Fuego, pólvora y tradición: el rincón de Almería que se prepara para su noche más mágica
Este sábado tendrá lugar la exhibición de carretillas y el próximo viernes la gran tirada

Tirada de carretillas en Cantoria en una edición anterior.
Cantoria volverá a iluminarse este sábado con una de sus tradiciones más singulares y esperadas: la exhibición de carretillas, un acto previo a la gran noche de la tirada que cada año reúne a vecinos y visitantes en torno al fuego, la pólvora y la convivencia. Es el ensayo general de todo un pueblo que ya late al ritmo de la mecha y que ya tiene todo preparado.
La cita de este sábado recupera la esencia de aquellas antiguas “pruebas” que los carretilleros realizaban de forma artesanal: “Antiguamente, cuando se hacían las carretillas en las casas y en los cortijos, eran exhibiciones para ver quién hacía la mejor carretilla” explica la alcaldesa de Cantoria, Puri Sánchez. Hoy, la tradición ha tenido que adaptarse. “Ahora las compra la Asociación de Carretilleros en el polvorín, que son las que están homologadas y autorizadas para este día” añade.
Estas carretillas, explica Sánchez, son “cilindros de cartón cargados de pólvora y limadura de hierro” con una mecha que al encenderse provoca un baile de luz y movimiento. “No todo el mundo puede lanzarlas, hay que saber hacerlo y estar autorizado” aclara. Para ello, la Asociación de Carretilleros organiza cursos de formación a los que deben acceder los socios que quieran participar en la tirada con el fin de garantizar la seguridad y su manejo correcto.
Una fiesta para todos
La exhibición de este sábado será el momento para que todos los vecinos y visitantes disfruten del espectáculo. Tras él, la fiesta continuará en la carpa de la calle Orán con música en directo, colchonetas para los más pequeños y una parrillada popular. “Es una noche de fiesta y puede venir cualquiera” subraya la alcaldesa.
“El día de las carretillas es otra cosa. Se puede venir a verlas pero desde la zona de seguridad, donde están las lumbres y los vecinos comparten comida y bebida, pero de ahí no se puede pasar sin autorización” continúa.
La noche grande
Esa “noche mágica”, la víspera de San Antón, es uno de los momentos en los que el pueblo se transforma: “Ves a todo el pueblo de Cantoria y a la gente de fuera participando en las procesiones y en la noche de la tirada. Es algo que hay que vivir” asegura.
Se trata de una conexión emocional con el fuego intergeneracional, desde los más pequeños hasta los más mayores, que “no se podría describir con palabras” y que es un motor de atracción para toda la comarca. “El que viene una vez, repite” afirma la regidora cantoriana, asegurando que es una identidad que “engancha” a quien se deja llevar por el ambiente.
Aunque, más allá de las chispas y el fuego, lo que realmente define estas fiestas es la hospitalidad de sus vecinos. “Cualquiera que se acerque a una lumbre donde haya comida o bebida, verá cómo los vecinos le ofrecen lo que tienen” concluye Puri Sánchez.