Pacheta ya ve al Almería
Su Granada encadena cinco victorias consecutivas, se coloca a tres puntos de la Primera y convierte en realidad su modelo

Pacheta a los mandos de un Granada que ha puesto rumbo a Primera.
El Granada ha pasado de mirar de lejos la pelea por el ascenso a convertirse en una amenaza real para todos los que ocupan la zona noble de la clasificación. Cinco victorias consecutivas han colocado al equipo nazarí a tan solo tres puntos del Almería y han desatado una corriente de ilusión que recorre la ciudad. Sin embargo, en medio de la euforia, Pacheta mantiene el discurso de siempre. La vida se ve muy bien desde arriba, admite el técnico, pero sin perder la perspectiva ni dejarse arrastrar por el ruido que acompaña a las buenas rachas.
Lo que está logrando el Granada no es fruto de la casualidad. El equipo refleja la personalidad de su entrenador en cada partido. Sabe sufrir cuando toca, compite hasta el último minuto y convierte el esfuerzo en una obligación colectiva. Pacheta lleva tiempo construyendo esta idea y ahora recoge los beneficios de una forma de entender el fútbol que no admite atajos. En Los Cármenes se respira confianza, pero también respeto. El Granada ha encontrado un camino propio y ahora mira directamente hacia el Almería que ocupa plaza de ascenso directo.

Los jugadores del Granada no paran de celebrar victorias.
Cinco victorias y un mensaje
La clasificación empieza a reflejar lo que sucede sobre el terreno de juego. El Granada ha enlazado cinco triunfos consecutivos y ya aparece en el grupo de aspirantes más sólidos al ascenso. No importa demasiado la manera de ganar porque el denominador común siempre es el mismo: competitividad, orden y capacidad para resistir en los momentos difíciles.
Los equipos de Pacheta nunca se caracterizan únicamente por el talento. Lo hacen por la mentalidad. El técnico ha conseguido que sus jugadores entiendan que los partidos también se conquistan desde el sacrificio y la disciplina. Esa cultura competitiva ha convertido al Granada en uno de los conjuntos más fiables del campeonato.

Rubén Alcaraz sigue aportando goles decisivos para el Granada.
El trabajo que viene de lejos
La transformación no comenzó hace unas semanas. Pacheta ya estaba edificando este proyecto la pasada temporada. Mientras llegaban las dudas y los inevitables vaivenes de una categoría tan exigente, el entrenador siguió insistiendo en sus principios. Nunca modificó el rumbo y acabó encontrando respuesta en el vestuario. Uno de los grandes méritos del técnico ha sido aislar al grupo de todo lo que ocurre fuera. Las polémicas, los comentarios o los debates externos apenas tienen impacto dentro de una plantilla que trabaja con una idea muy clara. El Granada vive centrado en el fútbol y el fútbol está premiando esa manera de actuar.

El almeriense Jorge Pascual se ha convertido en el delantero total.
El espejo del Almería
Entre Granada y Almería siempre ha existido una mirada mutua. Los dos clubes comparten ambición, aficiones exigentes y el objetivo de regresar o mantenerse en la élite. Por eso en Los Cármenes se sigue muy de cerca todo lo que sucede en el Mediterráneo y por eso en Almería nadie pierde de vista la escalada nazarí.
La pretemporada dejó un aviso cuando el Granada derrotó por 2-0 al equipo que ahora dirige García Pimienta. Aquello fue solo un amistoso, pero ya permitía intuir que el trabajo de Pacheta avanzaba en la dirección correcta. Hoy la realidad es mucho más contundente. Solo Castellón, Eibar y Almería aparecen por delante de los granadinistas.
Y si algo define a Pacheta es su perseverancia. Es un técnico de convicciones firmes, de los que no se apartan del camino cuando aparecen las dificultades. Se ha empeñado en devolver al Granada a Primera División y cada jornada demuestra que va muy en serio. El Almería sigue por delante, pero el Granada ya no lo observa desde la distancia. Pacheta ya lo ve.