La Voz de Almeria

Entrevistas

El embajador almeriense de la lírica

La otra cara del tenor Juan de Dios Mateos

Juan de Dios Mateos.

Juan de Dios Mateos.La Voz

José Ángel Pérez
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Nacido en una familia de músicos aficionados, sus padres desde muy pequeño lo llevaban a los ensayos de la coral Emilio Carrión. Se puede decir, que ese su fue primer contacto con la música que nunca ya se interrumpió. Tanto sus padres como el resto de los coralistas lo animaban a cantar junto a ellos. Para fortalecer quietud se sumaban las reuniones de amigos de la familia, donde nunca faltaban guitarras y voces interpretando los clásicos del repertorio popular. Juan de Dios Mateos Segura es hijo de padre jiennense y madre almeriense, una curiosa circunstancia que se repetiría años más tarde, ya que Fátima la esposa del tenor es también natural de Jaén y pertenece a una familia muy conocida en Almería por ser propietaria de uno de los comercios más antiguos de la ciudad, Almacenes Segura, hoy Segura Complementos, en activo desde 1920. Desde niño compaginó sus tres grandes pasiones, el deporte, la música y los idiomas, siempre con el constante apoyo de sus padres y su hermana, quienes lo acompañaban a diario a sus distintas actividades formativas.

¿Qué edad tenía cuando dio sus primeros pasos en el mundo de la música?

Con ocho años ingresé en el conservatorio en la especialidad de piano, aunque al llegar el momento de realizar la prueba de acceso al Grado Profesional, decidí no continuar por esa vía y preparé en un solo año el acceso para Flauta Travesera, estudios que completé bajo la tutela de Salvador Frasquet y Pilar Romero.

¿Y qué pasó con el deporte qué tanto le apasionaba?

Aunque inicialmente el deporte se perfilaba como mi principal opción profesional, no fue hasta los 18 años cuando decidí cambiar de rumbo y aquel hobby secundario que era el canto, pasó a convertirse en una prioridad. En ese momento cursaba estudios de Educación Física en la Universidad de Almería, pero al año siguiente me pasé a la especialidad de Magisterio Musical, una carrera que nunca llegué a ejercer al iniciarse ya mi trayectoria profesional como músico.

¿Y qué papel juega en su vida la aparición de la cantante almeriense María Pina?

Uno muy importante. María Pina fue mi profesora de la asignatura del Coro en el Conservatorio de Música y quien valoró mis cualidades para el canto. María les comentó a mis padres el potencial que vio en mí, motivando la preparación del acceso al Grado Profesional de canto y propiciando mi incorporación progresiva a formaciones corales de mayor nivel.

Juan de Dios Mateos.

Juan de Dios Mateos.La Voz

Y esa apuesta lleva el sello del coro del insigne Emilio Carrión

Correcto. Fue mi primer coro y con los años me convertiría en su profesor y asistente de dirección. También estuve en el coro “Ciudad de Almería “ y en el coro joven de Andalucía. Con el tiempo fundé la Coral de la Agrupación Musical de San Indalecio de la Cañada, una formación clave en mi desarrollo musical como flautista. Posteriormente canté en el Coro Joven Mundial y finalmente dejé mi puesto de profesor de canto en la Escuela de Música de Roquetas para cantar en el coro de la Ópera Nacional de París, institución desde donde accedí a la Academia de Solistas del mismo teatro. Tras dos años adicionales de formación, me llegó el momento de iniciar la carrera internacional como solista.

¿En todo ese periodo de su formación como cantante lirico quien fue guiando sus pasos?

Todo ese amplio recorrido estuve siempre guiado bajo la atenta mirada de quienes han sido mis dos grandes maestros de canto: Coral Morales y Carlos Aransay.

Pese a su juventud usted ya ha dibujado su proyección como tenor con un alto nivel interpretativo.

He tenido la oportunidad de haber cantado en mi tierra y desde aquí ir a actuar hasta en Melbourne, pasando por Catania, Londres, Bucarest y Santiago de Chile y participando en las temporadas de ópera de prestigiosos escenarios como la Opéra National de París, la Deutsche Oper de Berlín, el Gran Teatre del Liceu o la Ópera de Sydney.

Ha cantado en grandes teatros importantes ¿De cual tiene un especial recuerdo?

De la Ópera Garnier, que es uno de los escenarios de la Opéra National de París, también del Liceu de Barcelona y cuando fui la primera vez a Sídney me causó una sensación de gran emoción.

¿Cuándo empezó su carrera quien era su referente a seguir?

Para mí ha sido Alfredo Kraus. Su técnica es un aspecto que he valorado mucho desde que empecé, aunque también hay otros que admiro, como Rockwell Blake. Es muy generoso con su canto, lo daba todo. Y a mí personalmente es algo que me gusta hacer, darlo todo.

¿De qué manera consigue dar más realismo en el escenario a los personajes que interpreta?

Lo que está claro es que cuanto más tiempo se tiene para preparar al personaje, se puede alcanzar lograr una mayor profundización. Yo lo que hago es buscar los rasgos del personaje que sean semejantes a los de mi personalidad.

¿Le queda aún sitio en su casa para “cobijar” los galardones y premios recibidos?

No quiero parecer vanidoso, pero estoy muy orgulloso por estas distinciones. He sido galardonado con los premios Plácido Domingo al mejor cantante español y el de la Fundación Ferrer-Salat en el 56º Concurso Internacional Tenor Viñas y entre otros Premio del Público en el Concurso Internacional de Lousada.

¿Y el que más valora?

Aunque pueda sonar un tópico, para mí el premio más grande y que llevo siempre conmigo, es el enorme cariño de toda la gente que me apoya.

Juan de Dios Mateos en su trayectoria profesional ha participado en diferentes estrenos mundiales entre ellos "Almería Cantora" y ha dado numerosos recitales junto a pianistas locales. ¿Como fue la experiencia de debutar en el auditorio maestro Padilla el pasado diciembre como protagonista de la ópera” La Traviatta de Verdi?

Algo que será difícil de olvidar. Un evento muy esperado con un gran éxito artístico y de público. No hay que olvidar que se trata de una de las obras más emblemáticas de la historia de la ópera.

Recordar que el evento fue organizado por la Fundación Indaliana para la Música y las Artes (Clasijazz) y patrocinado por el Grupo Cajamar y la colaboración del Ayuntamiento de Almería, reuniendo a más de 150 profesionales, entre solistas, coro, orquesta, actores y equipo artístico, convirtiéndose en uno de los hitos culturales más destacados de la temporada. La producción contó con el Coro y la Orquesta FIMA, y ese reparto de primer nivel estuvo encabezado por Juan de Dios Mateos, una de las voces españolas más internacionales del momento, la soprano Sandra Hamaoui, ambos debutantes en sus respectivos personajes, y el barítono Àngel Òdena. La dirección musical estuvo a cargo de Lara Diloy, y el autor de la propuesta escénica el director Curro Carreres. La gran actuación de Juan de Dios Mateos fue recogida en los medios de comunicación locales y RTVE que lo entrevistó sobre su carrera artística destacando su gran momento profesional y sus raíces almerienses.

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