que se produzca un repunte de la demanda en los próximos días”.
El dirigente hostelero destaca además que el cambio al horario de verano, previsto este fin de semana, puede favorecer la actividad turística al permitir disfrutar de más horas de luz y de la amplia oferta cultural y gastronómica del destino. “Tanto la capital como numerosos municipios de la provincia cuentan con procesiones de gran nivel y con un importante atractivo turístico, lo que supone una oportunidad para dinamizar el sector”, señala.
No obstante, Ashal advierte de que el comportamiento del mercado está condicionado por factores como el encarecimiento del combustible y de los costes energéticos, así como por el temor a una posible pérdida de turismo nacional derivada de la disminución del poder adquisitivo de las familias.
En este escenario, la asociación insiste en la necesidad de mantener la confianza y seguir trabajando en la promoción del destino, al tiempo que recuerda que la hostelería almeriense afronta estas fechas con el objetivo de mejorar los resultados a medida que se acerquen los días clave de la Semana Santa.