Álex Sola salva al Granada y el Almería canta su gol
Un tanto en el último suspiro firma la permanencia nazarí y pone en la historia al extremo

Álex Sola entra en la historia del granada con un gol que vale la permanencia.
Álex Sola apareció cuando el reloj asfixiaba y Zaragoza contenía el aliento. Los de Pacheta, con un hombre menos tras la ‘autoexpulsión’ de Jorge Pascual, parecían firmar el empate, Un balón suelto, una decisión valiente y un remate que cerró de golpe la puerta del descenso. El Ibercaja Estadio fue testigo de un gol que vale una categoría, de esos que pesan meses y liberan temporadas enteras marcadas por la angustia. Un instante mínimo convertido en alivio colectivo.
Fue su noche y fue también la confirmación de una gestión delicada bien resuelta. Pacheta creyó cuando tocaba creer, incluso después de dejar a Álex Sola fuera ante el Almería, club dueño de su futuro. El extremo respondió como se responde en el fútbol profesional: entrando desde el banquillo, dejando huella en pocos minutos. Firmó el gol que certifica la permanencia en Segunda y envió un mensaje nítido a quien ya piensa en ascender y mira al Mediterráneo.

Los jugadores del Granada celebrando la victoria en Zaragoza.
El último suspiro que cambia un año
El Granada vivía al borde del precipicio y necesitaba algo más que fútbol. Necesitaba temple. Álex Sola lo puso todo en una acción: lectura, pausa y determinación. Su gol en Zaragoza no es uno más; es el tanto que confirma la permanencia y libera a un vestuario atenazado por la presión del que necesita cruzar una meta que se resiste. En un partido cerrado y emocionalmente áspero, el extremo decidió cuando otros dudaban. Sola salvó la temporada del Granada y el Almería aplaudía su gol.

Pacheta supo gestionar bien una delicada situación.
Pacheta, gestión fina en tierra delicada
No fue una semana sencilla. Álex Sola no entró en la convocatoria frente al Almería y la decisión quedó bajo lupa. El técnico sostuvo el criterio y gestionó el ruido. El jugador entendió el mensaje y contestó en el único idioma que no admite réplica: el césped. A la jornada siguiente, en el escenario más exigente, dio su mejor versión y dio sentido a todas las decisiones tomadas desde el banquillo. Aprovechó y exprimió los minutos de que dispuso.

Otra vez no acabó el partido el almeriense Jorge Pascual expulsado por hablar.
Calidad con destino Mediterráneo
Los minutos de Álex Sola bastaron para dejar rastro. Desborde, pausa y personalidad en un contexto límite. No pasó desapercibido. José González, comentarista de Canal Sur y entrenador con mucha carrera en LaLiga, destacó su impacto inmediato y su carácter competitivo. El Almería toma nota: tiene firmado a un futbolista que no se esconde, aparece cuando la categoría quema y ya ha demostrado que sabe marcar goles que salvan temporadas. Un instante mínimo convertido en alivio colectivo.