Vivir este puente de Andalucía en Níjar, un destino que lo tiene todo
Más allá del sol y la playa, el municipio revela todo su potencial durante el invierno y primavera

Una vista aérea del Parque Natural Cabo de Gata Níjar donde se funde mar y tierra.
El 28 de febrero es una fecha para celebrar Andalucía, y qué mejor manera de hacerlo que recorriendo uno de sus rincones más auténticos y representativos. Si bien los más valientes pueden ya bañarse en sus aguas, Níjar es mucho más que su costa. Con sus senderos, miradores y su histórica Villa, se convierte en el destino perfecto para una escapada en estas fechas sin tener que acudir al reclamo del sol y la playa.
En estas semanas previas a la primavera, cuando el sol ya calienta sin abrasar y el aire aúnes fresco, los senderos de Níjar invitan a perderse. El municipio ha recopilado en una guía los itinerarios más espectaculares de su gran término municipal. Rutas que llevan a miradores donde el paisaje se despliega en toda su grandeza, como el del faro de Cabo de Gata o la Torre de los Lobos.
El parque y la Villa
El Parque Natural es, sin duda, el gran protagonista de esta escapada. Con sus 50 kilómetros de costa acantilada, es el primer espacio marítimo-terrestre protegido de Andalucía y un tesoro natural reconocido por la UNESCO. Sus senderos atraviesan antiguos cortijos, minas abandonadas y fortalezas centenarias, como el Cortijo del Fraile—inspiración para uno de los andaluces más insignes, Federico García Lorca y su obra ‘Bodas de Sangre’—, la Torre de los Alumbres o los castillos de San Ramón y San Felipe.
Para completar la experiencia, nada mejor que perderse en la Villa de Níjar, un pueblo que destila encanto en cada callejuela. Su trazado de origen árabe, sus casas encaladas de blanco Andalucía y sus talleres artesanales la han convertido en uno de ‘Los Pueblos Más Bonitos de España’. Aquí, las milenarias tradiciones de la alfarería y el esparto siguen vivas, atrayendo a quienes buscan piezas artesanales hechas a mano.
Huebro, con sus vistas panorámicas, es el broche perfecto para la jornada, haciendo la ruta de los molinos que va desde la Villa hasta esta pedanía encaramada en la montaña. Desde su cima, Níjar se muestra en todo su esplendor: el Campo de Níjar a los pies, el Parque Natural y el mar en el horizonte y la sensación de estar en un lugar irrepetible en Andalucía, España e incluso el mundo.
Este puente, no hay mejor manera de darnos un homenaje que escaparse a este rincón de todos los almerienses, donde la historia viva, la naturaleza salvaje y la tradición se encuentran en cada hito del camino.