El almeriense que levantó el futuro en el desierto: del metro más largo del mundo a las megaciudades en Arabia
Diego Parra Osuna ha trabajado durante once años en algunos de los proyectos más ambiciosos a nivel global

Diego Miguel Parra Osuna durante su experiencia laboral en Arabia Saudí.
Durante once años, Diego Miguel Parra Osuna cambió el paisaje del Valle del Almanzora y de Cantoria por el desierto saudí. Lo que comenzó como una oportunidad profesional terminó convirtiéndose en una experiencia que, según él mismo reconoce, “le cambió la vida”. Su historia no es solo la de un ingeniero que busca fortuna en el extranjero, sino la de un profesional que decidió lanzarse a la ‘Champions League’ de la ingeniería.
Natural de Cantoria, Diego recibió la oportunidad de incorporarse a una empresa internacional para participar en la construcción del Metro de Riad, un proyecto que en aquel momento estaba considerado como el metro en construcción más grande del mundo, y que a día de hoy es una realidad con una longitud de 176 kilómetros.
El salto a la "Champions League de la ingeniería"
Todo comenzó con una llamada inesperada. En aquel entonces, Diego trabajaba en una pequeña consultora de ingeniería a nivel local y provincial. Sin embargo, el reto que se le presentaba era demasiado grande como para dejarlo escapar. “Fue una mezcla entre curiosidad personal y ambición profesional. Era como jugar en la ‘Champions League’ de la ingeniería” explica.
El salto supuso un cambio total de vida, cultura y metodología de trabajo. “Allí están construyendo el futuro, como podemos decir, desde una hoja en blanco. Allí lo que hoy podemos decir que es un desierto, en cinco años puede ser una ciudad con la última tecnología” apunta el cantoriano.
El desafío de NEOM
A pesar de la magnitud del proyecto, el inicio estuvo cargado de incertidumbre. “Recuerdo estar yendo hacia dentro en el aeropuerto, mirar hacia atrás para despedirme de mis padres y pensar ‘todavía me doy la vuelta’. Pero gracias a Dios no lo hice” cuenta Parra.
Además de su etapa siendo parte de la construcción del metro más largo del mundo, sus últimos dos años en Arabia Saudí se centraron en el proyecto de NEOM, una nueva región en desarrollo levantada en medio de la nada. “Vivíamos allí en campamentos que había tenido que montar para que todos los trabajadores vayan allí. No había nada” relata Diego sobre la complejidad logística de un proyecto donde incluso la infraestructura para los trabajadores debía crearse desde cero.
Regreso a casa
Y, después de un ritmo frenético, de coger aviones todas las semanas y vivir en la “primera línea de batalla”, Diego decidió que era el momento de cerrar un ciclo y volver a casa. “He tenido la suerte de alcanzar metas profesionales que nunca imaginé” reconoce. Pero el ritmo, la exigencia constante y la vida lejos de su entorno le han hecho regresar al Valle del Almanzora: “Ya quería volver, estar con mi familia y con mis amigos de toda la vida”.
Hoy, el ingeniero ha cambiado los megaproyectos internacionales por la docencia, ejerciendo como profesor de tecnología en el IES Martín García Ramos de Albox. En las aulas, Diego intenta transmitir a sus alumnos su experiencia con el objetivo de que “entiendan que las herramientas que les estamos dando hoy en el aula son las que el día de mañana les permitirán liderar proyectos como he tenido la suerte yo en cualquier sitio del mundo”.