Cómo preparar a tu hijo para una experiencia académica internacional sin perder la tranquilidad
Active Global English House asesora a padres y alumnos para estudiar fuera de España

Mari Carmen Vargas directora de Active Global Englis House.
Ahora que se abren las matrículas para estudiar un año académico en el extranjero, a los padres que se plantean que su hijo estudie en otro país le asaltan muchas inquietudes: En qué entorno estará? ¿Sabrá adaptarse e integrarse? ¿Se sentirá solo? ¿Cuándo es el mejor momento?
Sin embargo, quienes ya han dado ese paso coinciden en algo: vale la pena. La experiencia de estudiar un curso académico en el extranjero cambia la vida de los jóvenes, pero también la de sus familias.
La seguridad de la experiencia
En Almería hay una de las empresas más experimentadas en la organización de cursos académicos en el extranjero: Active Global English House. Su directora, Mari Carmen Vargas, conoce bien lo que sienten los padres cuando se enfrentan a esta decisión.
“Las dudas y las inseguridades que nos presentan las familias siguen siendo las mismas, que cuando empezamos hace más de veinte años", explica Mari Carmen. "Nosotros asesoramos y acompañamos a los padres y a los alumnos desde el primer día. Hay entrevistas personales, reuniones informativas y, durante el curso, un seguimiento constante. Queremos que las familias se sientan seguras y que los estudiantes vivan la mejor experiencia posible.”
La edad recomendable es entre los 14 y los 18 años, una vez que empiezan secundaria y en cuanto a los destinos, Irlanda y Estados Unidos siguen siendo los más elegidos por las familias. “Irlanda ofrece la cercanía, la hospitalidad de sus familias anfitrionas y un sistema educativo considerado entre los mejores de Europa, que permite un seguimiento muy directo del alumno. En Estados Unidos, los estudiantes viven plenamente la cultura americana, con una vida escolar muy dinámica, deportes, actividades extracurriculares, una gran variedad de asignaturas y les abre la mente a un mundo mucho más global”.
“Un año académico en el extranjero es un valor añadido en cualquier currículum. Allí donde vayan, se lo van a reconocer siempre como una muestra de madurez, capacidad de adaptación y dominio real del idioma porque aprender inglés es importante, pero vivirlo lo cambia todo y marcará su futuro para siempre”, concluye Mari Carmen.