Gabriel y Darío, los dos jóvenes que han entrado en el Seminario para poner rumbo al sacerdocio
El Obispado de Almería cuenta actualmente con siete jóvenes seminaristas

Darío y Gabriel, los dos nuevos almerienses que han entrado en el Seminario.
Al igual que cada vez es menos habitual la ordenación sacerdotal de algún joven que dé el paso de ser cura, también es poco frecuente que haya quien apueste por entrar en el Seminario para iniciar el largo, complejo y siempre lleno de dudas camino para ser sacerdote. Pero el Obispado de Almería está de enhorabuena: tras ordenar sacerdote a José Gregorio Rodríguez, dos jóvenes han entrado en el Seminario.
Sus nombre son Gabriel Soler Pleguezuelo, de la parroquia de Santa María de Albox, y Darío Rubí Nuño, de la parroquia de la Inmaculada de Balerma. Ambos jóvenes, uno del Valle del Almanzora y otro de la comarca del Poniente almeriense, se han incorporado al curso inicial prodepéutico, primer paso dentro del seminario.
La entrada en el Seminario Diocesano de Almería supone un traslado importante para todos los jóvenes que dan este importante paso: no en vano, el organismo forma parte del Seminario Diocesano de Cartagena, por lo que es en Murcia donde estudiarán y realizarán su formación los dos nuevos seminaristas almerienses.
Gabriel y Darío no son los únicos seminaristas almerienses. De hecho, actualmente, el Obispado de Almería cuenta con un total de siete joven que caminan hacia el sacerdocio: junto a las nuevas incorporaciones de Gabriel Soler y Darío Rubí, continúan sus estudios Pablo Torres y Francisco del Valle, que comienzan el primer curso; Pablo Morales, que pasa a tercero; y Raúl Torregrosa y José Antonio García, que siguen su formación en quinto curso.
El inicio de un nuevo curso en el Seminario de Almería
El nuevo curso comenzó con unos días de convivencia, celebrados del 6 al 8 de septiembre en la casa Stella Maris, en Los Urrutias. Durante esas jornadas, los seminaristas de Almería compartieron oración, reflexión y vida comunitaria con el resto de seminaristas de Cartagena.
Posteriormente, del 8 al 13 de septiembre, participaron en una tanda de ejercicios espirituales en la casa de espiritualidad Juana María Condesa, de las Esclavas de María Inmaculada, en Almansa. Los ejercicios fueron dirigidos por el jesuita Enrique Climent y estuvieron centrados en la espiritualidad ignaciana y en el discernimiento de la presencia de Dios en la vida cotidiana.
La Eucaristía de inicio de curso tuvo lugar el viernes 18 de septiembre. Durante la celebración, la comunidad del Seminario invocó al Espíritu Santo para que sea guía y ayuda a lo largo de todo el año académico y formativo.
Con el comienzo de las clases, los seminaristas de Almería retoman así un nuevo año de estudio, oración, convivencia y discernimiento vocacional al servicio de la Iglesia diocesana.