Un olivar de vanguardia en Almería: el exclusivo aceite experimental que ya levanta pasiones
Luis Segura, de Almazara La Zalea: "Hay tanta demanda del nuevo aceite que casi no sabemos cómo atenderla"

Imagen de archivo de un campo de olivos en Almería.
Este mes se ha dado el pistoletazo de salida a una nueva y esperada campaña de la aceituna. En un sector marcado por la incertidumbre de los inicios y los caprichos del clima, este año la atención en una zona del interior almeriense se concentra en un hito sin precedentes: la primera cosecha de dos variedades de olivar tan exclusivas como experimentales, bautizadas como Sultana y I-15.
Al frente de este proyecto se encuentra Luis Segura, responsable de Almazara La Zalea y de Segura Jamones de Serón, un referente local que una vez más ha apostado por la innovación. Apenas dieciséis meses después de que se plantaran los primeros ejemplares, estas fincas experimentales en Serón ya han ofrecido una cosecha récord con árboles que superan los dos metros y medio de altura.
Pese a que el proyecto se encuentra en una fase muy inicial, la demanda de este oro líquido exclusivo ya ha desbordado las previsiones de la almazara ubicada Serón. Cientos de clientes e incluso empresas de envergadura ya han mostrado su interés en adquirirlo. "Nos están llegando muchos pedidos y digo: si es que no hay tanto aceite... Hay muchos grupos grandes que están muy interesados en probarlo", confiesa el responsable de la Almazara La Zalea.
Tal y como detalla el propio Luis Segura sobre los inicios de esta aventura "los principios tienen siempre mucha incertidumbre, porque se te presentan temas que no tenías controlados, que creías que los tenías solucionados... pero la verdad es que el arranque ha sido satisfactorio".
A diferencia de los olivares tradicionales o superintensivos de calibre pequeño (similares a la variedad arbequina), este nuevo modelo combina, según Segura, la modernidad de recolección con una gran ventaja morfológica. "Tiene un calibre que parece una aceituna picual de toda la vida. Es como si hubiéramos plantado el olivo de toda la vida pero en un sistema supermoderno para la recolección".
Aunque las expectativas iniciales apuntan a un producto excepcional, Segura mantiene la cautela propia del agricultor experto y tira de cautela. "Quizá lo que ahora parece que son todo ventajas, que son certidumbres, esto en tres años o cuatro o cinco se traslada en que es un fracaso, porque ya digo, no hay experiencia".