Cristian Gómez viaja por el arte con ‘Versos de un poeta en el desierto’
Cristian Gómez viaja por el arte con ‘Versos de un poeta en el desierto’
Mientras sostiene con esmero su primer libro, ése que le ha robado tantas horas de sueño, explica al periodista qué ha querido plasmar en la veintena de versos que dan alma al volumen que acaba de ver la luz con el nombre de ‘Versos de un poeta en el desierto’. “Es un homenaje continuo, una expresión hacia el arte y los sentimientos. Es una vertiente de emociones escrita con naturalidad y, a la misma vez, con pasión incesante”, cuenta Cristian Gómez desde una estancia del Studio Villalobos, en la capital. A escasos metros, en la sala de grabación, resuena su propia voz acompañada de una guitarra. Es parte del proyecto que, bajo el mismo nombre, estrenará el viernes 20 de julio en el Auditorio Maestro Padilla: un espectáculo audiovisual donde sus versos se fundirán con otras disciplinas artísticas, del flamenco al grafiti.
Antes, este próximo viernes a las nueve de la noche en Casa Rafael, Cristian Gómez presentará su libro en una velada en la que también ofrecerá un adelanto con tres piezas del montaje que llegará en verano.
Sentimiento y compromiso
En ‘Versos de un poeta en el desierto’, el joven artista reflexiona sobre temas de actualidad y abre las puertas de su alma y de sus vivencias. “He querido identificarme en cada sílaba, en cada verso. He escrito lo que me gustaba y al mismo tiempo lo que de inspiración recibía del cielo. Por eso, me he sentido libre en la forma de comunicar y expresar lo que en estas páginas se ha impregnado”, detalla.
Los temas que aborda en esta obra, que distribuye Dogma Libros en las principales librerías de Almería y Granada, son variados. “He querido rendir un homenaje a la cultura, a Andalucía, al flamenco, al mundo taurino, a las madres en gloria”. Unas veces se muestra crítico; otras, romántico y sentimental. Y, entre ellas, se eleva la figura de Enrique Morente, a quien dedica un poema y cuya presencia recorrerá el montaje audiovisual: Se marchó para el cielo / pensando en su gente, / y con la voz de una Estrella / se despedía Morente, escribe.
Recuerda que comenzó a escribir por prescripción médica como terapia contra los nervios, confiesa orgulloso que ver su libro publicado es “un sueño hecho realidad”, habla de su profundo sentimiento religioso (“no creo en las denominaciones pero sí en Dios y en lo que dice”) y se emociona al mencionar a su familia, a sus hijos y a su pequeña María Victoria, a quien dedica el poemario.
Y antes de volver al estudio de grabación desvela el porqué del título. “Almería es una zona que se identifica con el desierto. También en ocasiones te sientes como en un desierto, donde a veces no encajas. Fue una imagen que me inspiró”.