El chantaje en la webs de citas se queda sin condena
El TSJA absuelve a la madre del condenado por extorsionar con imágenes a usuarios del portal online

Archivo - Sede del TSJA.
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha revocado la pena de un año de prisión para la madre del hombre de Almería que fue condenado a cuatro años de cárcel por extorsionar a usuarios de páginas web de citas de los que tomaban imágenes comprometedoras, en ocasiones manipuladas, y que eran amenazados con la difusión de esos contenidos si no le transferían ciertas cantidades que podían alcanzar hasta los 3.000 euros.
El alto tribunal estima el recurso de apelación de la defensa de la mujer ante su supuesto papel como 'gancho' a la hora de obtener imágenes de los hombres que iban a ser extorsionados, puesto que el reconocimiento que se hizo de ella por parte de una víctima alberga dudas razonables para el tribunal ante una identificación correcta.
La resolución alude al primer reconocimiento se hizo de la mujer a través de una foto en dependencias de la Guardia Civil mientras que el segundo, ya en sede judicial, se hizo en una rueda de reconocimiento practicada en enero de 2023 en la que la acusada no fue identificada de forma plena. Asimismo, en el acto de juicio celebrado en septiembre de 2024, mostró dudas sobre la apariencia de la implicada, con un testimonio "sumamente dubitativo y oscilante".
Por todo ello, la Sala cree que existe una "orfandad probatoria" que impide "dar por enervado el derecho a su presunción de inocencia" de la acusada ante la duda "racional" sobre su presunta participación en los hechos.
La sentencia de origen impuso al principal acusado tres años de prisión por un delito continuado de extorsión y un año más de cárcel por un delito contra la salud pública después de que se le hallara cierta cantidad de droga durante el registro policial que se hizo en su casa.
El tribunal tuvo en cuenta la atenuante de reparación del daño para establecer la pena al igual que con su novia, quien también participó de los hechos al actuar como 'gancho' para atraer a las víctimas con las que se realizaban videollamadas o contactos por redes sociales.
Contactos fraudulentos por redes
Conforme al último pronunciamiento judicial, se da por probado que entre julio y octubre de 2022 el principal acusado y su pareja, quien reconoció los hechos, se orquestaron para extorsionar a hombres que accedía a páginas webs de citas.
A los cibernautas les exigían distintas cantidades de dinero para no hacer públicos "asuntos personales relativos a sus comportamientos sexuales", de modo que también les amenazaban con "denunciarlos por tener sexo a través de internet con menores de edad" o simplemente "causarles daños físicos", para lo que llegaron a manipular vídeos para aparentar que interactuaban con chicas de menos de 16 años.
Para ello, el condenado puso anuncios en páginas de contactos sexuales para adultos con el fin de llegar a sus víctimas, sentido en el que usaba la imagen de mujeres como reclamo para grabarlos mientras se autosatisfacían sexualmente y luego poder chantajearlos.
Los vídeos se remitían a las víctimas a las que amenazaban con publicarlos si no realizaba una serie de pagos a la cuenta bancaria de la novia del principal acusado, quien era la que se encarga de recibir las sumas para después extraer el dinero y entregarlo a su pareja.
Perfil falso en Facebook
Los hechos desembocaron incluso en que uno de los perjudicados, que compareció ante la Guardia Civil para denunciar la extorsión, llegara a ser detenido por presunta corrupción de menores, de modo que se abrió un procedimiento penal contra él aunque finalmente fue archivado. Dicha situación le obligó a seguir un tratamiento psicológico y psiquiátrico.
En otra ocasión, los acusados se servían de las redes sociales. Así, contactaron con otra de sus víctimas a través de una solicitud de amistad con un perfil falso en Facebook. Del mismo modo, consiguieron imágenes comprometedoras de la víctima a la que llegaron a reclamar hasta 3.000 euros para no difundir el vídeo.
También consta que los acusados llegaron a solicitar otra cantidad de dinero a una tercera víctima en compensación por "las teóricas molestias que había ocasionado a una chica de compañía al entrar en una página de internet", de forma que en ese caso incluso amenazaron con que "un miembro de su familia o él mismo serían perseguidos y asesinados por dos sicarios". La víctima les ingresó hasta 1.300 euros.
Cannabis y miles de euros
A otra de sus víctimas, a la que exigieron hasta 1.500 euros por supuestamente haber llamado a una chica de una agencia de favores sexuales, le llegaron a enviar "fotos de personas descuartizadas" y "le dijeron que si no pagaba le mandarían hombres que le hiciesen a él lo mismo".
El principal acusado fue condenado además por un delito contra la salud pública, ya que cuando se practicó el registro de su vivienda en Madrid se le intervinieron cerca de 400 gramos de resina de cannabis lista para su venta al menudeo valorada en el mercado ilícito en unos 2.430,15 euros.
La sentencia de origen recogía la absolución a un cuarto acusado sobre el que se retiraron los cargos por parte de la Fiscalía durante la celebración del juicio al no quedar acreditada su participación en estos hechos.