Rosquillas, caballos y devoción: ¡San Marcos ya está aquí!
Adra se engalana para celebrar el día del Patrón de los agricultores el próximo 25 de abril

San Marcos en procesión por Adra.
En Adra, hay fechas que no se marcan solo en el calendario: se sienten en el alma. Una de ellas, quizás la más entrañable para quienes aman esta tierra y su historia, es el 25 de abril, día de San Marcos, patrón de los agricultores. Una fiesta que hunde sus raíces en el corazón de la Vega y que habla de campo, de fe, de costumbres heredadas, de infancia, de abuelos, de rosquillas bendecidas y caballitos de madera. De una Adra que sigue viva, porque no olvida.
Y es que, la historia de San Marcos y Adra cumple tiene casi 3 centenares de años. Corría el año 1753 cuando el rey Fernando VI nombró a Don Cristóbal Robles y Barrio alcalde mayor de Adra, Berja y Dalías. Originario de Beas de Segura, tierra de arraigado fervor a San Marcos, trajo consigo una devoción que quiso compartir con los abderitanos. En 1754, donó una imagen del Santo a la Parroquia de Adra. Mientras la iglesia estaba en obras, la imagen fue acogida en la ermita de San Sebastián, donde los labradores comenzaron a encomendarle sus cosechas y sus días. Allí nació un vínculo que no se ha roto en siglos: San Marcos fue adoptado como protector del campo abderitano.
Con el tiempo, la devoción se extendió a todo el pueblo. Aunque la imagen original fue destruida en 1936, fue reemplazada con sacrificio y amor por los propios agricultores. Y en 1988, la creación de la Hermandad de San Marcos, impulsada por Joaquín Alcalá Laó, dio un nuevo impulso a esta celebración, que fue declarada Fiesta de Interés Turístico Andaluz en 2007.

San Marcos en procesión en Adra.
San Marcos no es solo historia, es presente vivo
Este 2025, la ciudad se engalana de nuevo. Desde el 19 de abril hasta el 3 de mayo, la Hermandad ha preparado una programación extensa, emotiva y pensada para todos los públicos, que combina tradición, religiosidad y alegría. Habrá ajedrez y juegos populares, concursos de escaparates, verbenas, música, pregón, misas, procesiones y ofrendas.
Tras la Asamblea General del pasado 10 de abril, la cuenta atrás para el día grande ha comenzado y la ciudad se llena de vida con una programación pensada para emocionar, reunir y celebrar desde el corazón.
La primera cita será este sábado, 19 de abril, con el XXII Campeonato de Ajedrez 'San Marcos', en la Casa Hermandad a las 10:00 horas. Ese mismo día, la alegría continúa con el II Concurso de Juegos Populares, que revivirá momentos de infancia con carreras de sacos, juegos del pañuelo y cintas. Una jornada para reír, correr y compartir, como antaño, en comunidad.

Caballos en San Marcos de Adra.
El lunes, 21 de abril, el comercio local se suma a la fiesta con el II Concurso de Escaparates 'San Marcos Evangelista', que llenará las calles de color, tradición y orgullo. También se adornarán calles y se colocarán banderolas, premiando el mejor balcón o fachada durante los días del novenario. Adra se engalana desde cada rincón.
El miércoles, 23 de abril, a partir de las 20:00 horas, el alma de la celebración tomará forma con la Santa Misa, la imposición de medallas a los nuevos hermanos y el esperado pregón, que este año correrá a cargo de José Antonio Piqueras Bogas, seguido de la tradicional copa de vino. Una noche para emocionarse, para escuchar y para sentir.
El jueves 24 será el preludio perfecto al gran día. A las 19:45 horas tendrá lugar una procesión claustral, seguida de una Santa Misa y una entrañable ofrenda floral al patrón. La música llegará con fuerza de la mano de ‘Waxi Music’, que pondrá ritmo a la verbena popular. Y para no faltar a la cita con el arte , se celebrará el I Concurso de Sevillanas, junto a la imposición de bandas a los Reyes y Damas de las fiestas. Todo ello en la emblemática Plaza de San Marcos, donde el fervor y la alegría se darán la mano.
Y así, entre trinos de corneta y sones de tambor, amanecerá el viernes, 25 de abril, Día Grande de San Marcos, con la tradicional diana a las 07:00 horas, a cargo de la Banda de Cornetas y Tambores ‘Sagrado Corazón’. Poco después, el esperado reparto de rosquillas y la Santa Misa, antes de que las calles se llenen de emoción con la procesión de San Marcos: el patrón, elevado en su trono agrícola, recorrerá acompañado de carrozas, caballos, mulos y una marea de devoción popular.

San Marcos en el remolque del tractor.
El día grande, el 25 de abril, Adra amanecerá con la diana y el reparto de rosquillas bendecidas. Luego, la Santa Misa y la ofrenda de frutas y hortalizas al Santo recordarán que esta tierra vive del sudor de quienes la cultivan. Después, la procesión más esperada del año recorrerá las calles engalanadas con flores y banderolas. San Marcos irá en su trono y pasará en su último recorrido de las manos de los hermanos de la hermandad y debotos a ir sobre el remolque de un tractor, rodeado de caballos, carrozas, rebaños de ovejas y cabras y miles de abderitanos que lo acompañarán entre vítores, rezos y recuerdos. Tras la procesión, la Gran Traca y la Verbena Popular animarán a abderitanos y visitantes a disfrutar de este día tan especial para la ciudad milenaria.
La vuelta a la estación: un novenario que une generaciones
Uno de los momentos más queridos de la festividad es el novenario o, como lo conocen los abderitanos, “la vuelta a la estación”. Durante estos nueve días, el fervor religioso y la tradición se entrelazan en un recorrido especial que atraviesa las empinadas calles del barrio, reviviendo el paso de los antiguos devotos.
Este recorrido, que sigue la ruta de la procesión en sentido inverso a lo que era tradicional, permite a hombres y mujeres verse de frente y compartir momentos de encuentro. El novenario se convierte en un espacio para la reflexión, la fe compartida y la convivencia, mientras los abderitanos, con sus mejores galas y una alegría contagiante, acompañan al Santo a lo largo de los días. La tradición no solo se vive en las calles: la estación de San Marcos se llena de gente, de vida, de risas, de las pausas para repostar con buñuelos, bombas de chocolate y de la magia de una fiesta que nunca pierde su esencia.
San Marcos no es solo el patrón de los agricultores. Es el símbolo de un pueblo que agradece, que recuerda, que celebra. De una Adra que, aunque cambie, sigue siendo fiel a lo que fue. Es el orgullo de la gente de la Vega, pero también de quienes no son del campo y sienten esta fiesta como suya. Porque San Marcos es Adra. Y Adra, ese día, es un corazón latiendo al unísono.
Que nadie falte este año a su cita con la historia, con la fe, con la alegría compartida.
¡¡¡VIVA SAN MARCOS!!!

San Marcos en procesión.