“Almería me hizo sentir un portero de 1ª”
René Román habla en Fondo Segunda desde Ponferrada

René Román llegando al Estadio Mediterráneo.
Su corazón sigue estando en Almería. René Román, guardameta de la Ponferradina, fue protagonista en Fondo Segunda y habló del club rojiblanco, que lo cedió en el mercado de invierno después de que Antonio Sivera aterrizase en el Mediterráneo. El gaditano pasa la cuarentena en el Bierzo, intentando mantener la forma física en la medida de lo posible a la espera de que mejore la crisis por el coronavirus en todo el mundo.
René se mostró muy agradecido a la afición rojiblanca. Cumplía su tercera temporada y pronto notó que estaba como en casa: “En Almería me sentí querido y mi rendimiento acompañó. Me hicieron sentir un portero de Primera sin haber jugado en esta categoría. Quizá lo peor fue mi salida, porque en un mes pasé de titular, de ser un peso importante en el vestuario, a tener que marcharme. Fue doloroso”.
Cariño
No ha desconectado del todo de la actualidad rojiblanca. René, que se ha hecho con la titularidad en la Ponferradina, mantiene contacto con integrantes del vestuario del Almería y también recibe muestras de cariño por parte de la afición: “Soy consciente, porque me lo demuestran cada día. Me escribe mucha gente y soy un jugador más del Almería, aunque ahora me debo a la Ponferradina. Sigo al equipo, hablo con los compañeros...”. Respecto a la crisis por el Covid-19, el portero entiende que hará mejores a las personas cuando todo pase, ya que se valorarán más los pequeños detalles: “El fútbol pasa a un segundo plano. Soy una persona de estar en casa, pero necesitas salir, moverte, y empiezas a valorar cosas que antes ni te dabas cuenta. Me vine a Ponferrada con lo justo, porque mi casa está en Almería. Esto me pilló un poco desprevenido”.
Durante la charla con Fondo Segunda, René también tuvo palabras de elogio para Turki Al-Sheikh, dueño del Almería, que se ha implicado mucho en la ciudad: “El jeque ha recuperado lo que Almería necesitaba, que era la ilusión. Lograrlo en tan poco tiempo no es sencillo. Era impensable que pasaríamos de 7.000 a más de 10.000 en cada partido. Tiene mucho mérito. La afición venía un poco anestesiada por años malos”.