Los trabajadores de Urbaser no llegan a un acuerdo: "Seguimos adelante con la huelga este verano"
Los trabajadores se han reunido este viernes y no han llegado a un acuerdo con la patronal aunque están dispuestos a volver a dialogar

Archivo de las instalaciones de Urbaser.
La situación del servicio de limpieza y recogida de residuos en Roquetas de Mar entra en una fase crítica después de que la nueva reunión de mediación celebrada este 17 de abril en el SERCLA de Almería terminara sin avances. El encuentro, considerado clave para intentar desbloquear el conflicto laboral entre la empresa concesionaria Urbaser y su plantilla, ha concluido sin acuerdo, lo que mantiene en pie la convocatoria de huelga prevista para el próximo 15 de julio de 2026.
Roquetas de Mar
La huelga de basuras en Roquetas ya es oficial: "Será el próximo 15 de julio"
Marina Ginés
El conflicto, que afecta a unos 250 trabajadores, se mantiene encallado en los mismos puntos de fricción que han marcado los últimos meses: el pago de atrasos, descansos no compensados y diversas cantidades económicas pendientes desde ejercicios anteriores, además de la falta de aplicación de acuerdos firmados en el marco del SERCLA de 2025.
Una mediación sin avances
La reunión celebrada en Almería era vista por ambas partes como una oportunidad para acercar posturas y evitar que el conflicto derivara en una huelga en plena temporada turística. Sin embargo, según han confirmado fuentes del comité de empresa, el encuentro terminó sin cambios sustanciales en las posiciones iniciales.
Esto implica que la fecha de huelga sigue vigente, y el calendario de movilizaciones anunciado por los trabajadores continúa su curso. La falta de acuerdo refuerza la tensión acumulada en un conflicto que se arrastra desde hace más de dos años.
Desde la representación sindical se insiste en que la voluntad de la plantilla no es llegar al paro total, pero también se subraya que no se están cumpliendo los compromisos adquiridos con anterioridad.
Atrasos, descansos y acuerdos incumplidos
El origen de la disputa se encuentra en una serie de incumplimientos que, según denuncian los sindicatos CSIF, UGT y CCOO, afectan a conceptos salariales y laborales reconocidos en acuerdos previos.
Roquetas de Mar
"Nos deben descansos y pagos atrasados": los trabajadores de Urbaser en Roquetas anuncian una huelga
Marina Ginés
Entre los principales puntos reclamados destacan:
- Pagos atrasados acumulados desde 2024
- Descansos no compensados económicamente
- Revisiones salariales pendientes
- Incumplimiento del acuerdo alcanzado en el SERCLA de 2025
La plantilla sostiene que estos incumplimientos no solo afectan a la estabilidad económica de los trabajadores, sino también a la organización interna del servicio, generando un malestar creciente que ha ido escalando hasta la convocatoria actual de huelga.
Un servicio clave en plena temporada turística
La posible huelga adquiere especial relevancia por el contexto en el que se produciría. Roquetas de Mar es un municipio con una fuerte dependencia del turismo estival, lo que provoca un incremento notable de la población durante los meses de verano.
En caso de que no se alcance un acuerdo en las próximas semanas, el paro en el servicio de limpieza y recogida de residuos podría tener un impacto directo en la imagen del municipio y en el funcionamiento habitual de zonas residenciales, comerciales y turísticas.
La preocupación por este escenario ha estado presente desde el inicio del conflicto, y ha sido uno de los factores que ha impulsado intentos de mediación para evitar una escalada.
Los trabajadores mantienen la puerta abierta al diálogo
Pese al bloqueo en la negociación, el comité de empresa insiste en que la huelga no es el objetivo deseado. El portavoz del comité, Antonio Pomares, ha reiterado que la plantilla sigue dispuesta a negociar y alcanzar un acuerdo que evite el conflicto.
En palabras del propio representante: “La última intención es provocar una huelga, no nos gusta, es hacerle un daño innecesario al pueblo y dar una mala imagen”.
Esta declaración refleja la postura de los trabajadores, que buscan una solución negociada antes de llegar al escenario de paro total. Sin embargo, también evidencian el desgaste acumulado tras meses de desacuerdos y reuniones infructuosas.
Un calendario que avanza hacia julio sin solución a la vista
Con la mediación de este 17 de abril concluida sin resultados, el conflicto entra en una fase de cuenta atrás. A medida que se acerca el mes de julio, las posibilidades de evitar la huelga dependerán de nuevas negociaciones y de la capacidad de ambas partes para acercar posiciones.
Por el momento, no se ha anunciado una nueva reunión de mediación inmediata, aunque el comité mantiene su disposición a continuar el diálogo.
La situación permanece, por tanto, en un punto de alta tensión: sin acuerdo, con una fecha de huelga fijada y con un servicio esencial en riesgo en pleno verano turístico.