Entrevista a la jefa del Servicio de Neumología del Hospital Torrecárdenas ante la celebracíón del Día Mundial Sin Tabaco
El tabaco causa casi mil muertes al año en Almería
Belén Navas: «Neumología de Torrecárdenas recuperará en breve la consulta de deshabituación tabáquica»

Belén Navas, jefa del Servicio de Neumología del Hospital Universitario Torrecárdenas.
Cerca de un millar de almerienses mueren cada año a consecuencia del tabaquismo, una enfermedad crónica que también se cobra la vida de más de 10.700 andaluces y unos 60.000 españoles, según datos del Ministerio de Sanidad. En Almería, este elevado número de fallecimientos se mantiene prácticamente inalterado desde al menos hace dos décadas, como vienen apuntando fuentes sanitarias de la comunidad autónoma.
Con motivo de la celebración este domingo, 31 de mayo, del Día Mundial Sin Tabaco, una efeméride impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para concienciar sobre los graves riesgos del tabaquismo, la jefa del Servicio de Neumología del Hospital Torrecárdenas, Belén Navas, advierte de que en la provincia estos peligros son aún mayores, ya que la proporción de fumadores supera ligeramente la media nacional. En concreto, alcanza el 24%, frente al 20% del conjunto del país, lo que supone que más de 12 millones de personas fuman actualmente en España.
Según Navas, en Almería se diagnostican cada año unos 260 casos de cáncer de pulmón, una de las principales causas de muerte asociadas al tabaco, aunque no la única, ya que puede representar entre el 25% y el 30% de los fallecimientos. A ello se suman otras patologías como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), los infartos, las cardiopatías, los ictus y otros cánceres, como los de vejiga, laringe, esófago o páncreas.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística, en el último año se registraron 255 muertes por cáncer de pulmón en Almería, una cifra muy similar al número de diagnósticos anuales.
A pesar de tratarse de una droga socialmente tolerada, los médicos constatan a diario los graves estragos que provoca. Belén Navas relata a La Voz cómo en su trabajo atienden a “pacientes que dependen de oxigenoterapia domiciliaria, que han perdido su calidad de vida por patologías respiratorias e incluso han visto limitado su acceso a terapias como el trasplante de pulmón y que, sin embargo, siguen fumando”.
"Nunca es tarde para dejar de fumar"
“Nunca es tarde para dejar el hábito tabáquico. Siempre se puede conseguir, y más con las ayudas disponibles en el sistema sanitario, como las consultas de enfermería en Atención Primaria, las consultas de Neumología y la farmacología actual”, explica. La doctora añade que en las unidades de Atención Primaria existen además consultas de educación sanitaria y apoyo psicoconductual para la deshabituación tabáquica.
Junto a estos recursos, Navas anuncia que en breve se retomará en el servicio de Neumología de Torrecárdenas “la consulta de deshabituación tabáquica, que hubo que cancelar durante unos meses por motivos internos y donde se atenderá principalmente a pacientes con patologías oncológicas, respiratorias y cardiovasculares para intentar lograr la deshabituación, tan importante en estos casos”.
Asimismo, añade que desde las distintas áreas del servicio, tanto en hospitalización como en consultas externas, “siempre se intenta acompañar al paciente en el abandono del tabaco mediante la prescripción de fármacos y el inicio del tratamiento”.
“El tabaquismo es una enfermedad adictiva crónica que, en el 80% de los casos, se inicia antes de los 20 años”, explica la especialista, que añade que “a los 13 años suele producirse el primer contacto con el cigarrillo y a los 14 ya hay adolescentes que fuman a diario”. Según indica, la franja de edad entre los 25 y los 34 años es actualmente la que concentra un mayor número de fumadores.
La neumóloga insiste en que “el tabaco es la principal causa de muerte prematura” y recuerda que “provoca más de 160 muertes cada día”. Además, subraya que “el 30% de los cánceres y el 80% de las EPOC están causados por el tabaco”.
Más dependencia que la heroína y la cocaína
“Muchas veces no se es consciente del enorme poder adictivo de la nicotina”, señala Navas. “El tabaco genera más dependencia que sustancias como la heroína o la cocaína, lo que hace que el fumador mantenga el hábito durante décadas, con una media de consumo de unos 30 años”.
La especialista detalla que “por cada calada, la nicotina tarda apenas siete segundos en llegar al cerebro”, donde libera dopamina, responsable de la sensación de placer. “Con el tiempo, el cerebro necesita cada vez más nicotina y, cuando falta, aparece el síndrome de abstinencia, que empuja de nuevo al consumo”, explica.
La doctora insiste en que “fumar solo conlleva efectos perjudiciales para la salud, tanto a corto como a largo plazo, y todos ellos son evitables si se abandona el hábito”. Entre los efectos inmediatos cita “la disminución del rendimiento físico, el mal aliento, las manchas en dientes y uñas o la pérdida del gusto y del olfato”. A largo plazo, alerta de enfermedades cardiovasculares, infartos, ictus, cáncer de pulmón y otros tumores, además de bronquitis crónica y EPOC.
El cigarro electrónico no es inocuo
Navas pone también el foco en los cigarrillos electrónicos y vapeadores, especialmente entre los jóvenes. “El cigarrillo electrónico no es inocuo”, advierte. “Sus líquidos contienen sustancias asociadas a la irritación de las vías respiratorias y a la toxicidad pulmonar, y el vapor incorpora compuestos químicos potencialmente dañinos”.
Asimismo, apunta que “los estudios evidencian que su uso en adolescentes favorece el inicio del consumo de tabaco” y alerta de que “el vapeo puede provocar patologías respiratorias graves, como el EVALI, un daño pulmonar asociado a estos dispositivos”.
Respecto a las terapias disponibles, Belén Navas recuerda que “la deshabituación debe hacerse bajo supervisión sanitaria”. “Iniciar un tratamiento farmacológico por cuenta propia puede acabar en fracaso terapéutico e incluso tener consecuencias importantes”, señala.
En este sentido, explica que existen tratamientos eficaces financiados parcialmente por el sistema público. “La deshabituación se basa en apoyo psicológico y conductual junto con fármacos como parches o chicles de nicotina, spray bucal, bupropión o citisina”, detalla.
La especialista considera que uno de los grandes retos es “incrementar la prevención, especialmente entre la población joven”, así como “seguir reforzando la asistencia sanitaria a los fumadores”.
Con motivo del Día Mundial Sin Tabaco, Navas lanza un mensaje final: “Dejar de fumar es promover la salud, mejorar la calidad de vida y ganar años de vida”.