La Voz de Almeria

Adra

La Estación de Servicio y Bar Cafetería 'Brisamar'

El lugar se convirtió en punto de reunión incansable tras su construcción

Estación de Servicio Brisamar de Adra

Estación de Servicio Brisamar de AdraColección de Andrés Aguilera.

Pepe Cazorla
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Se presentaba en 1962 en la Dirección General de Puertos y Señales Marítimas – Jefatura de Puertos de la provincia de Almería el anuncio a nombre de Juan Ojeda Magán, mayor de edad, vecino de Adra, con domicilio en la calle Natalio Rivas número 100, que había solicitado la correspondiente autorización para ocupar una parcela dentro de la zona de Servicios del Puerto de Adra, de esta provincia, para la construcción de obra pública de “una Estación Servicio de Carburantes de Segunda Categoría”, y que iría ubicada en el kilómetro 388 de la carretera nacional 340, según el proyecto que el peticionario acompañaba, suscrito por los arquitectos don Manuel María y don Pedro María Bértiz García. 

Lo que en armonía con lo dispuesto en el artículo sesenta y nueve de aquel Reglamento para la ejecución de la Ley de Puertos, se anunciaba al público en general. La Estación de Servicios 'Brisamar' que así se llamaría finalmente en Adra era un magnífico emplazamiento junta al puerto y contaba con esplendidas terrazas con vistas al mar y que fue terminado a principios de 1966. 

Para sus inicios de arrendamiento se lanzaban ofertas para los servicios de Restaurante, Bar y Cafetería que se encontraban totalmente instalados y donde los interesados podían dirigirse a Juan Ojeda Magán. Era un lugar casi totalmente acristalado con grandes ventanales y contaba con plata baja y alta donde existía también otro comedor con terraza y vistas al mar. 

Estación de Servicio Brisamar de Adra

Estación de Servicio Brisamar de AdraColección de Andrés Aguilera.

Con aquella máquina gramola de tocadiscos color marrón o su máquina recreativa de bolas (Pinball). Tomó la iniciativa embrionaria Don Federico Gutiérrez Esteban, era un leonés residente en Adra. Un barman muy profesional, enérgico y estricto en la profesión creando escuela. Había regenteado anteriormente el bar “El Gallo de Oro”, ubicado en el callejón de la calle San Juan.

Aquella exposición de caramelos “Snipe” de papel plateado sabor café de “Damel” coronaba uno de los expositores detrás de la barra del mítico Bar Brisamar y es que en el camino está lo interesante. Al lugar se acercaban gente de todo tipo y rango social durante sus 24 horas de servicios ininterrumpidos. Allí ha habido más “peliculas” que en todo Hollywood. 

Tampoco se salvaría en 1976 la Estación de Servicio "Brisamar" de algunos atracos como el protagonizado por un "Fíat", con matrícula italiana, de Roma, que llegó a la estación, bajándose del vehículo dos individuos y en el turismo quedaron otros dos individuos y una mujer. Uno de ellos se quedó en la puerta de la tienda donde se vendían latas de aceite, mientras que otro entró para comprar una de ellas, que pagó, y al abrir el encargado el cajón del dinero para dar la vuelta, el individuo intentó apoderarse de su contenido, un total aproximado a las 40.000 pesetas (240,40 euros). 

Sin embargo, el encargado de la gasolinera; Antonio Rodríguez Fernández, reaccionó valientemente, golpeando al atracador de un puñetazo. A sus gritos acudieron varias personas que se encontraban en el bar cercano, y ante esta situación, los atracadores se introdujeron rápidamente en el coche, huyendo velozmente sin poder conseguir su propósito y es que la preocupación nunca cura nada, pero te roba la vida. 

Regentarían entre otros los servicios de bar y cafetería los Hermanos Guardia Ferrón o los últimos inquilinos, hermanos Briones. Allí, era parada obligatoria de espera a los autobuses de los pescadores abderitanos que se encontraban faenando en la costa valenciana. Años después, en julio de 1987, Serafín Góngora Rubio, titular de la estación de servicio Brisamar construida en la zona de servicio del puerto de Adra, solicitaba al Excmo. Señor consejero de Obras Públicas y Transportes autorización para la ejecución de obras en la misma.

Obras y atracos iban casi de la mano, en la madrugada de 1997, un personaje se personó en la gasolinera Brisamar en el término municipal abderitano. El acusado bajó de su vehículo y se dirigió a las dependencias de la gasolinera. Allí solo se encontraba un empleado, Manuel. 

El atracador sacó una pistola y apuntándole le amenazó a que le diera todo el dinero que hubiese en esos momentos en las cajas del establecimiento. El empleado de la gasolinera viendo el gran peligro al que se exponía, decidió entregarle toda la recaudación de la noche, poco más de 84.000 pesetas (504,85 euros). 

Una vez con el dinero, el atracador, se dirigió corriendo a su coche y se dio a la fuga. Pese a que no se logró recuperar el dinero y el arma del delito, la Audiencia halló pruebas suficientes como para condenar al acusado a cuatro años de prisión, debido a que concurría a la agravante de reincidencia.

La Estación de Servicio en 1998 pasaría a Antonio Góngora Zamora, S.L y a principios de 2003 el equipo de gobierno local continuaba con una obra tan necesaria como es hoy en la actualidad la rotonda o Fuente del Mar y que estaría junto a la gasolinera del Brisamar. 

En 2007 se produce la primera manifestación convocada por la Comisión Nacional de Trabajadores contra el cierre de la estación de servicio Brisamar de Adra. La Empresa Pública de Puertos de Andalucía (EPPA), organismo dependiente de la Junta de Andalucía, no renovaba la concesión de los terrenos a Cepsa por lo que la gasolinera debía cesar definitivamente su actividad económica en octubre de 2008. 

La intención de la EPPA era ubicar en los terrenos existentes el futuro Museo del Mar y el Hogar del Pescador. La decisión de EPPA fue irrevocable y en octubre de aquel año finalizaba la licencia para seguir prestando servicio junto a la Fuente del Mar y a la Torre de Los Perdigones.

Finalmente, entre protestas, recogidas de firmas y huelga de los seis trabajadores, en 2008 cerraba definitivamente la estación de servicio. En 2010, la imagen que ofrecía la antigua estación de servicio Brisamar tenía los días contados. Concedido el espacio portuario al Ayuntamiento y adjudicada la actuación, el proyecto del Hogar del Pescador vería la luz tras cuatro años esperando un lugar en el que ubicarse. 

Las obras, perseguían rehabilitar el edificio que está considerado un ejemplo de la arquitectura racionalista de la década de los 60 del siglo pasado. En 2011, el edificio de la Estación de Servicio Brisamar retomaba como lugar de encuentro de pescadores ya retirados y añade, además, salas expositivas para mostrar todo lo relacionado con el mar. Se trata del primer museo que la ciudad dedica a sus raíces marineras.

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