Así fue la actuación de los Bomberos de Almería en La Posada: "No recuerdo una explosión como esta"
Los bomberos se encontraron 7 coches afectados, un portal lleno de escombros que sepultaron a un vecino y un local en llamas

Uno de los bomberos de Almería capital, en la zona afectada.
David Usero lleva años y años trabajando y se muestra tajante. "No recuerdo una explosión así". Él es actualmente Coordinador de la Jefatura Técnica y Organizativa del Parque de Bomberos de Almería y, además, uno de los efectivos que actuaron tras la explosión de gas que tuvo lugar el pasado Miércoles Santo en el bar La Posada, en el barrio de la Plaza de Toros.
"Tuvimos que entrar con los equipos de respiración", recuerda Usero, que subraya que "el acceso muy complicado: hubo que saltar por encima de los mostradores, el mobiliario del bar había quedado esparcido por el local...".
Sucesos
Juan, el albañil jubilado que murió en la explosión de un bar cuando iba a ver salir a la Macarena
Álvaro Hernández
Luis, el propietario del bar que se encuentra ahora en la Unidad de Grandes Quemados del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, estaba al final de la barra. "Tuvimos que atenderlo dentro, ponerle un equipo de respiración y sacarlo entre 4 bomberos con mucho cuidado, como si fuera un caso de politraumatismo, porque tenia el 70% del cuerpo quemado", explica Usero.
La extrema gravedad de la situación exigió un gran despliegue de los bomberos de la capital. En total, 11 efectivos del parque se desplazaron hasta el lugar de los hechos para todas las urgencias que desató la explosión de gas. Y es que no solo afectó al local: la deflagración derribó un muro que separaba el bar del portal del edificio, con tan mala fortuna que sepultó a un vecino que salía en ese mismo instante a la calle. "Hubo que desescombrar para liberarlo", explica el bombero almeriense.
Sucesos
El dueño de La Posada, trasladado al Hospital Virgen del Rocío de Sevilla tras la explosión del bar
Álvaro Hernández
Siete coches afectados, el centro de salud de enfrente, la terraza del propio bar hecha añicos... Los daños fueron innumerables, más allá del más dramático de todos: el fallecimiento de Juan, que estaba fuera del bar cuando tuvo lugar la explosión.
"Después de toda la intervención hubo que habilitar una entrada al portal, porque había varios vecinos afectados", suma Usero al relato de lo que vivieron los bomberos de Almería en una de las intervenciones más complejas que han tenido que afrontar en los últimos tiempos. "En un piso había un matrimonio mayor y el hombre estaba mal, con dificultad para respirar debido a la ansiedad generada por el susto. Hubo que desescombrar para sacarlos a ellos y también otra mujer arriba con niños pequeños", detalla.
El panorama cuando llegaron a La Posada era terrible. "Dentro seguía el local con llamas y nos dijeron que había gente dentro", recuerda el bombero almeriense. Acceder no fue fácil, precisamente.
Todo, con la mala fortuna de aquellos a los que afectó y, sin embargo, con el inevitable pensamiento de que podía haber sido peor: el bar, habitualmente, estaba de bote en bote.