Calor y sequía darán menos kilos de uvas pero de excelente calidad
Las viñas se han recuperado de los fuertes daños causados por la granizada del año pasado

La vendimia de este año se adelanta hasta los últimos días de agosto o primeros de septiembre.
El sector vitivinícola de la provincia está viviendo un verano con sobresaltos por la ausencia de lluvias y un exceso de calor, pero al mismo tiempo con la esperanza de que la uvas lleguencon buena calidad y los vinos que serán igualmente de un nivel excelente .
Es la conclusión de las opiniones que manifiestan la mayor parte de los viticultores y bodegueros que, sobre todo en la zona de Laujar y Alpujarra, vienen de un año catastrófico a causa de la granizada que el año pasado arruinó la cosecha.
Sin lluvias
Sentimientos encontrados al hablar de las precipitaciones, porque en la primavera no llovió lo deseado y en los primeros compases del verano tampoco han caído lluvias de consideración en ninguna de las zonas productoras.
Sin embargo esa falta de agua se traduce en que, si bien la cosecha tendrá algo menos de kilos que en años precedentes, la calidad de la uva puede ser muy alta porque la mayoría de las cepas presentan un alto grado de salubridad.
Recuperación
Una de las cuestiones que ha sorprendido positivamente a los viticultores afectados por el granizo de la Noche de San Juan del año pasado es la recuperación de muchas de las vides dañadas. Incluso en cepas en las que la madera había quedado muy tocada, a lo largo de este año han conseguido salir adelante y ofrecer producciones notables.
El día y la noche
Las expectativas del sector apuntan a un buen año de vino, pero es necesario que las zonas de producción recuperen algo de la normalidad climática perdida desde hace dos meses, desde que el calor extremo se instalara en Almería.
Bernardo Vique, presidente de la Asociación de Viticultores y Bodegueros de Laujar-Alpujarra, explica que estamos “en el final del proceso de maduración”. Un momento en el que se hace necesario que las noches se parezcan a las habituales por esos pagos, es decir más frescas, y de hecho así está siendo.
El secreto de una correcta maduración es que las uvas reciban calor durante el día, que el sol haga su ‘trabajo’ y las caliente, “pero por la noche la temperatura debe ser más fresca para que las plantas pierdan parte ese estrés térmico y el metabolismo sea adecuado para una producción de calidad elevada”.
Adelanto
De mantenerse el calor de los dos últimos meses, todo apunta a que puede producirse un adelanto en las fechas habituales de la vendimia, que obligao a iniciar la recolecta a finales de agosto.
“Una campaña normal se inicia en los primeros días de septiembre, y a mediados de ese mes entra en plena efervescencia, sin embargo si la situación no cambia, este año empezaremos antes y entraremos en plena producción en las primeras semanas del mes de septiembre”, explica Bernardo Vique.
Alta calidad para la producción
Gabriel Bosquet, director de Bodegas y Viñedos Laujar, defiende que esta será una cosecha con calidad de la que saldrán excelentes vinos, si no se tuerce. Afirma que las cepas “van teniendo ya sus años y eso se nota en la calidad de la producción”.
Como el resto de productores y bodegueros, espera que agosto cumpla con la tradición y refresque por las noches “porque ese contraste entre el calor del día y el fresco de la noche es uno de los secretos para tener un producto de alta calidad”. Esto es especialmente importante en el caso de los viñedos de secano, y algo menos en los que tienen riego por goteo.