El IES Villavieja de Berja convierte cada cambio de hora en una experiencia musical
El centro cambia el timbre por canciones con la iniciativa 'Proyecto Timbre'

Alumnos de música del IES VIllavieja.
En el IES Villavieja no suena el timbre, suena música. Desde Michael Jackson hasta trap latino, pasando por clásicos del flamenco o del rock, cada cambio de clase se convierte en un pequeño concierto gracias al 'Proyecto Timbre', una idea que ha transformado la rutina diaria en una lección viva de cultura musical.
Lo que comenzó como una simple idea para sustituir el típico sonido del timbre por melodías se ha consolidado, cuatro años después, en uno de los proyectos más originales y participativos del IES Villavieja: el 'Proyecto Timbre', iniciativa del Departamento de Música que transforma cada cambio de clase en una oportunidad para descubrir nuevos estilos y artistas.
Elia García, la profesora responsable del proyecto, ha recordado en SER Poniente cómo todo comenzó cuando la directora del centro, Carmen Acién, propuso cambiar el ruido habitual de los pasillos por música: “Nuestra directora nos lanzó la idea y pensamos que los alumnos de cuarto de ESO que cursan Música como optativa podían encargarse de ponerla en marcha”, explica.

Alumnos creando el Proyecto Timbre.
Desde entonces, el alumnado selecciona las canciones que suenan en la entrada, salida y cambios de clase, pero no de manera libre. Siguen efemérides musicales, preparan épocas temáticas sobre algún género o las sugerencias que llegan a través de un buzón musical.
Semanas temáticas
Este curso, el proyecto ha incorporado una novedad: las semanas temáticas. En ellas, los alumnos crean documentos con información sobre las canciones seleccionadas, que pueden girar en torno a conmemoraciones como el Día del Flamenco o a estilos concretos, como los inicios del pop y el rock.
Para ello, el alumnado elabora al comienzo de cada trimestre un cronograma de trabajo en el que planifican las efemérides y temáticas que se abordarán.
De este modo, el proyecto se desarrolla con una metodología organizada y educativa, más allá de la simple selección de canciones: “Queremos que todo el centro escuche música que normalmente no oiría, que nos propongan ideas nuevas y que los cambios de clase sean más amenos”, señala Elia.
Por tanto, el trabajo va mucho más allá de la simple selección de temas ya que los estudiantes, además de programar el sonido para los cambios de hora en el ordenador de conserjería, se encargan de buscar información sobre los compositores, crear materiales en plataformas como Genially y diseñar infografías que luego se imprimen y se exponen en la entrada del instituto.
Así, cualquier alumno puede conocer qué está sonando y descubrir curiosidades sobre las canciones, aumentando su cultura musical y saliendo de lo que normalmente escucha. Además, publican sus selecciones en la web y redes sociales del instituto, acercando el proyecto también a las familias.
Música con valores
El proyecto también fomenta valores como la responsabilidad, ya que todas las canciones deben pasar filtros para adaptarse al entorno escolar. “No pueden contener letras ofensivas ni ser demasiado estridentes o suaves”, explica la profesora Elia García. “Además de aprender sobre música, los alumnos trabajan la búsqueda y selección de información, y desarrollan un gusto musical más amplio”, indica.
Por su parte, uno de los alumnos participantes, Vlad, destaca lo enriquecedor que resulta preparar cada semana musical: “Elegimos canciones diferentes según la temática. Si es Halloween, ponemos clásicos como Thriller de Michael Jackson o bandas sonoras de películas. También trabajamos semanas dedicadas a otros países; por ejemplo, para el 1 de diciembre haremos una con música rumana, coincidiendo con el Día de Rumanía”.
Lo cierto es que, con iniciativas como el 'Proyecto Timbre', el IES Villavieja de Berja demuestra que la educación musical puede ir mucho más allá del aula, convirtiendo los pasillos del instituto en un auténtico escenario de aprendizaje y convivencia sonora.