Jorge Pascual se parte la camiseta por el Granada
El almeriense suma cuatro goles en su segunda temporada como nazarí y responde sobre el césped a la confianza inquebrantable de Pacheta

Jorge Pascual celebrando su último gol al Real Valladolid.
Jorge Pascual aprieta la camiseta del Granada con las dos manos cada vez que celebra un gol. La imagen resume a la perfección el momento que vive el delantero almeriense. A sus 23 años está firmando la campaña de su consolidación en un equipo diseñado para pelear por el ascenso y lo hace desde el esfuerzo, la humildad y una capacidad goleadora que no deja de crecer. Los cuatro tantos que ya acumula representan mucho más que una cifra: son la confirmación de que el atacante sigue dando pasos hacia adelante.
No es casualidad que su mejor versión haya aparecido de la mano de Pacheta. El entrenador burgalés siempre ha visto algo especial en el futbolista formado en el Villarreal y le ha dado las herramientas necesarias para seguir creciendo. En un Granada con una competencia feroz por la titularidad, Jorge Pascual ha sabido abrirse hueco gracias a un fútbol generoso, inteligente y efectivo. Todavía le queda mucho recorrido por delante, pero la sensación es que está exactamente donde necesita estar para despegar definitivamente.

Pascual no suele faltar a su cita con el gol cada temporada.
Un delantero que vale para todo
Jorge Pascual responde al perfil de atacante que cualquier entrenador quiere tener en su plantilla. Tiene instinto goleador, pero no vive exclusivamente de los remates. Participa en el juego, fija a los centrales, ataca los espacios y entiende cuándo debe finalizar y cuándo debe asistir. Su mirada siempre está orientada hacia la portería rival. Cuando pisa el área transmite peligro y sabe escoger la mejor solución para cada jugada. Esa combinación entre eficacia y lectura del juego le convierte en un delantero muy completo para la categoría.
Los cuatro goles que ya figuran en su estadística llegan como consecuencia de ese trabajo constante. No son acciones aisladas. Son el resultado de una evolución que se observa en cada partido y que le está permitiendo ganar peso dentro del Granada.

Pascual celebrando un triunfo que les coloca en plaza de Play Off.
Pacheta, el mejor maestro
Detrás del crecimiento de Jorge Pascual aparece una figura fundamental. Pacheta nunca ha escondido su confianza en el delantero almeriense y ha sido uno de sus grandes impulsores dentro del club nazarí. El entrenador burgalés aprecia especialmente su capacidad para trabajar sin balón, su compromiso colectivo y su disposición para competir en cualquier escenario. Son virtudes que encajan perfectamente en la filosofía de un técnico que exige intensidad permanente a sus futbolistas.
Cuando los delanteros sienten el respaldo del entrenador suelen jugar más liberados. Eso es exactamente lo que le sucede a Jorge Pascual. Cada minuto sobre el césped refuerza una relación de confianza que beneficia tanto al jugador como al equipo.

Pascual está en todas las imágenes de la victoria ante el Valladolid.
Granada, la decisión acertada
La carrera del delantero pudo tomar otros caminos. El Almería llegó a tener opciones de incorporarlo, pero finalmente fue el Granada quien apostó por él. Con el paso del tiempo, aquella decisión parece haber resultado decisiva para el crecimiento del atacante. En Los Cármenes ha encontrado estabilidad, minutos y un entorno ideal para desarrollar todas sus condiciones. Su segunda temporada en el club está sirviendo para confirmar lo que muchos intuían cuando salió del Villarreal: que había delantero para muchos años.
Cada celebración agarrándose la camiseta es una declaración de intenciones. Jorge Pascual siente el Granada como propio y el Granada empieza a disfrutar de un futbolista cada vez más importante. A sus 23 años sigue aprendiendo, sigue creciendo y sigue haciendo goles. Lo mejor de su historia, seguramente, todavía está por escribir.