Un altar en la puerta de los restos de La Posada para despedir a Luis tras su muerte: "Te quiero"
Velas y un dibujo infantil lloran el fallecimiento del propietario del bar que explotó el pasado Miércoles Santo acabando con dos vidas

Fachada actual del bar en el que estaba La Posada, con velas y un dibujo para despedir a Luis.
La pasada semana, tras casi dos meses luchando por su vida en la Unidad de Grandes Quemados del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, fallecía Luis, el dueño de La Posada, ese bar del barrio de la Plaza de Toros que explotó el pasado Miércoles Santo en un suceso que conmocionó a la ciudad y que ya en un primer momento se llevó la vida de Juan, un albañil jubilado que pasaba por la puerta cuando el bar estalló.
Sucesos
Juan, el albañil jubilado que murió en la explosión de un bar cuando iba a ver salir a la Macarena
Álvaro Hernández
Tras el fallecimiento de Luis, la fachada de lo que un día fue un lugar de reunión de vecinos y amigos se ha convertido en un improvisado altar para llorar la pérdida de este hombre de 59 años que estaba dentro de su bar, a puerta cerrada, recogiendo algunas cosas antes de marcharse de viaje unos días.

Dibujo infantil colocado en altar improvisado a las puertas de La Posada para recordar a Luis.
Si bien durante un mes el local ha permanecido tal y como lo dejó la explosión -acordonado y lleno de escombros-, en las últimas semanas ya ha sido tapiado. Ahora, bajo la puerta provisional que da acceso al lugar del suceso, los vecinos han puesto algunas velas en memoria de Luis.
Además, ha aparecido un detalle entrañable y lleno de cariño en los últimos días. Pegado a la fachada de lo que un día fue La Posada, hay ahora un dibujo infantil con corazones y un mensaje lleno de amor: "Luis, te quiero. Macarena".
De esta forma, vecinos y amigos de Luis, así como clientes habituales de este bar que también era frecuentado por cofrades de la zona, despiden a un hombre que fallecía con 59 años de edad como consecuencia de las heridas provocadas por una explosión que tintó de luto el barrio de la Plaza de Toros en pleno Miércoles Santo.