Más de 1.500 tortugas vuelven al monte tras ser declaradas ‘mascota ilegal’
Los almerienses han entregado unos 3.000 ejemplares, de los que 122 tuvieron que ser sacrificados

Centro de Recuperación de Especies donde viven parte de las que no se han podido soltar.
El pasado 1 de julio, la tortuga mora (Testudo graeca) pasó de ser ‘un animal de compañía’ muy común en las casas de muchos almerienses a convertirse en mascota ilegal, cuya posesión se convertía en delito y podía conllevar hasta dos años de cárcel, según la modificación del pasado marzo del Código Penal. Así, ante semejante amenaza, la mayoría de las personas que tenían una de estas tortugas en casa optaron por entregarlas a las autoridades.
Según lo datos facilitados por la Junta de Andalucía, hasta finales del mes de octubre el número de ejemplares recogidos por la Delegación de Medio Ambiente ascendió a 2.775 individuos, de las cuales, el 67% eran autóctonos y el 33% restante no.
Después de que el equipo veterinario del Centro de Recuperación de Especies Amenazadas (CREA) Las Almohallas evaluara el estado sanitario de los animales, una parte de las tortugas autóctonas, concretamente 1.568 ejemplares, han servido para repoblar distintas zonas de Sierra Cabrera, en las que se había producido la extinción local de la especie como consecuencia de los incendios de hace unos años.
Seguimiento
Para comprobar la adaptación de las tortugas a su nuevo medio, a largo de los próximos años, técnicos especializados realizarán un seguimiento de estas reintroducciones.
El resto de las tortugas, a excepción de 122 que tuvieron que ser sacrificadas debido a su mal estado de salud y al riesgo que presentaban de transmitir enfermedades, fueron trasladadas al mencionado centro de recuperación.
Posteriormente, y con el fin de evitar una saturación de animales y dotar a éstos de unos lugares más adecuados y amplios para su estancia, una parte de los ejemplares adultos, fueron trasladados a otras instalaciones similares que la Consejería posee en otras provincias.
Tanto en el CREA, como en el resto de instalaciones a las que han sido trasladados las tortugas, machos y hembras, así como las autóctonas y de procedencia dudosa, se mantienen separados para impedir que se reproduzcan, y evitar de este modo que el stock de tortugas siga creciendo.
En cuanto a la posible devolución a Marruecos de los ejemplares de tortuga procedentes de ese país, se contactó con el Ministerio de Medio Ambiente que consultó a diferentes investigadores que desaconsejaron la devolución de estos ejemplares por precaución sanitaria y genética.
Especie protegida
Desde Medio Ambiente se insiste en que el comercio y la posesión de especies protegidas se encuentra prohibido por la legislación ambiental y que, en el caso de la tortuga mora se trata de una especie protegida por la Legislación Española desde 1973. Además, se encuentra catalogada actualmente en Andalucía en peligro de extinción y, a nivel nacional, está catalogada como vulnerable como consecuencia de su reducida área de distribución peninsular y las agresiones que ha sufrido en las últimas décadas.
Además, se recuerda que ante el caso de un animal salvaje herido o que precise rescate por cualquier otro motivo es necesario avisar al teléfono de emergencias 112.
Beber gotas del rocío
La Testudo graeca constituye la única tortuga terrestre autóctona presente en la Península Ibérica. Su hábitat se caracteriza por un ambiente árido o semiárido con escasas precipitaciones. Su dieta es rica y variada alimentándose de brotes tiernos que aparecen entre el terreno como collejones, albaidas, romeros, etc. Las tortugas aprovechan las gotas de rocío para beber, los pequeños charcos que se forman tras las tormentas, o los arroyuelos existentes en su medio.