La Voz de Almeria

Adra

Entrevista en exclusiva con los 'Saúles': "Que lo busquen, que a mi padre no lo van a encontrar, pero él quiere declarar"

José María, hijo del conocido como 'Saúl Viejo', habla con LA VOZ para explicar la situación en la que se encuentra la familia tras el enfrentamiento con los 'Lateros'

José María y su padre, en el centro.

José María y su padre, en el centro.Francisco Silvente

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Las informaciones sobre el enfrentamiento que mantienen desde hace casi un año los Saúles y los Lateros se suceden semana tras semana desde que el pasado 2 de junio de 2025, José, un joven de 23 años, muriera tras recibir un disparo en la calle Marte de la pedanía abderitana de Puente del Río.

Noticias, vídeos en redes sociales, intervenciones en televisión... El conflicto entre las dos familias asentadas en Adra, de donde los Saúles tuvieron que marcharse tras la muerte del joven Latero, está siempre de actualidad y suscita numerosas reacciones de los miembros de las dos 'facciones' enfrentadas. 

Pero el pasado 23 de abril todo saltó por los aires cuando la Guardia Civil distribuyó la imagen de Antonio Santiago Muñoz, conocido como el 'Saúl Viejo', para dar con su paradero. El Instituto Armado informaba entonces de que era el presunto responsable del crimen y, añadía, era "muy peligroso e iba armado".

El hecho, lejos de calmar los ánimos, encendió a los Saúles y en la redacción de La Voz de Almería sonó el teléfono minutos después de la publicación. Eran Antonio y José María, dos hijos de Antonio Santiago Muñoz, quienes, indignados, pedían explicaciones sobre por qué la imagen de su padre estaba publicada en un medio que leen más de un millón de personas cada mes. 

"Queremos hablar, tenemos que contar toda la verdad y que la gente sepa que mi padre no ha matado a nadie". Dicho y hecho. Después de la llamada, los dos periodistas que firman esta información quedaron con José María y un hijo de este, quienes son también padre y hermano, respectivamente, de Reinaldo, el joven que entre la llamada y la cita para la entrevista publicó un vídeo en TikTok reconociendo ser el autor material del crimen y pidiendo a la Guardia Civil que fueran a por él para dar todas las explicaciones.

Y ahí comienza una entrevista que se alargó durante más de una hora y en la que José María y su hijo dan todos los detalles de cómo fue el crimen, cómo ha sido el último año desde que tuvieron que marcharse de Puente del Río horas antes de que ardieran sus casas y, sobre todo, defienden a capa y espada la inocencia de su padre.

Qué pasó el 2 de junio de 2025 en Adra: así murió José, según los Saúles

José María cuenta que todo empezó en torno a las 6:30 y las 6:45 horas de la mañana. "Tenían dos altavoces enormes, apuntando a la casa de mi padre, con la música fuerte", recuerda el hijo del Saúl Viejo. Fue el motivo de la disputa, de una discusión que terminó con un asesinato. Para los Saúles, de hecho, se trataba de una provocación más. "También había en su 'terrao' un hombre extranjero con una pistola", cuentan. Pero sobre cómo pasaron las cosas hay varias versiones. Y esta es la de los Saúles.

Cuenta José María que, a primera hora de aquella mañana, su propia madre se dirigió a la vivienda contigua para pedir que bajaran la música. No lo logró. Desde el terrao de la casa se complicaron las cosas poco después. Allí estaba el Saúl Viejo, que tenía jilgueros y gallos de pelea. Enfrente, el 'Latero' que acabó muerto.

"No hacían caso con la música y él no paraba de insultarle y faltarle al respeto a mi padre", cuenta José María. Según este relato, uno de los hijos de José María, con solo 15 años, viendo que José no paraba de insultar, cogió una escopeta que había apoyada en el muro de la azotea. Estaba ahí porque se utilizaba para defender a los pollos que criaba de los gatos de la zona. Y apuntó hacia la casa de enfrente. 

"Dispárame, dispárame aquí si tienes huevos", habría dicho el asesinado, golpeándose el pecho. Reinaldo se echó la escopeta al hombro y, en un abrir y  cerrar de ojos, un cartucho salía del arma. "Fue sin querer o queriendo, no lo sé", explica José María, al que su hijo explicó que no sabía que el arma estaba cargada, ni esperaba que el gatillo de la escopeta se deslizara con tanta facilidad, casi solo al rozarlo. 

Según este relato, el Saúl Viejo salió corriendo. Y no para huir, precisamente. Habría acudido a la casa de los Lateros y, asomando la cabeza a la cochera de la familia vecina, se preocupó por el estado del joven. "Lo habéis matado, lo habéis matado", lamentó desgarrada 'la Martaguilla', madre del fallecido y mujer de un Latero. "Madre mía, ha sido sin querer", habría afirmado el Saúl Viejo llevándose las manos a la cabeza. 

La diferencia entre las dos versiones y las pruebas del asesinato de un Latero

Pero aquí las versiones de las dos familias no coinciden en lo más mínimo. "La Martaguilla, la madre de José el Latero, dice que estaba junto a su hijo dentro de la casa y que le había preparado unas tostadas", explica José María indignado. Una indignación que nace de que, según su versión, la escena del crimen era muy diferente a la que relata la madre del fallecido. "Pero eso es mentira, el hijo estaba en la puerta y ella estaba dentro. Una escopeta de postas, como con la que le dispararon, suelta 16 balines y si cuando le pegan al tiro a su hijo ella está a su lado, habría muerto o al menos estaría herida". Y añade: "La que estaba al lado era mi madre, que había ido a pedirle que bajara la música y ella si tiene algunas heridas en el hombro del disparo que se llevó José".

Además, aporta el que, a su juicio, es un dato clave. "La Martaguilla dice que le había preparado unas tostadas a su hijo, pero lo que se estaba comiendo era un bocadillo de mortadela. Y eso lo sabemos porque lo vio mi hijo y porque José estaba en la puerta, si hubiera estado dentro de la casa cómo vamos a saber nosotros de qué era el bocadillo". 

Y eso, sentencia, lo sabe su hijo, no lo sabe su padre. "Mi hijo sabe de qué era el bocadillo porque fue quien disparó".

Ni armado, ni peligroso: el retrato del Saúl Viejo 

Y ahí radica su indignación, en la culpa que, defiende, le ha "cargado" la Guardia Civil a su padre. "Mi padre está enfermo y toma medicación y cuando hizo el vídeo que salía con la cara tapada estaba fuera de sí, no era él por culpa de la medicación", apunta José María totalmente "seguro" de la inocencia de su padre. "Él no disparó, pero cómo va a disparar un hombre de su edad y enfermo. Si, mira, mi hijo nos lo ha contado, que cuando mi padre, su abuelo, vio lo que había hecho le quitó la escopeta y del estado de shock en el que estaba le temblaban hasta las piernas, no podía ni andar", asegura el miembro de los Saúles. 

Ahora, a la vez que indignados porque haya salido a la luz la imagen del padre y digan que va armado y es peligroso, se muestran seguros de que "nunca van a encontrar" al Saúl Viejo. "Pueden buscarlo por toda España, por Marruecos o por Portugal, que no lo van a encontrar nunca. Han pasado más de 10 meses, ahora puede ser un hombre diferente al que sale en la imagen. No lo van a encontrar nunca", exclama Jose María, quien se relaja para sentenciar: "Pero os digo una cosa, y se la he dicho a la Guardia Civil, mi padre es el primero que quiere declarar y contar lo que pasó en realidad, pero lo que no va a hacer el hombre es ir a la cárcel por una cosa que no ha hecho y solo porque la madre del muerto le ha echado la culpa. Pero el que mató a José fue mi hijo".

La vida lejos de Adra: dónde está Saúl el Viejo

El conflicto entre las dos familias ha tenido consecuencias devastadoras para ambas partes. Los Lateros perdieron a un joven miembro, fallecido por aquel disparo hace casi un año. Los Saúles al completo han visto cómo sus vidas saltaban por los aires: antes de que sus viviendas en Adra fueran incendiadas como venganza, la familia salió de su barrio para esparcirse por distintos puntos de la geografía española y evitar así un nuevo derramamiento de sangre con el que se equilibrara la balanza de vidas perdidas. 

José María explica que han tenido que empezar de cero. "Nos fuimos sin nada. Ahora he podido juntar algo de dinero y comprarle a los niños unas literas de segunda mano y mantas, pero al principio nos tuvimos que tapar con plásticos", detalla el hijo del Saúl Viejo. Mientras tanto, uno de sus hijos, hermano de Reinaldo, cuenta que ahora ha empezado a ganarse la vida trabajando en labores agrícolas en la provincia en la que se han instalado tras el incidente con los Lateros. 

Más lejos aún estaría el Saúl Viejo, al que le llegan pocas informaciones del propio caso y que mantiene comunicación con algunos de sus hijos guardando las precauciones necesarias para que su ubicación no sea descubierta por las autoridades. Lejos de sus hijos y de su mujer, el Saúl Viejo transmite a LA VOZ su insistencia en el interés que tiene en declarar, buscando que todo esto acabe y poder volver a reunirse con su familia.  

El vídeo de Reinaldo, 'el saúl' joven que podría evitarle a su abuelo la cárcel

La publicación, por parte de la Guardia Civil, de la imagen del Saúl Viejo pidiendo colaboración ciudadana provocó una reacción inesperada: la de uno de los muchos nietos del principal sospechoso para la Benemérita publicaba un vídeo en TikTok autoinculpándose.

"Buenas, soy el nieto de Saul el Viejo, vengo a hacer este video porque estoy cansado. Estoy hasta los huevos de que estén inculpando a mi abuelo, que si subiendo fotos de que está armado de que es muy peligroso", explica el joven que no duda en señalar a las autoridades: "Jueces, fiscalía, Guardia Civil, estáis haciendo un trabajo de mierda. ¡Aquí está el autor, aquí está el que lo hizo! Trabajo de mierda el que estáis haciendo. Si queréis llamarme os llevo a donde cogí la escopeta donde se realizó el tiro".

El vídeo no solo plantea un cambio en el escenario respecto a la autoría del asesinato, sino también una relevante diferencia penal: la condena no sería la misma para un culpable de 60 años que para uno que tenía 15 años cuando sucedieron los hechos y que tiene ahora 16. 

Respecto a la investigación, la Guardia Civil descarta que Reinaldo sea el asesino e insisten en buscar al Saúl Viejo. Tanto es así que, en el momento de escribir estas líneas, Reinaldo asegura que nadie le ha buscado, ni se ha puesto en contacto con él, cuando su intención es la de declarar ante la Guardia Civil, algo que no habría sucedido por ahora.

Sin embargo, desde el Instituto Armado se muestran tajantes: "El entorno del sospechoso trató de atribuir la autoría a un menor de 15 años, extremo que fue descartado por la Guardia Civil y la Autoridad Judicial al no existir ningún indicio que lo vincule con los hechos", señalan desde la Benemérita en un comunicado en el que insisten en pedir colaboración ciudadana para encontrar al Saúl Viejo. 

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