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Almería

Talleres en Almería para prevenir la soledad: baile, alimentación y meditación para mayores de 55

Baile, meditación y charlas de salud: así luchan los mayores contra la soledad no deseada

Los participantes del taller celebrado en febrero en el espacio de la Fundación Unicaja Almería.

Los participantes del taller celebrado en febrero en el espacio de la Fundación Unicaja Almería.Elena Ortuño

Elena Ortuño
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Paquita tiene 76 años, tres hijos y una casa que llena los domingos. Pero entre semana, cuando se apaga la televisión y el reloj empieza a sonar más fuerte de la cuenta, la casa vuelve a ser solo suya. "Fue morir mi marido y yo he tenido una soledad que pa' qué'", admite con resignación. Su historia no es una excepción. En Andalucía, una de cada cinco personas sufre soledad no deseada.

Según los últimos datos ofrecidos por el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA) y el Instituto Nacional de Estadística (INE), uno de cada cuatro hogares almerienses está habitado por una sola persona. En 2039 se estima que este porcentaje (un 25%) ascenderá a casi uno de cada tres; es decir, que vivirán solas 40.000 personas más (lo que se podría equivaler a una ciudad entera viviendo sin compañía).

Natalia Santa Cruz, coordinadora del taller, durante una charla sobre la importancia del sueño.

Natalia Santa Cruz, coordinadora del taller, durante una charla sobre la importancia del sueño.Elena Ortuño

Si bien el dato no significa necesariamente que esos miles de personas se sientan solos, sí aumenta el riesgo de la soledad no deseada. Así, la pregunta ya no es si la soledad es un problema, sino qué se está haciendo para prevenirla. En este sentido, cada vez hay más instituciones que intentan responder a un fenómeno que crece más rápido que las soluciones. La Fundación Unicaja es una de ellas.

Prevenir antes de que llegue

El programa Juntos y Activos, coordinado por Hagamos Hogar e impulsado por Fundación Unicaja, se dirige a mayores de 55 años con un enfoque preventivo: trabajar la soledad antes de que se cronifique. Y es que el 72,3% de los andaluces lleva más de dos años sintiéndose solo sin desearlo. No se trata, por tanto, de un mal día o de una mala racha.

En esta línea y a través de diversos talleres, la iniciativa persigue el objetivo no solo de acompañar, sino también de dotar de herramientas emocionales y prácticas para convertirlos en "agentes de cambio". Así lo señala Natalia Santa Cruz, coordinadora del taller celebrado el pasado mes en Almería.

No hay perfil único, pero sí uno más probable

Aunque el taller va dirigido a personas a partir de 55 años independientemente de su género y clase, las entrevistas muestran un claro patrón: mujeres mayores, muchas de ellas viudas, con rupturas, incluso, en sus redes de amistad. 

La razón es sencilla: la soledad no deseada no afecta por igual. En Andalucía, el 27,5% de las mujeres la sufre, frente al 17,4% de los hombres. Detrás de dicha brecha hay una realidad conocida pero poco abordada: la feminización de la vejez. Las mujeres viven más años, enviudan más y, con frecuencia, atraviesan la pérdida de su red afectiva. A esta realidad se suma también el creciente edadismo actual, un problema que atraviesa las vidas de las participantes. 

Cabe mencionar, además, que la soledad no solo afecta a mayores aislados, sino también a mujeres de entre 50 y 60 años, pertenecientes a la generación sándwich: mujeres cuidadoras de hijos y padres. "Aquí tratamos de mitigar el problema. Si ponemos nombre a algo, lo identificamos y podemos buscar una solución", 

"Estoy sola y necesitaba grupos de contactos", resume Pilar, de 67 años, sin dramatismo, pero con la claridad de quien ha aprendido que la soledad no siempre llega de golpe. En un contexto en el que cada vez más hogares están habitados por una sola persona, la soledad femenina deja de ser una experiencia privada para convertirse en una cuestión estructural.

Crear comunidad más allá del aula

Juntos y Activos dura apenas tres mañanas, un tiempo que algunos participantes consideran insuficiente para abordar un fenómeno tan complejo como la soledad no deseada. "Veníamos a hablar de soledad y no la hemos tocado apenas", admite Pilar, señalando que, para ella, falta profundizar más en el aspecto emocional del programa.

Durante las sesiones, sin embargo, los asistentes participaron en dinámicas de grupo, baile para activarse físicamente, charlas sobre alimentación y sueño, meditación y risoterapia e, incluso, actividades diseñadas para fomentar hábitos saludables y cohesión social. 

Natalia Santa Cruz, coordinadora del taller, junto a Esther Jerez López, responsable de la Fundación Unicaja en Almería.

Natalia Santa Cruz, coordinadora del taller, junto a Esther Jerez López, responsable de la Fundación Unicaja en Almería.Elena Ortuño

"El primer día, para romper el hielo, hicimos terapia de abrazos. No nos conocíamos, pero nos regalamos abrazos que sentaron muy bien", recuerda Magdalena, de 65 años, para quien, en contraposición de la opinión de Pilar, el taller fue "fantástico". Mientras, su compañera Carmen, de 64, añade que le daría "un 10" si tuviera nota. 

Uno de los elementos más interesantes de los talleres es la creación de grupos de Whatsapp, que siguen activos tras las jornadas. "Muchas personas que tenían soledad no deseada han logrado reducirla gracias a incorporarse a la iniciativa", afirma Natalia.

Así, en un momento en el que vivir solo deja de ser una excepción, las palabras de las participantes recuerdan que la soledad es un fenómeno complejo, que necesita atención, herramientas y, sobre todo, la escucha atenta de quienes la rodean. Los talleres Juntos y Activos, con sus dinámicas de grupo y actividades, seguirán ofreciendo estas herramientas de prevención y acompañamiento: la próxima edición se celebrará en las próximas semanas y quienes quieran participar pueden informarse a través de Fundación Unicaja.

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