El Almería se cuelga el bronce en defensa y va a por el oro
Solo Castellón y Mallorca encajan menos y García Pimienta celebra el sufrimiento, pero exige un paso más para pelear por el ascenso

Áron Yaakobishvili lo paró casi todo en la Copa y pone cara la portería.
El fútbol suele fijarse en los goles, en los delanteros y en las jugadas que terminan en las portadas. Pero en Castelló, la UD Almería encontró una victoria mucho más valiosa que un simple pase de ronda. Los rojiblancos descubrieron que también saben sufrir, resistir y sobrevivir cuando el rival les empuja contra su propia área. Fue una lección que vale para la Copa y, sobre todo, para la larga carrera hacia el ascenso.
La imagen de Áron Yaakobishvili bajo el bombardeo del Castellonense resume una noche de aprendizaje colectivo. El equipo de García Pimienta defendió como pocas veces esta temporada, soportó dieciséis saques de esquina entre tiempo reglamentario y prórroga y terminó clasificándose gracias a una actuación coral que dejó satisfecho al técnico. La Copa regaló una enseñanza que puede tener premio en LaLiga: los ascensos también se construyen desde la portería propia.

El Almería supo sufrir ante un Castellonense bien organizado.
Pimienta aplaude el sufrimiento
"Estoy muy contento con el sufrimiento del equipo". La frase de García Pimienta definió mejor que nadie una eliminatoria incómoda y exigente. El entrenador valoró la capacidad de sus futbolistas para competir lejos de su zona de confort y para entender que hay partidos que se ganan defendiendo más que atacando.
El Castellonense empujó con todo durante muchas fases del encuentro y obligó al Almería a realizar un ejercicio de resistencia que no suele aparecer en las estadísticas de posesión. Los rojiblancos respondieron con orden, compromiso y solidaridad para sacar adelante una eliminatoria que exigió un enorme desgaste físico y mental.

Chumi y Popovic formaron una nueva pareja de centrales para la Copa.
Áron levanta un muro en Castelló
La gran figura de la noche fue Áron Yaakobishvili. El guardameta rojiblanco soportó una auténtica avalancha de balones colgados sobre su área y respondió con personalidad y seguridad. El Castellonense lanzó siete córners en la primera mitad, seis en la segunda y tres más durante la prórroga. Un total de dieciséis acciones a balón parado que mantuvieron al Almería bajo presión constante. Pese a ello, el rival solo encontró el camino del gol una vez. En el corner 14.
La actuación del portero confirmó que el Almería dispone de recursos también cuando toca defender. Su noche copera fue una demostración de reflejos, concentración y liderazgo en uno de los escenarios más exigentes del curso.

Mucho trabajo a lo largo de un partido de 123 minutos.
Del bronce al oro en defensa
La clasificación dejó otro dato que explica la satisfacción del entrenador. Solo dos equipos presentan mejores registros defensivos que el Almería. El líder Castellón apenas ha recibido cuatro goles, el Mallorca suma seis y por detrás aparecen Almería y Sabadell con nueve tantos encajados.
Nada que ver con la sangría defensiva del pasado ejercicio. El equipo rojiblanco ha dado un paso adelante evidente en solidez, equilibrio y compromiso colectivo. Sin embargo, para García Pimienta no es suficiente. El técnico quiere más.
Por eso la Copa puede convertirse en un punto de inflexión. Defender dieciséis corners y sobrevivir a un partido de máxima exigencia refuerza la confianza de cara a las próximas visitas a Eibar y Girona. El Almería ya se ha colgado el bronce en defensa. Ahora, como reclama su entrenador, toca perseguir el oro.