El presupuesto será de “sacrificio” para concesionarias y trabajadores
El presupuesto será de “sacrificio” para concesionarias y trabajadores
El presupuesto municipal del Ayuntamiento de Almería para el próximo año comienza a dar sus pasos. La concejal responsable del área, Elita Abad, ya está cuadrando números para que el documento final se ajuste al dedillo a la Ley de Estabilidad Presupuestaria. Es decir, para que los gastos no superen en ningún caso los ingresos.
Estarán listos para otoño, pero tiene claro que van a ser “presupuestos de sacrificio”, para los empleados y concesionarias, que “prestarán sus servicios por menos dinero”.
Bajarán seguro
La caída de los ingresos obliga a hacer unos “presupuestos austeros”, dice Abad, que asegura que “bajar, bajarán seguro” con respecto a los que están en vigor porque, además, ha caído la participación en los tributos del Estado.
“Van a ser realistas, como siempre se han hecho”, asegura la edil, que se congratula de que, al menos, el consistorio tiene una arcas saneadas y “no está ahogado”.
Aunque Abad no ha querido dar una cifra de recorte aproximada, otras fuentes han asegurado a LA VOZ que la merma en el presupuesto rondará los seis millones de euros, lo que podría dejar el presupuesto de 2013 en menos de 175 millones.
El Presupuesto Municipal para el ejercicio 2012 ascendía a 181.431.291,64 euros, y ya suponía cuando se aprobó en diciembre de 2011 una disminución de más de 20 millones respecto al ejercicio anterior.
El alcalde de Almería, Luis Rogelio Rodríguez-Comendador, los definió entonces como “realistas” y, aunque reconocía que no eran las cifras que hubiera querido dar para la ciudad sí destacaba que no comprometían el futuro de las arcas municipales.
Si las líneas básicas para el presupuesto de 2012 eran la austeridad, rigurosidad y responsabilidad, el presupuesto de este año tiene además una Ley de Estabilidad Presupuestaria que cumplir. Aunque la tarea no es fácil, el equipo de Gobierno trata de elaborar un presupuesto que satisfaga las necesidades de la ciudad y que ponga el acento en la redistribución del gasto, con un especial énfasis en la productividad y el gasto social y que permita, además, seguir invirtiendo en los barrios y pagar a los trabajadores y proveedores.
El equipo de Gobierno aplicará la austeridad con procedimientos de licitación en los que se primen los planes de productividad en las ofertas de las concesionarias, de manera que los ahorros de coste repercutan en el Ayuntamiento como un menor coste del servicio, como a lo largo de este 2012.