"Si hubiera otro plan distinto a mi alcaldía, Pedro Zamora se tendría que ir del pueblo"
Álvaro Ramos advierte al aún alcalde después de que éste anuncie que dejará el cargo el 28 de enero

El aún alcalde popular de Garrucha, Pedro Zamora, junto al edil Álvaro Ramos en una imagen de archivo.
La política en Garrucha vive sus días más intensos desde las pasadas elecciones municipales de 2023. Tras semanas de especulaciones y un pacto de gobierno roto después de que no se produjera la renuncia prevista en el mismo del actual alcalde, Pedro Zamora (PP), el municipio se prepara para unos días que podrían cambiar su rumbo institucional.
Tras el anuncio días atrás del aún regidor acerca de una próxima renuncia a su cargo que se produciría el 28 de enero, su hasta hace poco socio de gobierno y portavoz de Garrucha para la Gente, Álvaro Ramos, ha advertido de que si hubiera otro plan "distinto" a su futura llegada a la Alcaldía, el actual alcalde popular "se tendría que ir del pueblo".
En declaraciones este martes a la Cadena SER Levante Ramos, que según el pacto firmado en 2023 debería ser investido alcalde a comienzos de este 2026, se ha mostrado escéptico. "Si Pedro cumple -en alusión al regidor popular- sería la primera vez que cumpla algo de lo que hemos hablado", ha sentenciado, recordando que la fecha pactada para el relevo "era el pasado 1 de enero".
En esta misma línea, el portavoz de la formación Garrucha con la Gente, que fue expulsado de IU tras pactar con el PP, no ha escatimado en críticas hacia la gestión de Zamora, a quien acusa de llevar años "procrastinando" y eludiendo decisiones clave. Según el concejal de Garrucha con la Gente, el Ayuntamiento se enfrenta a una situación legal "demoledora".
"La Cámara de Cuentas está a punto de emitir un informe demoledor y hay que restituir la legalidad del Ayuntamiento", ha adelantado durante la misma entrevista. Para el concejal garruchero, existe una estrategia orquestada por diversos sectores del municipio e intereses para evitar que llegue la Alcaldía según ha denunciado, además de reiterar numerosas y presuntas irregularidades vinculadas a la etapa de la exalcaldesa socialista María López.
Una afirmación que ha lanzado al ser preguntado por las acusaciones del PSOE, que días atrás aseguraron que detrás del entendimiento entre el PP provincial y Ramos hay intereses "urbanísticos". Ante esta denuncia pública, Ramos ha invitado a la oposición a "denunciar" si verdaderamente sostienen este extremo.
Guante lanzado a Vox aún sin respuesta
De este complejo tablero de ajedrez que es la política municipal en Garrucha, también forma parte la figura de José Antonio Alonso (Vox), cuyo voto puede ser determinante para una futura y posible investidura de un nuevo alcalde. Ramos ha confirmado que ha hecho una propuesta formal al edil de la formación de Abascal para que forme parte del gobierno local. Si llega a la alcaldía, Vox debe asumir "responsabilidades de gobierno" y entrar en la gestión directa de concejalías.
Eso sí, hasta el momento Ramos asegura no haber recibido respuesta, lamentando que otros partidos se hayan quedado "mirando" mientras su formación era "la única que luchaba" contra la supuesta corrupción en el Consistorio garruchero.
Si finalmente Pedro Zamora cumple con la fecha adelantada y dimite el próximo miércoles, se abrirá un nuevo proceso de investidura. Álvaro Ramos ya tiene un plan de choque preparado para los servicios mínimos, con el foco puesto en la limpieza viaria y la precaria situación "del depósito de agua", que califica de "ruina". Si no recibe los apoyos necesarios, continuará en la oposición pero considera que cualquier plan que no pase por su Alcaldía sería "un escándalo" que llevaría a Zamora a "irse" de la localidad.
Así, la moneda está en el aire en lo que se refiere a la política municipal garruchera y a la incógnita de su próximo alcalde. Una incógnita que comenzará a resolverse a partir del próximo 28 de enero.