La ostra invasora en "expansión generalizada" que llega hasta Agua Amarga
Un estudio registra la proliferación de esta especie por el Mediterráneo occidental favorecida por el aumento de la temperatura del mar

Archivo - ‘Pinctada Radiata’ En Las Mallas De Uno De Los Colectores De La Red
Una red coordinada por un investigador del Instituto de Acuicultura Torre de la Sal (CSIC) detecta de forma temprana la proliferación de la ostra perlífera 'Pinctada radiata', primera especie invasora del Mediterráneo. Desde su entrada por el canal de Suez en el siglo XIX, esta especie se expande ahora por las costas españolas favorecida por el incremento de la temperatura del mar, según ha informado la entidad en un comunicado.
Una red de 132 puntos de medición establecida en ocho países y coordinada por Diego Kersting, investigador del Instituto de Acuicultura Torre de la Sal (IATS-CSIC), ha realizado el estudio más completo hasta la fecha de la expansión de la 'Pinctada radiata', que está considerada como una de las especies invasoras "más problemáticas".
El estudio registra la proliferación de esta especie por el Mediterráneo occidental favorecida por el aumento de la temperatura del mar y su gran capacidad de dispersión larvaria y revela su presencia en las costas españolas desde el sur de Cataluña hasta Almería.
Este sistema permite detectar larvas de esta especie años antes de su implantación en el medio natural y conforma un sistema de alerta temprana ante la presencia de esta y otras especies invasoras.
'Pinctada radiata' es una ostra perlífera del Mar Rojo que figura entre las 100 especies invasoras más peligrosas del Mediterráneo debido a los impactos que puede generar sobre la biodiversidad autóctona. El estudio, liderado por el IATS-CSIC y publicado en la revista 'Marine Environmental Research', cuenta con la participación de tres investigadores del grupo Cambio Global, Conservación y Genética de Especies Marinas del IATS.
El sistema utiliza colectores de larvas instalados en 132 localidades distribuidas a lo largo de la costa de ocho países (Argelia, Croacia, Chipre, Francia, Grecia, Italia, Eslovenia y España), abarcando el Mediterráneo de este a oeste. Estos dispositivos, unas mallas que crean un sustrato donde se asientan las larvas que transportan las corrientes, han permitido evaluar la presencia de 'Pinctada radiata' durante periodos de seguimiento que en algunos casos superan los diez años.
NUEVAS COLONIZACIONES
"La implantación de esta especie estaba ya descrita en el Mediterráneo oriental desde hace mucho tiempo. Lo que observamos ahora es que el Mediterráneo occidental experimenta actualmente una expansión generalizada, mientras que históricamente la especie estaba limitada a registros esporádicos y aislados", explica Júlia García Colomé, investigadora del IATS y primera autora del trabajo.
Así, los registros obtenidos de 2015 a 2024 revelaron nuevos eventos de colonización de Pinctada radiata, principalmente en la cuenca del Mediterráneo occidental, que incluye la costa española, y en los mares Adriático y Egeo.
Este trabajo ha sido posible gracias al esfuerzo de más de 70 investigadoras e investigadores pertenecientes a numerosas instituciones, así como a organismos y administraciones dedicados a la gestión, conservación y seguimiento ambiental de distintos países mediterráneos.
Los registros más antiguos de esta especie invasora en las costas españolas obtenidos por esta red se remontan a 2016 en las Islas Baleares, desde donde se habría desplazado a otras zonas como las Islas Columbretes (Castellón). Los registros llegan hasta Agua Amarga (Almería), aunque de momento no se han observado asentamientos más allá de esta zona.
En la reserva marina de las Islas Columbretes se utilizan estos colectores desde 2003 para el estudio de la nacra (Pinna nobilis), una especie de bivalvo emblemática del Mediterráneo que actualmente se encuentra en peligro crítico de extinción. Así fue como el grupo liderado por el investigador del CSIC en el IATS Diego Kersting observó que este sistema se podía emplear también para estudiar la proliferación de otras especies de bivalvos como la invasora Pinctada radiata.
"En Columbretes, la detectamos por primera vez en los colectores en 2020, pero no fue hasta 2022 cuando observamos su asentamiento en el medio natural", ha apuntado Kersting. "Esto confirma el potencial de esta red de colectores de larvas como sistemas de alerta temprana para la detección y el seguimiento de invasiones biológicas", ha añadido.
Los colectores son sencillos de construir, económicos y fáciles de instalar y revisar. Es una metodología aplicable a otras especies y adecuada para cubrir áreas extensas. Además de las Columbretes, la red permite monitorizar otros lugares emblemáticos de la Comunitat Valenciana como las aguas de la Serra d'Irta o el Cabo de San Antonio, entre otros.
1.000 ESPECIES INVASORAS
Según el CSIC, se estiman en 1.000 las especies invasoras del Mediterráneo, 600 de las cuales ya están establecidas. Así, por ejemplo, en el Mediterráneo oriental la invasión de 'Pinctada radiata' ha provocado el desplazamiento de especies autóctonas e "importantes repercusiones" en la cadena trófica.
Una de las principales causas de la expansión de esta especie invasora de origen tropical es, según los investigadores, el aumento de la temperatura del Mediterráneo, un mar que se calienta a un ritmo tres veces superior a la media global. "Zonas más frías como el Golfo de León o el norte del Mar Adriático se mantienen aún libres de esta especie", ha revelado Júlia García Colomé.
Sin embargo, la situación es muy distinta en zonas del Mediterráneo occidental como las costas españolas, con temperaturas récord que recientemente han llegado a los 33 grados en Sa Dragonera (Mallorca). "En las Islas Columbretes, la temperatura ha aumentado 1,5 grados desde 1990", ha advertido Kersting.
Para el investigador del CSIC, "es necesario seguir utilizando esta red de colectores y dotarla de una financiación estable para detectar de forma temprana la llegada y expansión de especies invasoras, una herramienta clave para proteger los ecosistemas mediterráneos y reducir los importantes costes ambientales y económicos asociados a estas invasiones".