La Voz de Almeria

Economía

Una empresa almeriense y otra madrileña optan a quedarse con el Cervantes

Hacen un requerimiento al Círculo Mercantil para asumir la cesión del contrato de alquiler que ha dejado Kuver Producciones

Imagen de un acontecimiento cultural celebrado en el Teatro Cervantes.

Imagen de un acontecimiento cultural celebrado en el Teatro Cervantes.

Manuel León
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Una alianza empresarial presentará próximamente un requerimiento al Círculo Mercantil para hacerse con la cesión del contrato de arrendamiento que estaba hasta hace unos días en manos de Kuver Producciones. El contrato de alquiler entre el Círculo, propietario del legendario coliseo almeriense, y Kuver se firmó en 2015 y, tras once años de recorrido, aún le quedan al menos diez años para su extinción.

Los autores de la propuesta escrita para continuar con el arrendamiento son la Escuela Municipal de Música de Almería (EMMA) junto a la Sala Galileo Galileo, con sede en el madrileño barrio de Chamberí. Además de esta oferta de continuidad, ha habido diversas instituciones que han preguntado también por las condiciones del contrato para continuar con la actividad cultural que, a pesar de haber cesado Kuver, ha continuado desarrollándose, según las actividades programadas.

La EMMA, con sede en la Rambla Obispo Orberá, se hizo con la concesión municipal de este espacio cultural en 2012 a través de una Unión Temporal de Empresas (UTE) compuesta por el Centro de Formación Nóbel XXI, Deas Filco y Consultoría de Proyectos Desajo, actuando como gerente Deogracias Gómez Cruz, quien también es director de la Escuela de Música y Arte de Huércal de Almería. Otros socios de este proyecto cultural en donde estuvo la antigua pescadería de la capital son los hermanos Alvarez Mateos.

La EMMA ofrece clases de música, sala de exposiciones y eventos, clases de baile y el espacios de hostelería La Cuarta Planta.

La Sala Galileo Galilei, que debutaría así en Almería, está en el corazón de Madrid y es un referente de la música en vivo y la cultura desde 1985. Nació en un antiguo cine y se transformó en una de las salas de concierto más emblemáticas de la capital de España. Su propietario y programador ha sido Angel Viejo que recientemente ha dejado la actividad.

En principio, la EMMA y Galileo Galilei habría negociado con Kuver, gerenciada por Curro Verdegay, para subrogarse el contrato de alquiler del Teatro Cervantes. La plantilla de Kuver Producciones habría sido despedida. Todo habría sucedido después de que Kuver Producciones haya entrado en concurso de acreedores. Hace meses había traspasado a otra gestora de espectáculos su marca ‘Solazo Fest’, el festival musical de la primavera recientemente celebrado en el Recinto Ferial y que ahora gestiona otra empresa almeriense. También dejó atrás la gerencia del pub Camerino, junto a la Circunvalación del Mercado Central.

Fue precisamente hace poco más de un año, en febrero de 2025, cuando Kuver Producciones cumplía una década al frente del Teatro Cervantes, espacio que llegó a enfrentarse al cierre y al abandono tras un amplio periodo como sala de cine gestionada por la empresa Sintagmo del malogrado Juan Asensio.

Con más de 15 años de trayectoria en la producción y gestión de eventos en Almería, Kuver se había convertido en un nombre imprescindible en la provincia como motor cultural.

“Quería dar las gracias y mi reconocimiento a todos mis empleados. Habéis sido los mejores trabajadores y compañeros que un jefe puede tener. Os pido perdón por mis errores. Para lo que necesitéis siempre me tendréis. Gracias por todo”, expresaba Verdegay en un comunicado de despedida. 

Pura vida almeriense

La historia del Cervantes es la historia de los almerienses, la historia de su tiempo libre, de su diversión, de la alegría de unas horas de evasión de los días rutinarios, del trabajo en el campo o en la mar. El momento en el que, al entrar por esas puertas abigarradas y pisar esos pasillos alfombrados, las modistillas olvidaban la aguja, el alarife el marro, el camarero la comanda, el comerciante la lista de deudores, el parralero el precio de la uva, el estudiante los suspensos.

Allí se olvidaba todo, en el Cervantes, porque durante años y años ha sido el lugar donde todos éramos y somos iguales bajo un mundo de fantasía, llorando con una película, riendo con una comedia, codiciando un vestido durante una fiesta de fin de año. No ha habido ni hay en la ciudad ningún otro espacio comparable a ese Teatro gigante de más de 2.000 metros diseñado por las manos de López Rull.

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