El pueblo fantasma de Almería que un grupo de amigos ha devuelto a la vida
Ya en 1986 se consideraba que este pequeño nucleo de poblacioón no tendría futuro

El pueblo fantasma de Almería que un grupo de amigos ha devuelto a la vida.
Con el paso de los años, muchos pueblos, cortijadas y antiguas barriadas rurales han ido quedando vacías hasta convertirse casi en fantasmas del pasado. Es algo que ocurre en muchos rincones de España, donde todavía quedan núcleos abandonados que un día tuvieron vida, vecinos, actividad y hasta escuela o taberna.
Almería tampoco se libra. La provincia conserva varios despoblados que son testigo de otra época, ligados en muchos casos a la minería, al campo o a proyectos que acabaron cayendo en el olvido.
Hoy, internet está ayudando a redescubrir muchos de esos lugares. Basta un vídeo en YouTube, una publicación en redes o unas imágenes aéreas para despertar la curiosidad por rincones que llevaban años fuera del foco.
Es lo que ha ocurrido con un pequeño pueblo abandonado que ha sido 'redescubierto' por un grupo de amigos de Carboneras que ha grabado allí una partida de airsoft, un juego de estrategia en el que los participantes usan réplicas deportivas que disparan pequeñas bolas biodegradables.
Se juega por equipos, con misiones y mucha táctica, algo parecido a una simulación militar, pero en formato deportivo y seguro. Y claro, hacerlo en un escenario medio abandonado, con casas vacías, caminos de tierra y construcciones antiguas, le da un toque muy especial.
Aunque Tristanes, dentro del término municipal de Níjar, es considerado por muchos un pueblo fantasma, en realidad es más bien una antigua cortijada.
Su historia está muy ligada al antiguo embalse de Isabel II, una gran obra hidráulica del siglo XIX que buscaba llevar agua para regar el Campo de Níjar. De hecho, en Tristanes todavía se conservan depósitos y canalizaciones que formaban parte de aquel sistema de reparto de agua.
Con el fin de la actividad minera en la zona y la falta de oportunidades, el lugar fue perdiendo población hasta quedar prácticamente vacío. Ya en 1986 se consideraba que este pequeño nucleo nijareño no tendría futuro, y el último habitante censado allí data de 2013.
Años después de su abandono, en Tristanes se ha hallado un yacimiento geotérmico potencialmente rentable. Ahora, un simple vídeo entre amigos ha vuelto a despertar curiosidad por este luigar.