Los jóvenes se pueden quedar fuera si viven con la familia
Los jóvenes se pueden quedar fuera si viven con la familia
Hace unos días el vicesecretario de Organización y Electoral del PP, Carlos Floriano, denunciaba el hecho de que las ayudas de los 400 euros estuvieran llegando a jóvenes que aún viven en casa de sus padres.
Ayer era la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, la que reconocía que este es un asunto que se puede tener en cuenta a la hora de seleccionar a los perceptores de las prestaciones y que el Ejecutivo “lo está viendo”.
Aunque el resultado de ese análisis aún no se conoce, de las palabras de la vicepresidenta se desprende que en la escala de valoraciones que se realizarán para el reparto de las ayudas esto será tenido en cuenta y, en consecuencia, lo más probable es que esos jóvenes no tengan derecho a percibir las ayudas previstas.
Una cosa que Sáenz de Santamaría si aclaró es que cuando se habla de aumentar hasta 450 euros las ayudas a parados con dos personas a su cargo, además del cónyuge o pareja de hecho, no se establece que tengan que ser hijos. Las familias que, por ejemplo, tengan a su cargo a sus padres, también tendrán derecho a la percepción de esa prestación algo más elevada.