Rosalía Martín, Coordinadora provincial de Izquierda Unida "En IU nos creemos que el trabajo y el éxito parte siempre de la militancia"
Se le nota el cansancio, pero también la enorme satisfacción que siente por el trabajo hecho en los últimos meses por todos los afiliados, simpatizantes y dirigentes de Izquierda Unida en Almería. Ha sido un año de intensa y continuada campaña electoral, con tres duras pruebas ante las urnas; que ha finalizado con el indiscutible éxito de lograr su escaño de parlamentaria andaluza, y unas negociaciones con el PSOE que la han llevado a Sevilla en Semana Santa, pero no para presenciar ningún desfile procesional.
Menos de un año, tres elecciones y otros tantos resultados positivos. La valoración no puede ser mejor.
Efectivamente. Hemos ido viendo cómo el voto de Izquierda Unida se ha ido consolidando al alza. Si hace cuatro años estábamos atravesando un desierto, desde entonces, en la organización hemos percibido una flecha hacia arriba que nos hacía ser optimistas de cara a estas citas electorales. Y si en las municipales se intuyó ese fenómeno, en las generales se confirmó y en las autonómicas se ha consolidado.
¿Es más fácil atravesar ese desierto del que habla contando con afiliados que son tan fieles a unas siglas como lo son en IU?
Es cierto que tenemos una militancia muy comprometida y muy fiel al proyecto de Izquierda Unida. Tuvimos una excisión que nos hizo mucho daño y que supuso un coste importante. Además, han sido años de un neoliberalismo bestial, en los que el Partido Popular ha sido muy fuerte en Almería. Pero a partir de 2007 o 2008 empezamos a tener un repunte social y de apoyos que se ha confirmado en las urnas en el último año.
¿Cómo se afronta desde la dirección del partido la perspectiva de tres elecciones en menos de un año?
Primero con mucha cautela, pero sobre todo con mucho cansancio, porque no sabes si tu propia gente va a estar preparada para ese trabajo tan intenso y continuado. Se ha tensionado mucho a la gente porque han sido meses duros y en Izquierda Unida se hace política después de haber estado 8 o 10 horas trabajando, con lo que hay que hacer un esfuerzo extra para trabajar por la organización.
¿Que IU tenga menos recursos económicos y materiales que los dos grandes partidos políticos hace que la coordinadora provincial se sienta más orgullosa?
Yo no sé los demas, pero si de algo podemos presumir en Izquierda Unida es de nuestros militantes. Soy consciente de que no eres ni dirección ni coordinadora si no hay gente trabajando debajo. Aquí nos creemos que todo empieza por abajo, por los militantes. De hecho, tenemos tanto respeto por la voluntad de nuestros afiliados que a veces se retrasan las decisiones porque hemos de esperar a que las bases expresen su opinión.
¿Alguno de los tres resultados electorales le ha dejado mejor sabor de boca?
Los tres han sido muy importantes. En las municipales conseguimos entrar en los ayuntamientos del cordón económico de la provincia, como son Almería, Roquetas, El Ejido y Níjar. En mi trayectoria como coordinadora fue un hito histórico. En las generales superamos el cinco por ciento de votos sabiendo la gente que las posibilidades de lograr un diputado eran casi imposibles; así que es imposible no valorar ese cinco por ciento. Y en las autonómicas ha sido culminar un proceso que ha demostrado que somos la tercera fuerza política de la provincia, que tenemos representación en todas las instituciones desde Almería hasta Bruselas.
Hablaba de una etapa de crecimiento después de una más oscura en la trayectoria de Izquierda Unida. ¿Cómo se ha producido ese resurgimiento, cuáles han sido las claves?
Ha sido fruto de dos procesos puestos en marcha. Uno hace tres años en la asamblea federal con lo que llamamos la refundación de Izquierda Unida. Y luego, en el último periodo, con la convocatoria social, con la que hemos abierto el partido a la sociedad sin complejos, con nuestras propuestas; y escuchando y trabajando con la gente que no está en el partido, pero que quieren aportar su granito de arena.
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