Roquetas de Mar combate una nueva oleada de mosquitos tras las lluvias y la subida de temperaturas
El Ayuntamiento refuerza los tratamientos de larvicida y fumigación y pide la colaboración vecinal

Dispositivo especial de mosquitos en Roquetas de Mar el pasado 2025.
La reciente inestabilidad meteorológica ha vuelto a poner en alerta a Roquetas de Mar. Tras el paso de los últimos temporales y con la subida progresiva de las temperaturas, el Ayuntamiento ha advertido de un previsible aumento en la presencia de mosquitos en distintos puntos del municipio. El viento y las lluvias han impedido realizar con normalidad las labores habituales de fumigación, lo que, sumado a la humedad acumulada y al calor, crea el escenario perfecto para la rápida reproducción de estos insectos.
Roquetas de Mar
Este año habrá más mosquitos debido a las lluvias: arranca el control de plagas
Marina Ginés
Desde el Consistorio se ha lanzado un aviso importante a la población en el que se informa de que ya se han intensificado los tratamientos de larvicida y las campañas de fumigación en todo el término municipal con el objetivo de recuperar el tiempo perdido a causa de las precipitaciones.
Humedad y calor: el cóctel perfecto
Las lluvias de los últimos días han dejado numerosas zonas con acumulaciones de agua. Si a ello se añade el aumento de las temperaturas propio de estas fechas, el resultado es un entorno idóneo para la proliferación de larvas. Las horas de mayor riesgo se sitúan durante el amanecer y el atardecer, coincidiendo con los momentos de mayor actividad de los mosquitos.
El Ayuntamiento recuerda que, aunque los trabajos preventivos se desarrollan durante todo el año, situaciones meteorológicas excepcionales como las vividas recientemente obligan a redoblar esfuerzos para evitar una mayor expansión.
Zonas de especial atención
Entre los puntos donde se recomienda extremar la precaución se encuentran la Ribera de la Algaida, el paraje natural de Punta Entinas-Sabinar y las ramblas o áreas húmedas del municipio. Estos enclaves, por sus características ambientales, son más propensos a la acumulación de agua y, por tanto, a convertirse en focos de cría.
Se aconseja evitar paseos en estas zonas durante las horas críticas y utilizar repelentes adecuados, especialmente en el caso de los menores. Las autoridades insisten en que la piel de los más pequeños es más sensible, por lo que recomiendan limitar su exposición innecesaria y emplear productos adaptados a su edad.
La colaboración vecinal, clave
El Consistorio subraya que el tratamiento municipal no puede actuar en espacios privados, por lo que la implicación ciudadana resulta fundamental. Bajo el lema 'Ni una gota estancada', se anima a revisar jardines, patios y piscinas, así como a vaciar platos de macetas, bebederos y cualquier objeto que pueda acumular agua. Estos pequeños depósitos domésticos son lugares idóneos para el desarrollo de larvas.
Asimismo, se recomienda la instalación de mosquiteras y la inspección periódica de desagües y fuentes ornamentales para minimizar riesgos.
Un problema recurrente
No es la primera vez que Roquetas afronta esta situación. Ya el pasado año, tras un invierno especialmente lluvioso, el Ayuntamiento puso en marcha un dispositivo especial de control de plagas en colaboración con la empresa Athisa Medio Ambiente. En aquella ocasión, el entomólogo Mikel Alexander González explicó que la combinación de lluvia y calor hacía “totalmente probable” un aumento de mosquitos en primavera.
Entonces, como ahora, se reforzó el diagnóstico y la detección de focos larvarios, intensificando tanto los tratamientos con larvicidas como las fumigaciones con adulticidas en zonas de vegetación donde se refugia el mosquito adulto. También se trasladó un mensaje de tranquilidad, recordando que las especies más abundantes en la zona son molestas por sus picaduras, pero no relevantes como vectores de enfermedades.
Con el operativo ya reforzado el Ayuntamiento confía en contener el repunte en las próximas semanas. No obstante, insiste en que la eficacia de las medidas dependerá, en gran parte, de la responsabilidad compartida entre administración y vecinos para frenar la proliferación de estos indeseables visitantes del verano.