Cuenta atrás en Garrucha: Todo preparado para la elección de alcalde este jueves
Álvaro Ramos se posiciona como el candidato favorito en el pleno para tomar la vara de mando

Pleno de renuncia de Pedro Zamora como alcalde de Garrucha.
El municipio de Garrucha afronta este jueves 12 de febrero una jornada clave en su vida política: el Pleno de Investidura que decidirá quién llevará el bastón de mando durante lo que queda de legislatura. Tras la dimisión del popular Pedro Zamora el pasado martes 3 de febrero, la Alcaldía ha quedado vacante y actualmente está en manos de Isabel María Morales, quien era primera teniente de alcalde y ahora ejerce como alcaldesa en funciones hasta que se celebre la votación.
La renuncia de Zamora responde al cumplimiento del pacto de alternancia firmado al inicio de la legislatura en 2023 que estipulaba que Álvaro Ramos, de Garrucha con la Gente, asumiría la alcaldía a comienzos de 2026. Acuerdo que se somete ahora a la votación para elegir al nuevo alcalde de Garrucha.
Para que este escenario se cumpla, el candidato de Garrucha con la Gente necesita obtener la mayoría absoluta, que está fijada en 9 votos de los 17 concejales que componen la corporación municipal, por lo que Ramos deberá sumar a sus 2 concejales, los 6 apoyos del Partido Popular y conseguir al menos un voto más proveniente de los ediles de UCIN o VOX, quienes ya apoyaron la investidura del PP en 2023.
Si Álvaro Ramos logra reunir todos estos apoyos, será presumiblemente el nuevo alcalde de Garrucha. Este escenario parece ser el más probable, aunque no es el único que podría darse.
Otras opciones
No obstante, existe también la posibilidad de un vuelco a favor del PSOE, ya que si Ramos no alcanza esos 9 votos necesarios, la ley establece que la alcaldía pasaría automáticamente a María López por ser la lista más votada con 7 concejales. Esto significa que cualquier abstención o voto en blanco en el bloque de centro-derecha e IU devolvería el mando a los socialistas.
Por último, aunque es poco probable por la disciplina del partido, cabe la posibilidad de que el Partido Popular presente a un candidato alternativo o que las negociaciones de última hora sobre el reparto de las concejalías se atasquen. En ese caso, la falta de consenso rompería el acuerdo y el bastón de mando volvería a la oposición de forma inesperada.