La Voz de Almeria

Entrevistas

La fuerza de un barrio, icono del cante, guitarra y baile

La otra cara de Ana Alonso, bailaora y docente almeriense

Ana Alonso.

Ana Alonso.La Voz

José Ángel Pérez
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Ana Alonso Carrillo nació en el seno de una familia humilde y trabajadora en el barrio de Pescaderia donde la propia artista define como el más flamenco de Almeria, donde creció sintiendo la música y el flamenco en el seno familiar. Su padre Juanjo Alonso fue músico en su juventud, batería del grupo de los años setenta “Los Sunflowers”, enamorado del soul, del jazz, el flamenco, y de los Beatles, con lo que en su casa se escuchaba buena música, desde que tenía uso de razón. De la familia de su madre ha heredado su amor por el baile flamenco. Comenzó con su tata y luego sus primas y ella siguieron el aprendizaje y formación para ser bailaoras. Seis miembros de la familia se han dedicado profesionalmente a la danza, al baile flamenco, teniendo como premisa el respeto, el esfuerzo y la pasión como señas de identidad.

Usted con una edad que denotaba tener sentido común parecía tener muy clara su inclinación.

Yo no he querido nunca dedicarme a otra cosa, no he tenido jamás ni una sola duda de que quería ser, profesora de baile flamenco. Y sí, profesora de baile porque en mis sueños de niña con mis muñecas jugaba a darles clase de baile. Desde pequeña me gustaba montar bailes con mis primas, compartir, crear, etc. Aunque luego, me desarrollaría como bailaora, viviendo sensaciones y experiencias que me han llenado de felicidad, comprendiendo que esta parte ha completado mi carrera para ayudarme en la profesión y ayudar como docente.

¿Qué edad tenía cuando comenzó a dar sus primeros pasos en el baile?

Comencé con clases de baile en el colegio hasta cumplir los ocho años, edad señalada para poder entrar en el Conservatorio Profesional de Danza de Almería, donde recibí formación durante diez años de la mano de profesoras maravillosas que guardaré por siempre en mi corazón, mientras, completaba mi proceso de aprendizaje con una serie de cursos impartidos por figuras del baile flamenco.

Termina este proceso y emprende una nueva etapa que marcaría realmente su profesión.

Así es. Posteriormente me trasladé a Málaga para continuar con la formación en el Conservatorio Superior de Danza y poder realizar el Grado Superior de Pedagogía de Baile Flamenco, teniendo como maestro entonces, al bailaor y coreógrafo Javier Latorre, agradeciendo mucho haber finalizado dichos estudios de su mano.

Pero es en Malaga donde alguien se convierte en la persona mas influyente en su trayectoria profesional.

Efectivamente, fue en Málaga donde conocí a la maestra que más ha marcado mi carrera, “La Lupi”. Entré en su compañía y me quedé prendada tanto de su nivel profesional y personal de su absoluta calidad artística y humana. Siento y pienso que me desarrollé y profesionalicé como bailaora gracias a ella.

Gracias a su trabajo y a las enseñanzas de la Lupi su horizonte profesional empieza a despejarse.

Efectivamente. Consolidé mi trayectoria nacional e internacional formando parte de su compañía a lo largo de alrededor de unos cinco años. Luego estaría la figura del bailaor Juan de Juan, hasta que un buen día decido volver a Almeria donde me centro en mi carrera como bailaora solista.

Ana Alonso.

Ana Alonso.La Voz

¿Y fue entonces, hace trece años cuando por fin se cumplió uno de los sueños que le persiguieron desde niña?

En el año 2012, persiguiendo mis sueños, fundé mi propia escuela para dar camino y visibilidad a mi amor por la docencia. Posteriormente realicé el máster en Investigación y Análisis del Flamenco en Jerez de la Frontera, para completar mi formación a nivel teórico. Entré como profesora de baile flamenco a donde comencé mis pasos el Conservatorio Profesional de Danza de Almería “Kina Jiménez”, haciendo de esta manera una realidad y anhelo convirtiendo esta ilusión en mi día a día.

¿Recuerda cuando y donde fue su debut profesional?

Fue en Málaga, de la mano de mi maestra La Lupi, tendría unos 18 años.

¿Es cierto lo que se dice que nacer en Pescaderia es un plus más de su talento?

En Pescadería hay un talento innegable, como estoy segura que lo hay en muchos otros barrios, pero yo hablo de mi experiencia y mis vivencias, y es cierto que yo he visto en Pescadería arte en las calles, en la manera de hablar, de andar, de estar y vivir. Pescadería es un barrio de gente humilde con tradiciones y costumbres arraigadas andaluzas y con una presencia muy importante de etnia gitana. El flamenco debe su origen y se desarrolla en estos ambientes. El flamenco no existiría sin el pueblo gitano. Pescadería es flamenca.

¿De qué premio o galardón de los que ha recibido se siente más satisfecha?

No soy muy de premios porque no me suelen gustar los concursos y por lo tanto no suelo participar en ellos. Pero no hace mucho me comunicaron que la Asociación socio-cultural La Guajira, me habían concedido este año el galardón “portón guajiro” a la maestría, por mi trabajo en la formación de jóvenes bailaoras y bailaores almerienses, y me ha hecho mucha ilusión. Primero porque viene de una casa a la que quiero, en la que yo me he subido como bailaora y ahora está subiendo mi alumnado, con respeto y buen hacer, y segundo, porque dedico mi día a día a esta profesión, poniendo toda mi alma y mi energía en la enseñanza y este reconocimiento me hace muy feliz.

¿Qué dice el público, críticos y entendidos de su baile?

No lo sé, supongo que habrá de todo, gente a la que le guste lo que hago y gente a la que no. Me parece bien. Yo camino con respeto y humildad, con confianza y seguridad, con hambre de aprender e intentando ser honesta y auténtica conmigo misma y con los demás.

¿Es fácil aprender todos los secretos del baile?

Rotundamente no. El baile flamenco es un universo técnico y emocional que no tiene fin. La dedicación constante, la formación continua, la afición y la asistencia a ver recitales y espectáculos es lo que permite bajo mi punto de vista, acercarnos a este universo.

Una incógnita. ¿Quién baila mejor el hombre o la mujer?

Pues…hice mi trabajo de fin de máster sobre la diferencia de género en la enseñanza del baile flamenco, y soy la coordinadora de igualdad del Conservatorio Profesional de Danza de Almería, con lo que me vas a disculpar si no contesto a esta pregunta. Yo no establezco diferencias de género en el arte.

¿Hay algún palo del flamenco que le sea más difícil de bailar?

Todos encierran su dificultad. En mi caso he ido variando según el momento profesional y vital, pero actualmente podría decir que es la seguiriya.

¿Y en qué palos del flamenco se siente más cómoda bailando?

Taranto, Soleá, Bulería…como ya he dicho varía según las circunstancias, pero últimamente me muevo e investigo más por ahí y me siento más cómoda. Si me pregunta más adelante, lo mismo le digo otros diferentes.

Otra imagen de Ana Alonso.

Otra imagen de Ana Alonso.La Voz

El baile en su conjunto, ¿Qué es? ¿Inspiración o improvisación?

Como bien define, es una conjunción, pero de muchas más cosas. Inspiración, improvisación, técnica, sacrificio, afición, respeto, emoción…es un arte, es una manifestación cultural, una huella de identidad que debemos cuidar y divulgar con orgullo.

¿Temperamento, fuerza, arte, duende? Ponga en orden su mejor cualidad.

Es difícil. No sabría contestarla. Yo intento trabajar con dinámica, a veces construyo desde la fuerza, otras desde la sensibilidad, la vulnerabilidad…intento ser honesta cuando bailo, y hacerlo con la verdad de lo que siento y ser yo en ese momento.

¿Qué gana y que pierde una bailaora con el paso de los años?

Gana madurez, perspectiva, serenidad, peso escénico…pero mentiría si no dijera que también pierde fuerza física, fondo, vitalidad…lo bueno es que con la edad también se pierde miedo, presión y necesidad de validación, y vivir esta profesión desde la amabilidad y el amor hacia uno mismo y hacia los demás, es fundamental para mi bienestar físico y espiritual.

¿Dónde y con quien le gustaría compartir una actuación?

Claramente con mi familia. Es el lugar donde viven mis latidos. Cuando he bailado con ellas es cuando más sentido ha cobrado el flamenco dentro de mí.

Una curiosidad. ¿Tiene alguna manía o superstición antes de una actuación? 

Mmmm… Bueno pues sí. el grito de equipo:”1,2,3 Camarón” cuenta; ese.

Su sólida formación académica en el baile le ha llevado al campo de la docencia. ¿Cómo lo lleva?

Con gratitud y responsabilidad. Ser profesora de baile flamenco ha sido como he dicho en otros momentos mi sueño desde niña. Me causa respeto, porque cuando estás desarrollando como bailaora lo que no funciona repercute sobre una misma, pero en la enseñanza, una mala praxis repercute en el alumnado. Hay que estar muy preparada a nivel teórico y práctico, ser profesional, humana, justa y estar abierta a las diversas realidades que viven nuestro alumnado. Es un reto cada curso, es una profesión bella y fascinante.

Actualmente Ana Alonso Carrillo compagina su labor docente en este conservatorio, con proyectos artísticos y coreográficos. Guiada por una constante inquietud artística, promueve y participa en proyectos con artistas de prestigio para impulsar el tejido cultural del flamenco en Almería.

Para esta bailaora el flamenco está ligado a la memoria de su casa, su gente, su familia, y su origen, no es solo por su profesión, es algo inherente a su manera de ver la vida y pertenecer en el mundo.

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