Chumi no piensa perderse otro ascenso del Almería
El central gallego ha pasado de suplente en las cinco primeras jornadas a recuperar protagonismo con García Pimienta

Los entrenadores de Chumi siempre han destacado su velocidad.
Juan Brandariz Movilla nunca fue de levantar la voz. Ha esperado su momento como tantas otras veces desde que llegó al Almería en el verano de 2020 procedente del Barça. Cinco jornadas en el banquillo parecían anunciar un curso complicado para uno de los capitanes del vestuario, pero el fútbol siempre guarda una oportunidad para quien no baja los brazos. La lesión de Ely le abrió una puerta y Chumi la cruzó con la determinación de quien llevaba demasiado tiempo esperando. Hoy vuelve a sentirse importante dentro de la dinámica del equipo y vuelve a ofrecer la imagen de central fiable que tantas veces mostró en el pasado.
La historia del central gallego corre paralela a la del Almería saudí. Ha conocido ascensos, permanencias, decepciones en los Play Off y una interminable colección de entrenadores. José Gomes, Rubi, Vicente Moreno, Garitano y Pepe Mel contaron con él en distintos momentos de su carrera. Pero es ahora, con García Pimienta en el banquillo, cuando vuelve a proyectar aquella imagen de defensor seguro y competitivo que tanto valoraba Rubi. Su crecimiento en las últimas semanas coincide además con la mejoría defensiva del equipo y con una temporada que vuelve a señalar el camino de Primera División.

Saludando a los jugadores del Leganés como capitán del Almería.
Del banquillo al protagonismo
El verano no apuntaba a un protagonismo inmediato para Chumi. La competencia en el centro de la defensa era alta y Pimienta apostó inicialmente por otras alternativas. Durante las cinco primeras jornadas esperó su oportunidad desde el banquillo mientras el nuevo proyecto rojiblanco buscaba estabilidad.
Todo cambió con la lesión de Ely. El técnico encontró en el gallego una respuesta inmediata. Chumi entró en el equipo y aprovechó la ocasión para recordar por qué sigue siendo uno de los futbolistas más fiables de la plantilla. Lejos de conformarse con sumar minutos, convirtió su regreso en una demostración de regularidad que le permitió ganar terreno dentro de los planes del entrenador.
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Subiendo al remate con Bonini para cumplir con la estrategia ensayada.
Una defensa más sólida
Uno de los aspectos más destacados de las últimas semanas ha sido el rendimiento colectivo de la defensa cuando Chumi ha tenido protagonismo. El Almería ganó solidez, mejoró en la protección del área y redujo las ocasiones concedidas a los rivales.
Su entendimiento con Bonini ayudó a construir una zaga más equilibrada. El gallego aporta colocación, velocidad y experiencia, mientras que el italiano suma contundencia y poderío físico. Una combinación que permitió al equipo crecer desde atrás y transmitir una sensación de seguridad que no siempre había encontrado en el inicio de temporada.
La Copa confirma su regreso
Cuando parecía asentado en la dinámica del equipo, una lesión muscular frenó momentáneamente su progresión. Chumi se perdió los compromisos ante la Real Sociedad B y el Real Oviedo, dejando en suspenso una trayectoria que apuntaba claramente al once inicial. Una sobrecarga tuvo la culpa.
Sin embargo, la Copa del Rey ha servido para confirmar que su papel dentro de la plantilla ha cambiado. García Pimienta le devuelve la titularidad en el torneo copero formando pareja con el emergente Popovic. Más allá de las rotaciones propias de la competición, la decisión refuerza la confianza del técnico en un futbolista que ha respondido siempre que ha sido requerido y que vuelve a sentirse importante en una temporada cargada de ambición.

Pimienta no ha dado la espalda a un buen profesional.
Con la vista puesta en Primera
La llegada de García Pimienta fue una circunstancia favorable para Chumi. El entrenador conoce perfectamente sus condiciones desde la etapa formativa ligada al Barça y sabe que se trata de un central preparado para defender lejos del área y competir en escenarios exigentes.
Pero la confianza nunca llega gratis. Chumi ha tenido que ganarse cada minuto con trabajo y rendimiento. A sus 27 años continúa siendo uno de los líderes silenciosos del vestuario y mantiene contrato hasta 2028. Ya fue una pieza importante en el ascenso de 2022 y ahora vuelve a sentirse protagonista en un Almería que sueña con regresar a la élite. Tras superar la lesión y regresar al once en la Copa del Rey, el gallego se ha colocado de nuevo en el escaparate. Porque si algo parece tener claro esta temporada es que no piensa perderse otro ascenso del Almería.